Urbanería es un proyecto de La Paz, Baja California Sur, que transforma espacios públicos mediante urbanismo táctico.
Ricardo Amador/NORO
En 2012, un grupo de jóvenes en La Paz, Baja California Sur, detectó una problemática común en muchas ciudades mexicanas: la escasez de espacios públicos cómodos, funcionales y accesibles.
Así nació Urbanería, una iniciativa que, más allá de rehabilitar banquetas o pintar murales, busca reimaginar la ciudad desde la participación colectiva y el urbanismo táctico, una estrategia que utiliza intervenciones de bajo costo, temporales y replicables para detonar cambios duraderos en el tejido urbano y social.

Al principio, sus acciones parecían pequeñas: talleres, intervenciones en espacios olvidados como el bordo de Bellavista, un arroyo subutilizado, y charlas comunitarias.
Pero pronto se volvieron catalizadores de una transformación más profunda. En uno de sus primeros ejercicios, esperaban a unas pocas personas y llegaron más de 100.
Ese momento fue clave para entender que la ciudadanía sí está interesada en construir una ciudad más humana, solo necesita las herramientas adecuadas para hacerlo.

En 2016, el colectivo se consolidó como asociación civil, lo que les permitió acceder a financiamientos, escalar sus intervenciones y ampliar su impacto. Desde entonces, Urbanería se ha convertido en referente nacional de cómo pequeñas acciones pueden generar grandes cambios en la manera en que las personas viven y se relacionan con su entorno.
Urbanismo táctico, herramienta para regenerar el tejido social
El corazón del trabajo de Urbanería es el urbanismo táctico, una metodología que transforma espacios públicos inmediatos, como calles, banquetas, paraderos o parques a través de intervenciones sencillas, de rápida ejecución y realizadas en conjunto con la comunidad.
Más que embellecer, estas acciones buscan provocar apropiación, encuentro y participación, activando procesos de transformación urbana desde abajo hacia arriba.

La directora del proyecto, Lucía Corral, explica que uno de los grandes logros ha sido que los vecinos y vecinas pasen de ser observadores a protagonistas.
Las acciones de Urbanería van desde pintar pasos peatonales y murales en jardines de niños hasta rehabilitar espacios escolares como en la Universidad Autónoma de Baja California Sur (UABCS) o en la preparatoria Morelos.
También han trabajado junto con los Ayuntamientos de La Paz y Los Cabos para llevar sus ideas a otros puntos del estado.

El objetivo no es solo físico, sino también simbólico: mostrarle a la comunidad que es posible transformar su entorno inmediato con creatividad, organización y voluntad compartida.
Oasis Urbanos de Urbanería, soluciones basadas en la naturaleza
Uno de los proyectos emblemáticos de Urbanería es Oasis Urbanos, una iniciativa que busca reverdecer la ciudad con espacios multifuncionales y resilientes, diseñados en colaboración con vecinos, especialistas y autoridades.
En estos oasis se integran árboles nativos, sombra, mobiliario urbano y arte, creando entornos que no solo brindan confort, sino también beneficios ambientales.

Con este enfoque, se intenta recuperar las funciones ecológicas del espacio público: infiltrar agua, reducir el calor urbano, favorecer la biodiversidad y fomentar la conciencia ambiental. La visión detrás de estos espacios es clara: cada rincón de la ciudad puede convertirse en un punto de encuentro, juego, descanso y conexión con la naturaleza.
En un contexto como el de La Paz, donde el acceso al agua y el calor extremo son desafíos constantes, Oasis Urbanos de Urbanería representa una solución innovadora y pertinente.
No se trata de grandes obras, sino de pequeñas transformaciones con gran impacto, pensadas desde y para la comunidad.
Hacer ciudad en comunidad, la visión de largo plazo de Urbanería
Urbanería no busca respuestas inmediatas ni soluciones impuestas. Su enfoque parte de una premisa simple pero poderosa: la ciudad se construye mejor cuando sus habitantes participan activamente en ella.
Por eso, más que intervenir espacios, el colectivo apuesta por procesos formativos, talleres, caminatas urbanas y encuentros donde las personas se reconecten con su barrio, su colonia y su calle.

La visión a largo plazo es que La Paz se convierta en un modelo de ciudad sostenible, inclusiva y participativa. Un lugar donde los espacios públicos sean seguros, atractivos y funcionales; donde el arte y la naturaleza se integren a la vida diaria, y donde las decisiones urbanas se tomen con la comunidad.
Fuentes: Urbanería, El Sudcaliforniano




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