LIVE
¡NORO RADIO EN VIVO!
06.11.2025
Sofía Trejo Lemus lidera MazConCiencia, proyecto mazatleco de conciencia ambiental
by Ricardo Amador
Tiempo de lectura: 7min

MazConCiencia ha retenido más de 70 toneladas de residuos durante 2025 gracias a sus biobardas, estructuras flotantes que impiden que la basura de los canales llegue al océano Pacífico.

Ricardo Amador/NORO


En Mazatlán, Sinaloa, el colectivo ambiental MazConCiencia, liderado por la ingeniera en alimentos marinos Sofía Trejo, trabaja desde hace poco más de 7 años para evitar que los residuos urbanos terminen en el mar. 

Sofía Trejo Lemus.
Sofía Trejo Lemus. Foto: MazConCiencia

Sofía Trejo empezó trabajando con comunidades pesqueras. Durante años, capacitó a pescadores sobre sustentabilidad y cuidado del medio ambiente, y fue en esos recorridos donde entendió la raíz del problema

“Me di cuenta que realmente era un ecosistema muy incomprendido. Se explota pero no se cuida”, recuerda. “La gente no hace las cosas porque las quiere hacer mal, sino por un desconocimiento total”, contó en entrevista para NORO.

De esa reflexión sucedió su despertar ambiental. Al ver la contaminación acumulada en los campos pesqueros, decidió actuar. 

Recolección de basura recolectada por la biobarda en Mazatlán. Foto: MazConCiencia
Recolección de basura recolectada por la biobarda en Mazatlán. Foto: MazConCiencia

A través de biobardas instaladas en ríos y arroyos que desembocan en el mar de Mazatlán, la organización ha logrado retener más de 70 toneladas de basura en lo que va de 2025, sumando voluntarios, empresas y escuelas en una cruzada que se ha convertido en símbolo del activismo ciudadano en el puerto.

Una iniciativa ciudadana que nació del mar

MazConCiencia es un colectivo ciudadano, sin estructura formal ni fines lucrativos, impulsado por el compromiso personal de Sofía Trejo, María Esther Juarez Nelson, Balbina Herrera de Medrano, Ignacio Satarain Ante, Andrea Soria Trejo y Libia Gavica.

Separación de basura recolectada por MazConCiencia. Foto: Cortesía
Separación de basura recolectada por MazConCiencia. Foto: Cortesía

Su origen está en la preocupación por el impacto ambiental que presenció Trejo al trabajar con comunidades pesqueras. Al recorrer campos y esteros, entendió que la contaminación marina no era producto de la mala voluntad, sino del desconocimiento y la falta de educación ambiental.

Con el tiempo, su inquietud se transformó en acción. Inspirada en un modelo utilizado en Guatemala, Trejo y su equipo diseñaron la primera biobarda mazatleca: una barrera flotante construida con materiales reciclados, como botellas de PET y redes de pesca en desuso.

Grupo de voluntariados de MazConCiencia
Grupo de voluntariados de MazConCiencia. Foto: Cortesía

El dispositivo se instaló en el canal del puente Juárez, una de las principales salidas de agua hacia el mar, y su impacto fue que durante la primera lluvia fuerte, la biobarda capturó más de 25 toneladas de basura flotante. Aquella jornada marcó el inicio de una historia de persistencia, aprendizaje y comunidad.

El poder de una biobarda de MazConCiencia

La biobarda funciona como un contenedor flotante que intercepta los residuos que viajan por los afluentes urbanosantes de que lleguen al océano. Su eficacia ha sido comprobada con cada temporada de lluvias, cuando las corrientes arrastran todo tipo de desechos: plásticos, unicel, madera, ropa y hasta electrodomésticos. 

Nacho Zatarain, María Esther Juárez Nelson, Andrea Soria Trejo, Libia Gavica y Sofía Trejo.
Nacho Zatarain, María Esther Juárez Nelson, Andrea Soria Trejo, Libia Gavica y Sofía Trejo. Foto: MazConCiencia

Según datos del colectivo, en los últimos meses se han retenido más de 70 toneladas de basura, lo que representa una reducción significativa en la contaminación marina directa.

Trejo explicó que la iniciativa es “una acción completamente ciudadana, hecha con las manos y el corazón”, y destaca que los materiales que componen las biobardas también provienen del reciclaje, lo que reduce su impacto ambiental

El proceso no se limita a colocar la biobarda y esperar. Cada cierto tiempo, las lluvias saturan las estructuras y es necesario coordinar jornadas de limpieza masiva. Ahí es donde entra en juego la red de voluntarios que el colectivo ha tejido a lo largo de los años: estudiantes, pescadores, empresas y ciudadanos que dedican sus fines de semana a extraer basura, clasificarla y transportarla

Basura recolectada por la biobarda
Basura recolectada por la biobarda. Foto: MazConCiencia
“Tenemos más gente que participa con nosotros; nuestra primera jornada fue con treinta personas y hoy llegamos a reunir hasta ciento cuarenta”, mencionó Sofía. Esa respuesta ciudadana, más que cualquier cifra, es para ella el verdadero indicador de éxito.

El desafío de mantener Mazatlán limpio

MazConCiencia se sostiene principalmente con recursos propios y donaciones en especie de empresas locales. También cuenta con el apoyo logístico de instituciones educativas como la Universidad Politécnica de Sinaloa y el Instituto Tecnológico de Mazatlán, que envían voluntarios y materiales para las limpiezas. 

Sin embargo, la falta de presupuesto gubernamental y la poca aplicación de las leyes ambientales siguen siendo los principales obstáculos.

Trejo señala que, aunque en Sinaloa existen normativas que prohíben el uso de plásticos de un solo uso y unicel, su cumplimiento es casi inexistente.

Más que limpiar, en Mazatlán se trata de aplicar las leyes que ya tenemos. Si no se asigna presupuesto ni personal para hacerlas cumplir, seguiremos recogiendo la misma basura una y otra vez”, afirma. 

Para ella, el problema de fondo no es únicamente la falta de conciencia ciudadana, sino un modelo de consumo diseñado para desechar. 

Sofía Trejo y voluntario con residuos plásticos recolectados.
Sofía Trejo y voluntario con residuos plásticos recolectados. Foto: MazConCiencia
“Cada que vas al supermercado te obligan a contaminar. El reciclaje ayuda, pero no es la solución; apenas se recicla el 12 % del plástico que se produce en el mundo”, mencionó.

Pese a la magnitud del desafío, el colectivo no se rinde. En lo que va del año, MazConCiencia ha realizado más de ocho limpiezas en manglares, especialmente en la Isla de la Piedra, donde cada jornada retira al menos una tonelada de residuos

Esa labor se complementa con campañas de sensibilización, la colocación de contenedores para colillas de cigarro y actividades educativas con jóvenes. Todo, dice Trejo, parte de la convicción de que “la apatía también contamina”.

MazConCiencia es ejemplo de cooperación local

El impacto de MazConCiencia va más allá de las cifras. En una ciudad donde el turismo y el desarrollo urbano avanzan sobre los ecosistemas costeros, la biobarda se ha convertido en un símbolo visible de resistencia y esperanza. 

La participación de la comunidad ha sido esencial. Pescadores que antes veían los residuos como un obstáculo, hoy colaboran en su recolección; jóvenes estudiantes que acuden por servicio social regresan como voluntarios permanentes; y empresas que dependen del mar para su producción entienden que protegerlo también es proteger su sustento

Limpiezas de la asociación de MazConCiencia.
Limpiezas de la asociación de MazConCiencia. Foto: Cortesía
“Cada plástico detenido es una victoria para la vida marina y para las futuras generaciones que merecen un océano limpio”, resume Trejo.

MazConCiencia también ha inspirado el surgimiento de nuevos colectivos ambientales en Mazatlán, especialmente entre jóvenes que defienden los manglares y promueven prácticas sostenibles. 

Para Sofía, ese relevo generacional es la mejor recompensa: “Yo ya estoy en mis últimos años de trabajo, pero ver a los jóvenes tomar el mensaje y continuar es lo que nos da esperanza”, finalizó.
Colectivo Vamos Pintando abre convocatoria nacional para muralistas en Culiacán
El proyecto del colectivo Vamos Pintando busca sumar artistas de todo México para intervenir espacios públicos con mensajes de comunidad y cultura de paz en...
Autor:
Ricardo Amador
Fundación Esposos Rodríguez cumple 80 años de impulsar la educación de jóvenes sonorenses
Más de 85 mil personas han recibido apoyo de la Fundación Esposos Rodríguez. Ahora, los programas de becas y el acompañamiento que ofrecen, buscan ampliar...
Autor:
Ricardo Amador
BioBlitz de la Frontera, proyecto de ciencia comunitario para monitorear biodiversidad
Durante abril y mayo de 2026, más de 40 eventos binacionales de BioBlitz de la Frontera. Este evento busca registrar especies a lo largo de...
Autor:
Ricardo Amador
Cuarta edición de En El NORO: activarnos por un futuro verde
La cuarta charla de En El NORO dejó una idea clara: el futuro verde no es una utopía, sino una construcción colectiva. En una región...
Autor:
Nancy Valenzuela
SILICE: empresa chihuahuense que innova y recicla vidrio 
SILICE ha cambiado la percepción del vidrio en Chihuahua: no es un desecho, es materia prima. Con esfuerzo e inventiva propia, abrieron brecha para el...
Autor:
Victoria Laphond
Ballenas protegidas gracias a colectivo que logró suspensión de tránsito de buques del Golfo de California
Un juez frenó temporalmente el ingreso de embarcaciones del proyecto Saguaro, mientras se resuelve el amparo impulsado por Nuestro Futuro en defensa de las ballenas....
Autor:
Ricardo Amador
Ecozona La Metalera: espacio verde para abonar y tejer nuevos futuros
“El parque no era parque, la basura se lo había comido”, recuerda Brenda Francisca Vega Barrera, vecina de la colonia Metalera desde hace 18 años....
Autor:
Denisse Robles
Crisis en el Mar de Cortés abrirá diálogo con artistas en Hermosillo 
La actividad gratuita del colectivo Seres Extraños abordará la crisis ambiental que enfrenta el Mar de Cortés. El punto de encuentro será este sábado 11...
Autor:
Ricardo Amador
Islas del Cielo, ecorregión clave para el desierto de Sonora
Sky Island Alliance es una organización ambiental binacional que trabaja desde 1991 en la conservación de esta ecorregión conocida como Islas del Cielo, a través...
Autor:
Ricardo Amador
Ver mas
Total
0
Share