Hablar de la muerte no es preparar a los niños para sufrir, sino enseñarles el valor de la vida, la empatía y la aceptación del cambio.
Nancy Valenzuela / NORO
Hablar de la muerte con los niños es un desafío para muchos padres. La pérdida de un ser querido, una mascota o incluso un compañero de escuela puede generar tristeza, confusión y miedo en los pequeños.
Es por ello que es importante abordar el tema con claridad, empatía y respeto para ayudarlos a desarrollar una comprensión sana del ciclo de la vida y a procesar su duelo de manera saludable.
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La honestidad y la tranquilidad es importante a la hora de hablar sobre la muerte con niños
Ocultar o suavizar la realidad con frases como “se fue a dormir” o “viajó muy lejos” puede generar más miedo o confusión. Los niños, sobre todo los más pequeños, tienden a pensar de manera literal. Por eso, es importante usar un lenguaje claro y directo, explicando que cuando alguien muere, su cuerpo deja de funcionar y no siente dolor.
La honestidad y la tranquilidad emocional del adulto son fundamentales. Expertos indican que los niños son capaces de detectar cuando algo anda mal, y si perciben silencio o evasión, podrían sentirse inseguros o excluidos. Explicarles lo ocurrido con cariño y sin dramatismo les ofrece un marco para comprender la pérdida.
Cómo acompañar el duelo según la edad
Cada niño vive el duelo de manera diferente, y su reacción dependerá de su edad, madurez y vínculo con la persona fallecida.
- Bebés y niños pequeños: no comprenden la muerte, pero perciben el dolor de los adultos. Mantener las rutinas, brindar afecto y contacto físico los ayudará a sentirse seguros.
- Niños en edad preescolar: pueden creer que la muerte es temporal. Evite los eufemismos y refuerce que la persona no regresará, pero que los recuerdos permanecerán.
- Niños en edad escolar: entienden que la muerte es definitiva, aunque les cueste aceptarla. Es importante escuchar sus preguntas, permitir que expresen sus sentimientos y ofrecer consuelo físico y emocional.
- Adolescentes: pueden aislarse o mostrar enojo. Invítelos a hablar, escribir o canalizar sus emociones a través del arte o el ejercicio. La paciencia y la empatía son esenciales.

Qué decir y cómo decirlo
Elija un momento tranquilo y un lugar seguro para comunicar la noticia. Evite los lugares públicos y procure hablar con calma. Use frases sencillas y directas, y permita que el niño formule preguntas. No es necesario tener todas las respuestas; lo importante es acompañar con amor y escuchar sin juzgar.
Además, mantener las rutinas brinda seguridad, y recordar al ser querido —con fotos, historias o pequeños rituales— ayuda a sanar. Los funerales pueden ser una oportunidad para despedirse, siempre que el niño lo desee y se le explique qué puede esperar.
Enseñar que la muerte forma parte de la vida
Como señala Ivon Guerrero Ceballos, psicóloga y directora de la Escuela de Psicología de CETYS Universidad Campus Mexicali, comprender la muerte desde edades tempranas ayuda a los niños a asimilar la pérdida con naturalidad. Negar o esconder la verdad puede confundirlos y dificultar su proceso emocional.

Con información de Healthy Organization, Child Mind Institute y Cetys




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