El cierre parcial de la frontera entre México y Estados Unidos para la exportación de ganado ha generado pérdidas estimadas en 6.5 millones de dólares diarios para el estado de Chihuahua.

Según Mauro Parada Muñoz, secretario de Desarrollo Rural, esta medida afecta gravemente al sector ganadero, que ha dejado de movilizar alrededor de 5,000 cabezas de ganado por día, cada una valorada en aproximadamente 1,300 dólares.
El problema se originó tras la detección de larvas del gusano barrenador en una res en el estado de Chiapas, lo que llevó a las autoridades estadounidenses a suspender temporalmente las importaciones de ganado mexicano destinado al consumo humano. Aunque Chihuahua no presenta infestación por este insecto, la medida afecta los cruces fronterizos de Palomas, Ojinaga y San Gerónimo en Ciudad Juárez, siendo este último el más importante para la entidad.
Suspensión en el momento más crítico de exportación de ganado
La suspensión de exportación de ganado ocurre en el bimestre de mayor exportación de becerros, una temporada clave para el sector ganadero debido a la proximidad de las fiestas decembrinas. Según datos de la Unión Ganadera, la acumulación de ganado sin cruzar alcanza hasta 16,000 cabezas diarias, con un valor unitario de 1,500 dólares más gastos adicionales.
A pesar de los desafíos, los productores confían en que los nuevos protocolos permitirán reanudar pronto las exportaciones, evitando mayores impactos en el sector, que es fundamental para la economía del estado. Asimismo, se espera que las autoridades controlen la presencia del gusano barrenador en el sur del país, reduciendo el riesgo de nuevas interrupciones.

Esperanza en los protocolos y las condiciones climáticas
Las autoridades locales y la Unión Ganadera de Ciudad Juárez trabajan en coordinación con el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) y el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica) para establecer los protocolos necesarios para reactivar la exportación de ganado.
Alfonso Deandar, presidente de la Unión Ganadera, destacó que el clima frío de Chihuahua podría acelerar la reapertura de la frontera, ya que estas condiciones no favorecen la reproducción del gusano barrenador. Mientras tanto, los ganaderos enfrentan pérdidas económicas significativas, no solo por el valor del ganado retenido, sino también por los costos asociados, como fletes, pruebas veterinarias y alimentación.










