Durango alberga al lobo mexicano, la guacamaya verde, el oso negro y la cotorra serrana: las especies en peligro Durango que resisten en la Sierra Madre.
Nancy Valenzuela / NORO
Durango es uno de los estados con mayor biodiversidad del noroeste de México, pero también uno donde varias especies de fauna silvestre enfrentan riesgo real de desaparecer.
La Sierra Madre Occidental -que cubre una parte significativa del territorio duranguense- funciona como refugio para animales que en el resto del país ya son escasos o han desaparecido del todo. Cuatro de ellos están catalogados en alguna categoría de riesgo por la norma oficial mexicana NOM-059-SEMARNAT.
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El lobo mexicano regresa a Durango después de medio siglo
La especie con la situación más documentada en 2026 es el lobo mexicano (Canis lupus baileyi). Este año se liberó en la Sierra Madre Occidental de Durango la primera -y posteriormente la segunda- manada de lobos mexicanos en hábitat natural, con ocho ejemplares en total entre ambas liberaciones. La reintroducción ocurrió después de más de 50 años de ausencia del animal en vida silvestre en el estado.
El proceso forma parte de un programa binacional de largo plazo entre México y Estados Unidos, coordinado por la Semarnat. De acuerdo con el gobierno federal, 107 lobos mexicanos están actualmente bajo cuidado profesional en México, y entre 2024 y 2026 cuatro cachorros nacieron en vida silvestre. Durango también prepara un nuevo espacio para la reproducción de la especie, y a finales de 2026 está prevista la llegada de una nueva pareja de ejemplares.
El lobo mexicano llegó a extinguirse por completo en vida silvestre en México alrededor de 1970, principalmente por la cacería y la pérdida de hábitat. Su regreso a Durango es considerado un hito en la conservación de la especie.
Guacamaya verde, cotorra serrana y oso negro: tres especies que también habitan la sierra
La guacamaya verde (Ara militaris) es otra especie en riesgo que habita los bosques de Durango. Está catalogada como amenazada y su presencia en la Sierra Madre Occidental la convierte en indicador del estado de salud de esos ecosistemas. La tala, el tráfico ilegal y la fragmentación del hábitat son las principales amenazas documentadas para esta ave.

La cotorra serrana occidental (Rhynchopsitta pachyrhyncha) también tiene presencia en Durango. Documentos de la Conanp la ubican entre las especies prioritarias de la región, junto al oso negro y el lobo mexicano. Esta cotorra es endémica de la Sierra Madre Occidental y su población depende directamente de la conservación de los bosques de pino donde anida.
El oso negro americano (Ursus americanus) completa el grupo. La destrucción de su hábitat y la cacería histórica redujeron drásticamente sus poblaciones en México. Durango, junto con Chihuahua y Coahuila, concentra algunos de los últimos reductos donde el oso negro todavía puede encontrarse en condiciones relativamente estables, aunque bajo presión constante.
Deforestación y cacería, las causas que persisten
Las cuatro especies comparten amenazas similares: pérdida de hábitat por tala -legal e ilegal-, expansión ganadera, cacería furtiva y fragmentación del territorio. La Sierra Madre Occidental de Durango es una de las zonas forestales más extensas del noroeste, pero también una de las más afectadas por el aprovechamiento forestal intensivo.

La reintroducción del lobo mexicano en 2026 marcó un avance concreto. El estado de las otras tres especies en Durango depende de que la conservación de los bosques serranos continúe siendo una prioridad -y de que las políticas de protección se traduzcan en acciones verificables en el territorio.
Con información de Siglo de Drango, Conanp, Pronatura Norte




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