Un estudio internacional encontró que ser cool tiene que ver con seis rasgos comunes: ser extrovertido, hedonista, aventurero, abierto, autónomo y con cierta sensación de poder.
Grecia Bojórquez/ NORO
La palabra cool es difícil de traducir con precisión, en español podría equivaler a ser “chido”, “chilo”, “genial”, “chévere” o “guay”, pero su verdadero significado parece más complejo. Para entender mejor este concepto, un grupo de investigadores reunió las percepciones e ideas de casi 6 mil personas de 12 países distintos.

El resultado del estudio , titulado Cool People, fue una lista de seis rasgos que, sin importar edad, país o nivel educativo, parecen definir lo que la mayoría considera una persona cool. La investigación, publicada en junio de 2025 por la revista Journal of Experimental Psychology: General, encontró que las personas percibidas como cool tienden a ser extrovertidas, hedonistas, poderosas, aventureras, abiertas y autónomas.
Aunque el concepto proviene del inglés y de contextos culturales específicos, principalmente estadounidenses, su sentido parece haberse extendido a otras culturas de manera sorprendentemente uniforme.

“Lo que me dejó alucinado fue el hecho de que el resultado fuera prácticamente el mismo en todas partes”, dijo Caleb Warren a medios de comunicación, uno de los autores del estudio y profesor en la Universidad de Arizona.
Una etiqueta con raíces culturales compartidas
Para formar parte del estudio, era necesario que las y los participantes reconocieran la palabra cool en inglés, sin traducción. Esta condición reveló cómo la idea de lo cool se ha globalizado, en gran medida, debido a la influencia cultural de países como Estados Unidos.
Joseph Henrich, antropólogo de la Universidad de Harvard que no participó en la investigación, señaló que el estudio muestra cómo las creencias culturales pueden expandirse más allá de sus lugares de origen.

“A escala mundial, el éxito estadounidense ha dado lugar a la difusión de estilos musicales y una inmensa cantidad de contenido cultural, incluido, al parecer, el concepto de lo cool”, comentó.
Este hallazgo reflejó una coincidencia de valores entre personas de diferentes partes del mundo y también cómo ciertas ideas, como la del coolness, se establecen en las conversaciones cotidianas, a veces sin notoriedad.
¿Cool o bueno? Las diferencias importan
Uno de los hallazgos del estudio fue distinguir entre una persona considerada cool y otra que simplemente se percibe como buena. Para ello, se pidió a los participantes que pensaran en cuatro tipos de personas, las cuales serían alguien cool, alguien que no lo fuera, alguien bueno y alguien que no lo fuera. Después, debían evaluar a cada uno en función de 15 atributos.

Los resultados mostraron que, aunque hay coincidencias entre ambas categorías, también existen claras diferencias. Por ejemplo, las personas buenas eran vistas como más conformistas, tradicionales, cálidas, agradables, universales, conscientes y tranquilas. En contraste, quienes se percibían como cool eran asociadas a cualidades más desafiantes y atrevidas.
Sin embargo, la competencia y la capacidad eran valores que coincidían tanto en personas buenas como en personas cool, lo que sugiere que ambas categorías pueden convivir en ciertas dimensiones.
La popularidad: ¿una moda adolescente?
El deseo de ser percibido como cool tiene una fuerza particular durante la adolescencia. Mitch Prinstein, jefe de psicología de la Asociación Estadounidense de Psicología, ha estudiado durante años la popularidad como fenómeno social.

De acuerdo con Prinstein, ser cool en la juventud puede traer visibilidad y aceptación, pero también riesgos. Un estudio publicado en 2014 encontró que adolescentes que exhibían comportamientos percibidos como cool, como asumir riesgos o desafiar normas, eran más propensos a enfrentar problemas con drogas, alcohol y relaciones interpersonales en la adultez.
Prinstein añade que, para los jóvenes más populares, el estatus social suele medirse por dominancia, atención y visibilidad. Sin embargo, a largo plazo, las relaciones cercanas y genuinas pueden tener mayor impacto en el bienestar personal.

Aunque el estudio aporta pistas sobre lo que muchas personas consideran cool, los investigadores son cautelosos al momento de determinar si esta es una característica que vale la pena perseguir. Los riesgos asociados a la búsqueda constante de aprobación social podrían superar los beneficios de ser percibido como cool.
Con información de The New York Times en Español, La Tercera y Clarín.




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