Originaria de Hermosillo, Sonora, Marcia Merino es considerada una de las softbolistas mexicanas con mayor proyección. A sus 22 años, ella ya es una campeona profesional y forma parte de la Liga Mexicana de Softbol desde su temporada inaugural, hace tres años.
Todos los asistentes gritaban emocionados. En el juego de campeonato en la Serie de la Reina 2026, Marcia Merino permanecía concentrada. La hermosillense asegura que esa concentración la acompañó durante toda la final, al grado de poder disfrutar cada momento del partido.
Luego de cuatro juegos y derrotar a Diablos Rojos Femenil, Sultanes Femenil cumplió con el reto más importante de la temporada. La victoria la hicieron lejos de casa y de su afición, en territorio rival, en el Estadio Alfredo Harp Helú de la Ciudad de México, donde el 21 de marzo de 2026 conquistaron el campeonato. El nivel de compromiso y el trabajo en equipo coronó a Sultanes Femenilde Monterrey como campeonas de la Liga Mexicana de Softbol.
“Existían los nervios y la presión porque el club quería que quedáramos campeonas. Sabíamos que no era fácil ir a otro estadio, al de Diablos; no estábamos en casa ni con nuestra afición y ese tipo de cosas pesan. Pero creo que me sentía relajada, feliz y contenta. Después del primer torneo de la Serie de la Reina, en mi cabeza fue como decir: ya no tengo nada que perder. Entonces, simplemente me dediqué a disfrutar”, recordó la softbolista.
Marcia Merino es considerada como una de las softbolistas mexicanas con mayor proyección. Crédito: Comisión del Deporte del Estado de Sonora.
La “bola rápida” que cambió su carrera
Su historia en el deporte comenzó desde muy pequeña. Practicó distintas disciplinas como natación y basquetbol, hasta que a los nueve años pidió como regalo de cumpleaños jugar softbol. Desde entonces, se enamoró de este deporte y lo convirtió en una prioridad.
La sonorense recuerda sus primeros entrenamientos en la Unidad Deportiva Ley 57 en Hermosillo. Ahí, Marcia comenzó a construir una carrera que describe como desafiante, especialmente por las dificultades que históricamente ha enfrentado el deporte femenil en México.
“El apoyo al deporte siempre ha sido un poco batalloso y es una lucha constante que se vive en el ámbito deportivo femenil. Ese apoyo, por dimes y diretes, siempre ha sido menos en el deporte femenino. Lo que ahora sucede, es que hemos tenido una aceptación muy diferente. Las jugadoras buscamos que nuestro deporte sea un poco más llamativo, que se vea y que se apoye”, comentó la destacada softbolista.
Uno de los momentos que recuerda con mayor emoción ocurrió cuando tenía 18 años. A esa edad, Marcia Merino fue seleccionada para formar parte de la Liga Mexicana de Softbol.
“Literalmente fue una sorpresa. El primer año, durante noviembre, quedé seleccionada para jugar con Los Olmecas de Tabasco. Pensé: Ok, ya quedé seleccionada y luego comenzaron las llamadas de bienvenida en enero. Todo fue muy caótico por lo rápido que pasó”, recordó entre risas.
Posteriormente, Marcia Merino fue transferida a Sultanes Femenil de Monterrey. Esta organización es una de las más importantes del país. Incluso, para ella, a la fecha es una gran aspiración ser parte de este equipo norteño.
La softbolista se desempeña como infielder (cuadro), principalmente en la segunda base, y es reconocida por su velocidad, versatilidad y gran capacidad defensiva. Crédito: sportpicphotography / Instagram
La familia: el swing de cada triunfo
Representar a Sonora en una liga profesional es una responsabilidad que asume con orgullo. Sin embargo, Marcia reconoce que el camino también implica sacrificios físicos, mentales y emocionales. Entre ellos, —y el más difícil para la mayoría— es el de mantenerse alejada de su familia durante varios meses.
“Estar lejos de mi familia tres meses, no pasar cumpleaños, no pasar mi propio cumpleaños en mi casa, estar lejos de mis hermanos, de mi mamá y de mis abuelos es lo más triste. Pero ese sacrificio te da una recompensa: saber que ellos están orgullosos de esos resultados”, manifestó la sonorense.
La deportista recuerda con especial cariño a su padre, Ray Merino, y a su abuelo, José Carlos Barraza, ambos ya fallecidos. Ellos fueron softbolista y golfista, respectivamente. Los dos fueron figuras importantes en la vida de Marcia y marcaron profundamente su formación personal y deportiva.
“Lo que sé, es lo que me enseñaron mi papá y mi abuelo. Ellos son quienes me ayudaron. Hoy, mi familia es el motor para levantarse y entrenar todos los días. Mi papá era pelotero y mi abuelo golfista. Aunque ambos fallecieron, tengo inculcado el amor por el deporte”, expresó.
La sonorense forma parte de la Liga Mexicana de Softbol desde su temporada inaugural desde hace tres años. Crédito: Cortesía.
Marcia Merino entre la pelota y el aula
Además de su carrera deportiva, Marcia cursa los últimos semestres de la licenciatura en Psicología en la Universidad de Sonora. Esta etapa ha sido descrita por ella, como muy demandante; sin embargo, estudiar le ha dejado grandes satisfacciones.
“Creo que es mucho sacrificio. Me he ido acomodando a semestres pesados; termino de entregar tareas, trabajos, hago exámenes y proyectos. La verdad, el apoyo de la universidad ha sido mucho. Estoy agradecida porque me han dado la flexibilidad para hacer las dos cosas. Sin eso, no hubiese podido y estaría muy atrasadas”, señaló.
La experiencia también le ha permitido desarrollar una madurez especial dentro del terrenodejuego.
“Uno como deportista ya no aprende a jugar. Llega un momento en que sabes lo que tienes que hacer, sobre todo en un deporte tan metódico como el softbol. Mi manera de ver este deporte es muy diferente ahora. Si el juego va a nuestro favor, bien; si no, también. También sé que debo hacer lo que ya sé hacer”, explicó.
Para las niñas, que sueñan con seguir los pasos de la softbolistaMarciaMerino, el mensaje es claro: no ponerse límites y aprovecharcada oportunidad que se presente.
“Es importante no ponerse límites y jamás darse por vencidas. Siempre he pensado que los tiempos de Dios son perfectos. Incluso que, cuando deseas algo demasiado y lo quieres de verdad, el resultado siempre va estar. Siempre vas a buscar la manera de querer más y más, y al final verás los resultados.”
Marcia Merino es originaria de Hermosillo, Sonora y actualmente estudia la carrera de psicología en la Universidad de Sonora. Crédito: Cortesía.
Para Marcia, el deporte no sólo forma atletas, sino también personas. Personas capaces de abrirse camino en distintos ámbitos de la vida.
“Faltan muchas cosas por cumplir. Quiero terminar mi universidad próximamente y ser muy feliz; así me gusta vivir, siendo una persona feliz. El deporte me ha dado muchísima felicidad, pero también pienso en mi futuro. Quiero tener mi trabajo, formar una familia, tener mi propio gimnasio, mi propia academia de softbol. Tengo muchos planes”, añadió Marcia.
La softbolista ya logró convertirse en campeona profesional junto a su equipo. Ella asegura que apenas ha cumplido una parte de sus objetivos. Incluso, entre sus mayores sueños está jugar en una liga internacional, conocer otros países y competircontra las jugadoras que actualmente observa por televisión.
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