Sinaloa enfrenta su peor crisis en la producción de maíz debido a la sequía, con una reducción del 70 % en la cosecha. Las presas registran niveles históricos bajos, afectando el riego y el abasto de agua.
Ricardo Amador/NORO
La producción de maíz en Sinaloa enfrenta una de sus peores crisis en la historia debido a la intensa sequía que azota al estado.

De acuerdo con los reportes de los productores agrícolas, la cosecha del ciclo otoño-invierno 2024-2025 podría reducirse en un 70 %, alcanzando apenas entre 1.8 y 1.9 millones de toneladas, una cifra muy alta considerando que el promedio estatal solía rondar los seis millones de toneladas.
La falta de agua es el principal factor detrás de esta situación. Durante el ciclo agrícola, muchos productores no recibieron los cuatro riegos esenciales para el desarrollo óptimo del maíz, lo que afectó gravemente los cultivos.
Además, el estrés climático provocado por las bajas temperaturas debilitó aún más las plantas, impactando directamente en el rendimiento.

Agustín Espinoza Lagunas, secretario general de la Coordinación Organizadora de la Unidad Campesina (COUC) en Sinaloa, advirtió que las expectativas de producción continúan disminuyendo.
Presas de Sinaloa a niveles muy bajos
El problema de la sequía en Sinaloa no solo afecta al sector agrícola, sino que también generó o una crisis hídrica sin precedentes. De acuerdo con la Comisión Nacional del Agua (Conagua), el almacenamiento en las presas del estado cayó a niveles históricos, con un 10.1 % de su capacidad total en marzo de 2025, muy por debajo del promedio histórico del 43.1 %.

En comparación con el mismo periodo del año anterior, cuando el almacenamiento era del 17.6 %, la situación actual es crítica. Presas clave como la Luis Donaldo Colosio, Miguel Hidalgo y Costilla y Sanalona registran niveles de entre 3.2 % y 12 %, comprometiendo la disponibilidad de agua no solo para el riego de cultivos, sino también para el consumo humano.
El analista de mercados agrícolas Samuel Sarmiento Gámez alertó sobre las consecuencias a largo plazo. Si la sequía persiste, habrá restricciones severas para la producción agrícola en el próximo ciclo primavera-verano, afectando no solo al maíz, sino también a cultivos esenciales como el frijol y las hortalizas.
Incierto panorama para los productores de maíz en Sinaloa
El maíz blanco, uno de los cultivos más representativos de Sinaloa, se encuentra en una situación de incertidumbre debido a la crisis del agua y la volatilidad del mercado.
A pesar de que se estableció una base de $98 dólares por tonelada, los productores temen que los precios internacionales puedan jugar en su contra.

El gobierno ofreció un apoyo de $300 pesos por tonelada para la compra de coberturas, pero no todos los productores han aprovechado este programa. Muchos prefieren esperar a vender su producto en el mercado libre con la esperanza de obtener un mejor precio.
Sin embargo, especialistas advierten que la escasez de maíz podría generar distorsiones en la oferta y la demanda, afectando a toda la cadena productiva.
Además, el recorte en la superficie sembrada ha llevado a algunos agricultores a buscar alternativas.
En algunos casos, los productores optaron por sembrar frijol o garbanzo en lugar de maíz, ya que requieren menos agua y pueden ofrecer una mejor rentabilidad en las condiciones actuales.
Oportunidad para producción de maíz en otras regiones
Ante la grave crisis en Sinaloa, el Valle de Mexicali surgió como una alternativa viable para la producción de maíz. La mayor disponibilidad de agua en esta región permite que algunos agricultores sinaloenses busquen trasladar su producción a tierras bajacalifornianas.
Francisco Martínez, un productor que comenzó a sembrar en Mexicali, explicó que la situación en Sinaloa obligó a muchos a buscar nuevas opciones.

Sin embargo, este cambio de ubicación no es una solución definitiva; la demanda de maíz sigue siendo alta, especialmente en sectores como la ganadería y la industria lechera, donde se requieren grandes volúmenes del grano.
Una sola empresa lechera en Baja California consume alrededor de 60 mil toneladas al año, mientras que la producción total del Valle de Mexicali apenas alcanza las 30 mil toneladas.
Si la sequía persiste y no se implementan medidas de apoyo efectivas, México podría enfrentar problemas en la seguridad alimentaria y un incremento en los precios del maíz en los próximos meses.
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Fuentes: Luz Noticias, Línea Directa Portal, La Voz de la Frontera




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