Originario de Ciudad Juárez, Chihuahua, JL Masks es un joven que encontró en la lucha libre una de sus más grandes pasiones: la confección de máscaras. En la actualidad, JL es uno de los mascarareros que mantiene viva esta tradición y arte en la región noroeste de la República Mexicana
Dulce Navarro / NORO
La lucha libre mexicana es un arte que forma parte de la cultura y tradición del país donde uno de los elementos con más historia de esta disciplina son las máscaras. En Ciudad Juárez existe un joven que mantiene con vida una profesión nacida del pancracio: esta es la historia de JL Mask, un mascarero orgullosamente juarense.

Una emergencia terminó por darle a JL Masks lo que se convertiría en su gran pasión: la confección de máscaras
JL Masks es el nombre artístico de un joven que desde hace siete años se dedica a confeccionar máscaras de lucha libre, un oficio que surgió casi por casualidad durante la pandemia. Aunque ya tenía conocimientos de costura, fue la necesidad de un amigo la que encendió la chispa que más tarde lo llevaría a diseñar decenas de identidades para luchadores.
Su gusto por la costura comenzó incluso antes de la pandemia. En diciembre de 2018, su tío le regaló una máquina de coser que pertenecía a una tía. “Yo ya cosía a mano, hacía ropita para Barbies para mis sobrinas, y mi tía que era costurera me enseñó lo básico. Luego fui aprendiendo viendo videos”.

A partir de entonces, la máquina se volvió su herramienta principal, y con la guía de familiares, su habilidad comenzó a pulirse en la creación de piezas más elaboradas, y cuando un amigo cercano le hizo una petición especial, este historia comenzó a redactarse sola.

“Nunca había hecho una máscara”, cuenta. “Pero un día, un amigo me pidió una porque ningún mascarero estaba disponible y la necesitaba urgente. Le dije que lo intentaría, pero no prometía nada”.
Ese primer intento fue guiado por su maestro Alberto Sánchez, quien lo instruyó a través de videollamadas: “Él fue como mi sensei”. Aunque reconoció que la pieza no fue perfecta e incluso terminó rota y manchada de sangre, para JL fue el inicio de una vocación.

Para JL Masks el arte, la creación y el proceso creativo es lo más importante de su oficio
Aunque muchos podrían pensar que su afición a las máscaras proviene de un fanatismo por la lucha libre, JL aclara que su verdadero amor es el arte detrás de cada diseño: “Lo que me atrapó fue la máscara, la vestimenta… siempre he sido fan de coleccionar cosas, y ahí empezó todo”.
Más allá de la lona, el proceso creativo de cada máscara es lo que más lo inspira. “Disfruto cuando alguien me dice: ‘Quiero una máscara de balón de fútbol, con mi número y mi nombre’, y entonces yo empiezo a idear, a crear”. Ese momento de dar vida a una idea es el que más valora.

En la actualidad este mascarero juarense quiere seguir mejorando y creciendo dentro de este mundo
Con el paso del tiempo, JL ha invertido en mejores materiales, nuevas telas y accesorios como aretes. “He tratado de innovar y de sacarle todo el potencial a cada máscara”, afirma.
Entre sus motivaciones destaca el deseo de apoyar a quienes están construyendo su identidad en el ring: “Cada día estoy creando nuevas identidades, nuevos diseños, apoyando a la gente, así me construyo yo también”.
Pero como orgulloso juarense, también busca poner en el mapa a esta ciudad fronteriza con gran tradición luchística que es caracteriza al territorio. Entre sus objetivos se encuentra trabajar con luchadores como Bandido, además de buscar que su trabaje continúe rebasando fronteras hasta llegar a todas las arenas del mundo entero.

JL Mask no solo fabrica máscaras, crea personajes, historias y pasiones. En cada costura lleva la dedicación de alguien que encontró en el arte textil un camino para construir sueños con hilos y colores.




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