Más de 85 mil personas han recibido apoyo de la Fundación Esposos Rodríguez. Ahora, los programas de becas y el acompañamiento que ofrecen, buscan ampliar el acceso a la educación en el estado.
Ricardo Amador/NORO
Para miles de jóvenes en Sonora, estudiar no solo representa la posibilidad de obtener un título, sino una vía concreta para transformar su vida. En ese camino, desde 1946, la Fundación Esposos Rodríguez se ha consolidado como una de las principales herramientas de apoyo educativo, al ofrecer becas y programas que impulsan el desarrollo académico, profesional y social de sus beneficiarios.
La Fundación Esposos Rodríguez es una institución privada sin fines de lucro fundada por el general Abelardo L. Rodríguez y su esposa, quienes impulsaron un proyecto centrado en apoyar a jóvenes sonorenses mediante el acceso a la educación como motor de cambio social.
Desde su origen, la organización no se limitó a otorgar apoyos económicos de manera directa, sino que construyó un modelo basado en la creación de un fondo que pudiera invertirse estratégicamente.Es decir, en lugar de utilizar el capital inicial para repartirlo, la fundación decidió hacerlo crecer a través de inversiones, cuyos rendimientos son los que financian sus programas.
“Ellos hicieron un un donativo para conformar el un fondo de becas, el cual se invierte en bienes inmuebles, lo que ha permitido generar recursos propios para financiar los programas de becas”, comentó Lupita Duarte, directora de la Fundación Esposos Rodríguez.

Con el paso del tiempo, este fondo permitió su crecimiento y permanencia durante ocho décadas.
“Esto hace de esta institución algo muy especial, porque somos de las pocas instituciones de este tipo a nivel nacional que es autosuficiente, es decir, nosotros generamos nuestros propios recursos para poder operar todos nuestros programas de becas”, compartió a NORO Paulina Wong Taddei, gerente de Comunicación y Vinculación.
Becas en Sonora que ayudan a la formación integral
Actualmente, la fundación ofrece distintos programas de becas que abarcan desde preparatoria hasta universidad, tanto pública como privada. Incluso, ofrece apoyos para estudios de posgrado en el extranjero, lo que amplía las posibilidades educativas de los jóvenes.
El modelo de becas no se limita al apoyo económico, también contempla un acompañamiento a través de un equipo de trabajo social que da seguimiento a los estudiantes durante su formación. Así como programas complementarios que buscan fortalecer habilidades personales y profesionales.
“Tenemos un equipo que acompaña todo el semestre al estudiante y tenemos un programa interno donde damos pláticas con diferentes personalidades. Ellos hablan sobre temas como finanzas personales, salud mental, nutrición y emprendimiento, muchas veces de personas que recibieron la beca de la Fundación cuando estaban en la universidad”, añadió Wong Taddei.
A esto se suman asesorías académicas, orientación vocacional y charlas abiertas dirigidas tanto a estudiantes como a padres de familia, con el objetivo de brindar herramientas que permitan tomar decisiones educativas más informadas.

Adaptación a nuevas necesidades
A lo largo de su historia, la fundación ha ajustado sus programas para responder a los cambios en el entorno educativo y social. Por esa razón la Fundación Esposos Rodríguez ha tomado decisiones estratégicas basadas en el análisis de las necesidades de los estudiantes.
Uno de los cambios más relevantes fue enfocar los apoyos en los niveles con mayor deserción escolar, como preparatoria y universidad. Este beneficio nació luego de identificar que en primaria el abandono escolar era menor, lo que permitió redirigir los recursos hacia donde podían generar mayor impacto.
“Algo que define esta institución es que ha ido transformándose y avanzando según las necesidades de nuestra sociedad, porque son muy diferentes las necesidades que había en 1946 a las que tenemos ahorita en el 2026”, indicó la directora Lupita Duarte.

Impacto en la movilidad social de Sonora
De acuerdo con la fundación, más de 85 mil personas han sido beneficiadas a lo largo de su historia. Este impacto va más allá del acceso a la educación, pues influyen directamente en las condiciones económicas y sociales de quienes reciben el apoyo. Para medir estos resultados, la institución utiliza indicadores que permiten analizar el impacto y el crecimiento del programa con el paso del tiempo.
“Nosotros como parte de la movilidad social vemos reflejado el éxito de nuestros programas porque analizamos el ingreso de las familias cuando los estudiantes entran y después el ingreso que ellos tienen cuando egresan”, señaló Duarte, directora de Fundación Esposos Rodriguez.
Casos de exbecarios que han logrado desarrollarse profesionalmente, emprender proyectos o incorporarse a sectores estratégicos reflejan el alcance de este modelo, que busca profesionistas y agentes de cambio en sus comunidades.
Entre estos casos destaca el de Joaquín Corella, quien recibió una beca para estudiar en el Tecnológico de Monterrey y posteriormente accedió a un apoyo para cursar una maestría en el extranjero. Tras completar su formación en Europa, regresó a Sonora, donde actualmente dirige una empresa de energías renovables que genera empleo a más de 50 personas.
“Es una persona súper activa y tiene mucho sentido de pertenencia con la Fundación. Y siente ese compromiso, que es lo que queremos también con nuestros exbecarios, de retribuir a la sociedad a través de la causa social que ellos gusten”, finalizó Wong Taddei.
A diferencia de otras becas, la Fundación Esposos Rodríguez ofrece un modelo integral que incluye acompañamiento académico, orientación y acceso a programas de formación complementaria, lo que facilita que los estudiantes no solo ingresen a la escuela, sino que puedan terminar sus estudios.




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