Según diversos estudios, el calor extremo puede impactar negativamente en la salud mental, ya que las altas temperaturas provocan una sensación térmica que genera estrés físico y emocional

Daniela Valenzuela / NORO
Con el aumento de las temperaturas en el noroeste de México, especialmente durante las olas de calor extremo, es fundamental prestar atención no solo a los efectos físicos que esto puede causar, como la deshidratación o el golpe de calor, sino también a las consecuencias que puede tener sobre la salud mental de quienes lo enfrentan.
El calor excesivo no solo eleva el malestar físico, sino que también puede alterar el estado emocional de las personas, afectando su ánimo, su tolerancia al estrés e incluso su capacidad para concentrarse o dormir bien.
Diversos estudios científicos han demostrado que las altas temperaturas pueden intensificar síntomas de ansiedad, irritabilidad, fatiga emocional e incluso desencadenar episodios depresivos, especialmente en personas con antecedentes de trastornos mentales.
¿Cómo afecta el calor en tu salud mental?

Este fenómeno ocurre porque el cuerpo entra en un estado de alerta conocido como estrés térmico, lo que genera un desequilibrio tanto fisiológico como psicológico.
A medida que el organismo se esfuerza por mantenerse fresco, se incrementa la liberación de hormonas del estrés, como el cortisol, afectando directamente la estabilidad emocional y el bienestar mental.

En regiones como el noroeste del país, donde el calor extremo es cada vez más frecuente, es fundamental reconocer esta relación entre temperatura y salud emocional.
La Asociación Americana de Psicología (APA, por sus siglas en inglés) ha advertido que las altas temperaturas también impactan negativamente la salud mental. Entre las principales consecuencias, se encuentra la disminución en la capacidad de concentración y el rendimiento cognitivo.

El calor extremo puede aumentar los niveles de irritabilidad y agresividad, ya que funciona como un estresor ambiental que exacerba respuestas emocionales negativas. Esto se debe, en gran parte, a la incomodidad física y a la dificultad para conservar la calma en ambientes excesivamente calurosos.
Además, el estrés térmico puede desencadenar o agravar cuadros de ansiedad. La sensación constante de incomodidad y la preocupación por la salud física pueden elevar significativamente los niveles de angustia. A esto se suma la alteración del sueño, ya que el calor dificulta el descanso adecuado, y la falta de sueño es un factor conocido que contribuye al deterioro del estado emocional.
Así puedes cuidar tu salud mental en climas calurosos

Cuidar la salud mental en épocas de calor extremo debe ser una prioridad, especialmente para personas vulnerables como niños, adultos mayores y quienes viven con algún trastorno emocional diagnosticado.
El calor no solo afecta al cuerpo, también puede alterar el estado de ánimo, aumentar la ansiedad y provocar irritabilidad. Por eso, te compartimos algunos consejos útiles:

- Mantente hidratado: Beber suficiente agua ayuda a regular la temperatura corporal y favorece el buen funcionamiento del cerebro.
- Evita la exposición prolongada al sol: Procura quedarte en espacios frescos y sombreados durante las horas más intensas de calor.
- Practica técnicas de relajación: La meditación, la respiración profunda o el mindfulness pueden reducir los niveles de ansiedad y estrés provocados por el calor.
- Elige bien tus horarios para salir: Realiza actividades al aire libre temprano por la mañana o al atardecer, cuando las temperaturas son más suaves.
Pequeños cambios pueden marcar una gran diferencia para tu bienestar mental en temporadas de altas temperaturas.
Con información de Infocop, Centro Psicológico, Infobae y Ámbito.




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