Estudiantes y docentes de la UABC desarrollaron la cerveza Cimarrones, una bebida con menos de 1.5% de alcohol y propiedades funcionales. Elaborada en el ICA de Mexicali, busca promover el cultivo de cebada y apoyar la formación práctica de alumnos.
Ricardo Amador/NORO
La Universidad Autónoma de Baja California (UABC), a través del Instituto de Ciencias Agrícolas (ICA), desarrolló una cerveza artesanal con características benéficas. se trata de Cimarrones, una bebida con sabor tradicional pero con un enfoque funcional y social.

A diferencia de las cervezas convencionales, esta propuesta contiene menos de 1.5 grados de alcohol, lo que la coloca dentro de la categoría de cerveza cero, y además incluye componentes benéficos como proteínas y aminoácidos.
Esta bebida nació como un proyecto de investigación, impulsado por la inquietud de estudiantes y docentes del ICA, quienes encontraron en la cultura cervecera de Mexicali una ventana de oportunidad para innovar y generar impacto.
“Aunque la clasigiquemos como cerveza, básicamente es una cerveza con un mínimo grado de alcohol con la finalidad de que sea una investigación y un producto con sentido social, no se busca fomentar ningún otro tipo de situaciónes”, explicó el director del ICA, Daniel González Mendoza, a La Voz.

Aunque aún está en fase experimental, la cerveza Cimarrones ya se presentó en diversos eventos universitarios con buena aceptación, especialmente entre egresados. El sabor, la presentación y la historia detrás del producto despertaron el interés de la comunidad universitaria y de visitantes externos.
Formación práctica y emprendimiento estudiantil
Más allá del desarrollo de una bebida, el proyecto tiene un fuerte componente formativo. Desde su inicio, se incorporó a los estudiantes del ICA en el proceso de producción, desde el cultivo de cebada hasta la fermentación y envasado.
Esta experiencia permite a los jóvenes aplicar sus conocimientos en situaciones reales, fortaleciendo su perfil profesional y motivándolos a desarrollar sus propios emprendimientos en el futuro.
Los estudiantes involucrados provienen de los programas de Ingeniería Agrónoma en Biotecnología, Ingeniería en Agronegocios y otras ramas afines. Algunos de ellos utilizan su participación como parte de su servicio social o prácticas profesionales.

“La cerveza Cimarrones nació como proyecto de investigación, pero también busca ir generando ingresos que ayuden principalmente al equipamiento de los laboratorios, esto tiene un componente educativo principal que los estudiantes de agronegocios, de biotecnología, participan en los procesos de elaboración de esta bebida, y esto es muy importante porque ponen en práctica todo su conocimiento”, añadió.
La Universidad, también inició procesos para impulsar una producción más integral, ya que busca que en un futuro cercano la malta y el trigo empleados provengan íntegramente del propio instituto.
Por ahora, la bebida utiliza un 50% de malta producida en el ICA y el resto es de origen comercial, mientras que el lúpulo y las levaduras aún se adquieren externamente.
Cerveza Cimarrones tiene sentido social y bajo impacto
Uno de los aspectos que distingue a la cerveza Cimarrones es su perfil funcional. A pesar de contener un mínimo porcentaje de alcohol, mantiene propiedades bioactivas que podrían ofrecer beneficios a la salud, comparables a los que se atribuyen a otras bebidas fermentadas, como el vino.
Esto permite que su consumo se vea como una experiencia gastronómica saludable, más que como una simple bebida alcohólica.

Según los académicos involucrados, el objetivo no es incentivar el consumo de alcohol, sino ofrecer una alternativa que derribe los prejuicios asociados a la cerveza. Al tener menos alcohol que el tejuino, por ejemplo, se convierte en una opción segura, accesible y con potencial de maridaje con alimentos.
Actualmente, la producción mensual es de 300 litros, y su venta está restringida a las instalaciones del ICA en el ejido Nuevo León. La comercialización se realiza bajo ciertas normas, como la prohibición de su consumo en el sitio, por tratarse de un espacio educativo. Sin embargo, cualquier persona puede adquirirla como producto embotellado para llevar.
Fuentes: Universidad Autónoma de Baja California, La Voz de la Frontera










