La institución de Centro del Anciano busca padrinos que aporten $200 pesos al mes para apoyar a los 50 adultos mayores que viven en abandono.
Ricardo Amador/NORO
El Centro del Anciano de Tijuana lanzó el Proyecto Pino, un programa que invita a la ciudadanía a aportar $200 pesos mensuales durante un año para cubrir las necesidades básicas de los 50 adultos mayores que habitan en el lugar, la mayoría en condición de abandono y sin apoyo familiar.

El Proyecto Pino propone que las personas hagan un donativo mensual mínimo de $200 pesos por un año o más, con el fin de cubrir alimentos, medicinas, artículos de higiene y ropa para los residentes. El centro ofrece en Tijuanavisitas para conocer a los adultos mayores y elegir a quien se desea apadrinar, con la intención de generar cercanía y compromiso.
Desde su fundación, la institución opera sin fines de lucro y depende de la solidaridad de la comunidad. Sus responsables explican que los donativos permiten sostener la atención médica, la alimentación diaria y el mantenimiento del inmueble, tareas que requieren financiamiento constante.
¿Cómo funciona la adopción simbólica del Centro del Anciano Tijuana?
El proceso de apadrinamiento inicia con una visita al centro, donde el personal presenta el programa, explica el uso de los recursos y guía a los interesados para conocer a los 50 residentes.
La idea es que cada padrino pueda seleccionar a la persona con la que desea comprometerse durante un año, sin que esto implique la responsabilidad legal del cuidado, sino un acompañamiento económico y afectivo.

Las aportaciones se reciben de manera mensual y se manejan a través de la institución para garantizar que los fondos se distribuyan de forma adecuada según las necesidades individuales de cada adulto mayor.
El programa surgió como respuesta a la demanda constante de recursos que enfrentan los adultos mayores en abandono.
Vínculo para acompañar la vejez
El Proyecto Pino también busca que la comunidad se involucre más allá de la aportación económica. Durante las visitas, los padrinos pueden conversar con los residentes, conocer sus historias y construir una relación cercana que contribuya a su estabilidad emocional.

El personal del centro señala que muchos adultos mayores viven procesos de depresión o demencia, por lo que el acompañamiento social es tan importante como el apoyo material. Para ellos, ser elegidos por un padrino representa una forma de pertenencia y reconocimiento que influye de forma positiva en su bienestar.
Cifras y necesidades del programa del Centro del Anciano de Tijuana
Actualmente, el centro alberga a 50 personas mayores, en su mayoría procedentes de otras ciudades y sin familiares que puedan hacerse cargo. La institución estima que cada residente requiere apoyos constantes para:
- Medicamentos y atención médica
- Alimentación diaria
- Ropa y calzado
- Artículos de higiene
- Insumos especiales según su condición física

El proyecto aspira a que cada uno pueda tener un padrino o madrina, lo que permitiría cubrir buena parte del gasto operativo asociado a sus cuidados.
Un esfuerzo sostenido por más de cinco décadas
Aunque el programa está enfocado en el presente, forma parte de un esfuerzo más amplio que la institución ha sostenido por más de 50 años. Desde 1968, el Centro del Anciano trabaja con personas mayores en situación de abandono, y más de cinco mil residentes han pasado por sus instalaciones en busca de un hogar seguro y digno.

El Proyecto Pino se suma a esta trayectoria como una herramienta para fortalecer la continuidad financiera del centro y asegurar que sus residentes no enfrenten carencias básicas.
Fuentes: Centro del Anciano, El Sol de Tijuana










