El gobierno de Ensenada implementará acciones para controlar la población de perros ferales, tras el aumento de denuncias.
Ricardo Amador/NORO
Ante el incremento de denuncias por la presencia de perros ferales en distintas áreas de Ensenada, el Gobierno Municipal anunció una serie de acciones para controlar esta problemática que no solo pone en peligro a la fauna local, sino también a la seguridad de la población.
A través de la Subdirección de Ecología y Medio Ambiente, encabezada por Jorge Alfonso Jasso Torres, se implementarán operativos en zonas críticas para disminuir los riesgos de ataques y depredación.

Uno de los focos de atención de estas acciones es el Cerro del Vigía, una de las áreas donde se han registrado incidentes recientes relacionados con perros ferales; según Jasso Torres, el plan inicial contempla reforzar la señalética y realizar recorridos de captura en este sitio y otros puntos clave como Chapultepec, la avenida Miguel Alemán, la colonia Moderna y la privada Hussongs.
Además, la zona turística de Ensenada también ha sido identificada como área de riesgo, debido a la presencia creciente de estos animales.
Los perros ferales, que viven de manera salvaje sin contacto directo con los humanos, han causado preocupación por su comportamiento agresivo, especialmente cuando se ven en manada. En el último año, se reportaron incidentes graves, incluidos ataques que pusieron en peligro la vida de ciudadanos, lo que llevó a las autoridades a priorizar medidas de control.
Coordinación y colaboración entre dependencias
Para hacer frente a esta situación, el Centro de Atención Canina y Felina de Ensenada trabajará en conjunto con otras dependencias municipales como la Coordinación de Protección Civil y la Dirección de Seguridad Pública.

La meta es establecer una respuesta coordinada que permita reducir la población de perros ferales a través de capturas, evitar la proliferación de estos animales y mitigar el riesgo de más incidentes.
En operativos anteriores, se logró la captura de alrededor de 40 perros, tanto cachorros como adultos, lo que ha dado una idea de la magnitud del problema. No obstante, la situación actual demanda un esfuerzo sostenido para evitar que estos animales sigan representando una amenaza para la comunidad y los ecosistemas locales.
Impacto ambiental y riesgos para la fauna de los perros ferales
El problema de los perros ferales en Ensenada no solo afecta a los habitantes de la ciudad, sino también a la fauna de la región. Estos animales, descendientes directos del lobo gris, recuperaron su comportamiento depredador y cazan especies autóctonas, poniendo en riesgo a las poblaciones de fauna silvestre.
En otras áreas del país, como Isla Cedros, los perros ferales han atacado a especies protegidas como el lobo marino y el venado bura, lo que demuestra la capacidad de estos canes para adaptarse y convertirse en depredadores.

La intervención en el Cerro del Vigía y otras zonas de Ensenada es una respuesta directa a este tipo de riesgos. Los perros ferales, al cazar y desplazarse en manada, pueden atacar a especies pequeñas y, en situaciones extremas, a humanos.
Las autoridades señalaron la importancia de mantener un control adecuado sobre esta población para evitar que sigan alterando el equilibrio ecológico y representando un peligro.
Llamado a la responsabilidad ciudadana
Además de las acciones que emprenderán las autoridades, Jasso Torres hizo un llamado a la ciudadanía a ser responsables con sus mascotas, ya que muchos de estos perros ferales son el resultado de animales domésticos que han sido abandonados o perdidos y que, al no encontrar una fuente estable de alimento, se han adaptado a la vida silvestre.

El abandono de mascotas es una de las principales causas de la proliferación de perros ferales, por lo que las autoridades instan a la población a evitar esta práctica y, en su lugar, promover la adopción y el cuidado adecuado de los animales de compañía.
En este sentido, la educación y concientización de los ciudadanos juegan un papel fundamental en la solución a largo plazo del problema. Las campañas de esterilización, la adopción responsable y el no abandono de mascotas son acciones clave para prevenir que más animales se conviertan en ferales y representen un peligro para la comunidad y la biodiversidad de Ensenada.
¿Te ha tocado ver manadas de perros ferales?
Fuentes: AFN Tijuana, Gobierno de Ensenada, Conahcyt









