A sus 40 años, el sinaloense Antonio Garzón continúa activo en la Liga Mexicana del Pacífico, circuito donde ha sumado más de 400 apariciones y 200 ponches, desde su debut en 2008
Dulce Navarro / NORO
Originario de El Roble, en Mazatlán, Sinaloa, el pelotero Antonio Garzón, demuestra que la edad no es un impedimento para seguir su más grande pasión: hoy, suma más de 400 apariciones en el beisbol invernal mexicano.

Un jugador histórico para la Liga Mexicana del Pacífico
Recientemente, Antonio Garzón rebasó cifras históricas en la Liga Mexicana del Pacífico (LMP), consolidando dos marcas significativas: 400 apariciones y 200 ponches. Estos números representan cerca de dos décadas de compromiso con el profesionalismo, en uno de los circuitos más exigentes del beisbol.
El camino de Antonio Garzón en la pelota invernal comenzó en la temporada 2008-2009, vistiendo la casaca de los Algodoneros de Guasave. Desde ese debut, su trayectoria ha sido un verdadero carrusel de equipos, demostrando su adaptabilidad y valía en diferentes entornos.

A lo largo de su trayectoria, el relevista zurdo ha defendido los colores de cinco organizaciones distintas, siendo la más reciente los Jaguares de Nayarit. Con esta novena, durante el segundo encuentro de una serie contra Tomateros de Culiacán, celebrado el pasado miércoles 22 de octubre en el Estadio Coloso del Pacífico “Don Alejo Peralta”, el serpentinero alcanzó la histórica cifra de 400 juegos lanzados.
La marca de los 200 ponches también se concretó en este 2025-2026. Antonio Garzón llegó a la edición con 198 abanicados en su historial y con los dos conseguidos en sus primeras siete apariciones con Jaguares, alcanzó dicho récord.

Ser perseverante y paciente son las claves del éxito de Antonio Garzón
Mantenerse activo y productivo a los 40 años en el deporte de alto rendimiento no es tarea sencilla; requiere una mentalidad y un régimen férreo. En una entrevista con el club nayarita, Garzón compartió la fórmula detrás de su longevidad, destacando la importancia de la disciplina y la consistencia.
Antonio Garzón destacó que ha trabajo por años, haciendo sacrificios y teniendo mucha disciplina, subrayando que la parte más compleja del béisbol, aquello que detiene la carrera de muchos, son las lesiones.

El veterano también reconoció que hubo momentos de gran incertidumbre en su carrera, sobre todo cuando los cambios de equipo se volvían recurrentes y su permanencia en el circuito parecía en riesgo, incluso llegando a pensar en el retiro.
No obstante, fue el sacrificio y la consistencia en su trabajo lo que le permitió superar esos obstáculos y, finalmente, encontrar una nueva motivación y estabilidad en Jaguares de Nayarit, un proyecto que confió en su brazo para continuar su historia dentro de este circuito.

Una carrera que ya es histórica y continúa expandiéndose con el pasar de los años
Hoy, Antonio Garzón es un referente para las nuevas generaciones de peloteros, un vivo ejemplo de que la pasión y la entrega pueden ser más fuertes que el calendario. Sus 400 juegos y 200 ponches reafirman su lugar como uno de los brazos más constantes y entregados del béisbol invernal mexicano.

Su trayectoria con Algodoneros, Charros, Venados, Mayos y, ahora, Jaguares, subraya el mensaje de que la disciplina y la perseverancia son los lanzamientos más importantes para una carrera exitosa y prolongada. El «zurdo de El Roble» sigue escribiendo su historia, demostrando que en el deporte, la pasión no envejece.
Con información de El Sol de Sinaloa, Noroeste y Reporte Naranja










