Dentro de Tijuana, Baja California, se encuentra Chetos Boxing Club, uno de los gimnasios más antiguos y con más tradición del estado; fundado por Ricardo “Cheto” Torres, este lugar se ha dedicado por más de cuarenta años a la formación de las nuevas generaciones de boxeadores del estado
Dulce Navarro / NORO
Ubicado en la Plaza Santa Cecilia de la Zona Centro de Tijuana, el Chetos Boxing Club es uno de los gimnasios más antiguos y emblemáticos de la ciudad. Fundado el 7 de febrero de 1984 por Ricardo “Cheto” Torres Rodríguez, este espacio se ha dedicado durante más de cuatro décadas a formar generaciones de boxeadores, muchos de los cuales han llegado a ser campeones nacionales e internacionales.

Chetos Boxing ha sido la casa de grandes boxeadores que han pasado por sus cuadriláteros llenos de historia
Torres, quien suma más de 60 años de carrera en el mundo del boxeo, abrió el gimnasio en un lugar que antes era conocido como el billar “La Herradura”. Gracias a su iniciativa, el espacio se transformó en un verdadero centro de entrenamiento, donde incluso, en sus primeros años, también entrenaban peleadores de lucha libre.
Desde la entrada, el Chetos Boxing refleja la historia y el esfuerzo de quienes han pasado por su ring. Las paredes están adornadas con afiches de boxeadores y las instalaciones muestran las marcas del tiempo: costales golpeados hasta el desgaste, duela maltratada y fotografías que cuentan la trayectoria de pugilistas que han dejado su huella.

Entre los nombres destacados que entrenaron en este gimnasio figuran José “Gallito” Quirino, Héctor Velázquez, integrantes de la familia Munguía, y el legendario Julio César Chávez, quien en su momento utilizó las mismas peras y costales que todavía se conservan en el lugar.
Para Cheto Torres, uno de los momentos más importantes fue ver coronarse campeón mundial a José “Gallito” Quirino, un niño que llegó a su gimnasio y al que entrenó hasta convertirlo en el segundo campeón mundial nacido en Tijuana.

Más que un gimnasio, el equipo de Chetos Boxing ven esta iniciativa como un servicio a la comunidad
A pesar de la falta de apoyo gubernamental, Cheto y su equipo ven su labor como una contribución social. Gerardo “Rocky” Valero, ex multicampeón mundial y mano derecha de Torres, destaca que el gimnasio recibe diariamente cerca de 80 personas de todas las edades. El objetivo no es solo formar campeones, sino también alejar a los jóvenes de los malos caminos y enseñarles disciplina.

Rocky lamenta que, a diferencia de Estados Unidos, donde el gobierno impulsa los gimnasios de box, en México todo se mantiene con esfuerzo propio, sin subsidios. “Así como inviertes mucho dinero, pierdes mucho dinero”, afirma. En el Chetos Boxing, la formación de boxeadores comienza desde los seis años. Según los entrenadores, para entrenar no se necesita más que disposición, ropa deportiva, vendas y muchas ganas de sobresalir dentro de este deporte.

Con el pasar de los años Chetos Boxing se convirtió en una tradición para el deporte tijuanense
Cuando Cheto inició su gimnasio, Tijuana contaba apenas con seis gimnasios de box. Hoy existen cerca de 190, pero Torres advierte que la cantidad no garantiza calidad. Recuerda con nostalgia cómo antes, si un boxeador decía ser de Tijuana, ganaba respeto inmediato. “Antes teníamos al Terrible Morales, al Gallito Quirino, a Margarito. Ahora, ¿a quién tenemos? A nadie”, comenta. Cristóbal Jaques Ortiz, uno de los entrenadores actuales, enfatiza que el boxeo no es solo fuerza, sino inteligencia y técnica. Para ellos, fortalecer la mente es tan importante como endurecer el cuerpo.

Con información de San Diego Red, Alfredo Álvarez, Infobaja y Said Betanzos




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