La boxeadora argelina Imane Khelif recientemente se convirtió en el centro de la controversia en los Juegos Olímpicos de París 2024.
Grecia Bojórquez/ NORO
Tras su victoria de Imane Khelif en el combate contra la italiana Angela Carini el 1 de agosto, se desató un debate en redes sociales sobre su identidad de género y sus niveles hormonales.

Las acusaciones giraron en torno a que Khelif sería una mujer trans con ventaja competitiva debido a “hormonas masculinas”. Sin embargo, estas alegaciones no tienen fundamento y fueron desmentidas por varias fuentes.
¿Qué es el hiperandrogenismo?
El término hiperandrogenismo se refiere a la presencia excesiva de hormonas sexuales masculinas, como la testosterona, en el organismo de una persona. Este trastorno puede ocurrir en mujeres cisgénero y no necesariamente está relacionado con la identidad de género.
Las causas más comunes del hiperandrogenismo incluyen el síndrome de ovario poliquístico, trastornos de la glándula suprarrenal y ciertos tipos de cáncer.

Imane Khelif fue señalada de tener altos niveles de testosterona, lo que se liga al hiperandrogenismo, una condición que puede llevar a niveles elevados de la hormona masculina sin implicar que la persona sea transgénero.

De acuerdo con el Instituto Bernabeu de Medicina Reproductiva, el hiperandrogenismo puede provocar síntomas como acné, hirsutismo (crecimiento excesivo de vello), y virilización, entre otros.
Estos síntomas son resultado del desbalance hormonal y no necesariamente indican una discrepancia entre el género asignado al nacer y la identidad de género.
La descalificación previa de Imane Khelif y la respuesta del Comité Olímpico Internacional
La controversia en torno a Khelif comenzó en 2023, cuando fue descalificada de un torneo de boxeo por la Asociación Internacional de Boxeo (IBA) debido a niveles elevados de testosterona.
El presidente de la IBA, Umar Kremlev, alegó que las pruebas de ADN habían revelado que Khelif tenía cromosomas XY, lo que llevó a su exclusión de la competencia. Sin embargo, estos resultados nunca fueron mostrados públicamente.

Por su parte, el Comité Olímpico Internacional (COI) aclaró que la participación de Khelif en los Juegos Olímpicos de París 2024 cumple con todas las normas de elegibilidad establecidas para la competición.
Asimismo, el COI enfatizó que las decisiones de la IBA fueron arbitrarias y que las atletas afectadas, incluyendo a Khelif, habían estado compitiendo en eventos internacionales de alto nivel durante años.

La normativa actual del COI establece que las mujeres deben mantener sus niveles de testosterona por debajo de 10 nanomoles por litro durante al menos 12 meses para competir en la categoría femenina, pero no se exigen cambios anatómicos quirúrgicos.
La respuesta de Argelia y la desinformación sobre la boxeadora Imane Khelif
En medio de esta controversia, el gobierno argelino salió en defensa de Khelif, condenando los ataques infundados y expresando su apoyo a la atleta. Argelia, que criminaliza la comunidad LGBT+, enfrenta varias problemáticas en la visibilidad y aceptación de personas trans y no binarias.
En este contexto, la posibilidad de que Khelif sea una mujer transgénero resulta aún menos plausible, ya que la legislación del país no permite la participación de personas trans en competiciones deportivas.

La desinformación sobre Khelif fue ampliamente difundida en redes sociales y medios de comunicación, exacerbada por declaraciones de figuras públicas como el presidente de Argentina, Javier Milei.
Ante la propagación de estas afirmaciones, estas fueron desacreditada por medios de fact-checking y organizaciones internacionales, que han subrayado que no hay pruebas que confirmen que Khelif sea transgénero.




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