Con el objetivo de aprovechar la inteligencia artificial para optimizar el uso del agua en riegos de agricultura, la hermosillense Alejandra Yáñez Ayala desarrolló una innovadora aplicación

Daniela Valenzuela / NORO
Desde Hermosillo, Sonora, Alejandra Yáñez Ayala, de apenas 18 años, diseñó una aplicación con inteligencia artificial que mejora el uso del agua en la agricultura.
Su proyecto, iniciado en la preparatoria, busca transformar la forma en que los cultivos reciben riego y fertilizantes, ayudando tanto al medio ambiente como a los productores.

En una región donde la escasez de agua es cada vez más preocupante, especialmente en zonas áridas del norte de México, Alejandra creó una solución tecnológica que automatiza el sistema de riego con base en las necesidades reales del cultivo.
Esta app permite tomar decisiones en tiempo real mediante el análisis de datos, reduciendo significativamente el desperdicio de agua y el uso excesivo de fertilizantes.
El desarrollo representa un avance en el uso de tecnología agrícola sostenible, demostrando cómo la inteligencia artificial en el campo puede generar un impacto positivo y medible.
IA para un uso más eficiente del agua

La aplicación de riego inteligente funciona mediante sensores instalados en el suelo que capturan información sobre humedad, temperatura, condiciones climáticas y el tipo de cultivo. Esa información es procesada por un sistema de IA agrícola, que determina la cantidad exacta de agua y fertilizante que necesita cada planta, en el momento adecuado.
Este tipo de sistema de riego por inteligencia artificial no solo evita el uso excesivo de agua, muy común en métodos tradicionales, sino que también reduce la aplicación innecesaria de fertilizantes, lo que contribuye a la protección de suelos y mantos freáticos.

Además, mediante análisis predictivo, el sistema se anticipa a cambios climáticos como lluvias, ajustando el riego automatizado de manera eficiente.
Otra ventaja destacada es que puede controlarse desde un dispositivo móvil, lo que permite a los agricultores monitorear sus cultivos a distancia, ideal para zonas rurales o de difícil acceso. El objetivo, según Alejandra, es ayudar a los productores a tomar decisiones basadas en datos, en lugar de depender únicamente de la intuición o la costumbre.
Un proyecto que nació en la preparatoria

La idea surgió cuando Alejandra estudiaba en la PrepaTec Sonora Norte. Como parte de un reto académico enfocado en soluciones sostenibles, ella y su equipo decidieron trabajar en un problema local: el uso ineficiente del agua en el sector agrícola.
Alejandra lideró el desarrollo de la app, encargándose del diseño del sistema de inteligencia artificial para riego y su integración con sensores. El primer prototipo fue probado en un pequeño cultivo experimental, donde se logró una notable reducción en el consumo de agua y una mejora en el rendimiento agrícola.


Esta experiencia le permitió combinar sus intereses en programación, análisis de datos y sostenibilidad, enfocándose en una solución concreta que pudiera adaptarse a distintos contextos rurales.
Actualmente, Alejandra trabaja en perfeccionar su aplicación, con el propósito de que sea adaptable a distintos tipos de cultivos, condiciones climáticas y regiones agrícolas del país. Busca que la herramienta no solo funcione en grandes extensiones de tierra, sino que también sea accesible para pequeños y medianos productores.
Su meta es democratizar el acceso a la tecnología agrícola, permitiendo que cualquier agricultor, sin importar el tamaño de su terreno o sus recursos, pueda optimizar el uso del agua, mejorar el rendimiento de sus cosechas y contribuir al cuidado del medio ambiente.
Con información ConectaTec, El Imparcial y iagua.




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