Overfly Sports fabrica bates en Sinaloa que se van a las Grandes Ligas, cumpliendo estándares de la MLB y compitiendo en el mercado estadounidense.
Ricardo Amador/NORO
En los estadios de las Grandes Ligas, el bate cumple la función más importante al ser el instrumento con el que los equipos puede convertir un lanzamiento en hit, impulsar carreras o cambiar el rumbo del juego.
Detrás de cada home run y cada carrera del campo de béisbol norteamericano hay un proceso invisible: una pieza de Overfly Sports fabricada con los estándares de la Major League Baseball (MLB) y con márgenes de precisión muy estrictos.

Overfly Sports, una empresa fundada en 2016, fabrica bates de madera utilizados por jugadores del béisbol profesional en Estados Unidos.
Desde su planta en Los Mochis, Sinaloa, la compañía compite en uno de los mercados más regulados del deporte internacional. Incluso, ha adaptado sus procesos, su comunicación y su estrategia comercial para cumplir con los estándares del mercado estadounidense.
Alejandro Villarreal, fundador y director de Overfly Sports, nos contó en una entrevista para NORO cómo la integración de Overfly Sports en el mercado norteamericano lo ha llevado a asumir funciones poco comunes.
“Nos dedicamos a la fabricación de bates de béisbol de madera. Enfocados de inicio, en su mayoría, en el mercado profesional de béisbol a nivel internacional, pero también al béisbol amateur, al infantil”, comentó.
De la oportunidad al compromiso: un proceso de transformación para Overfly Sports
Overfly Sports no emergió como un proyecto con estudios de mercado ni planes de expansión global. La empresa surgió al identificar una oportunidad concreta en el entorno regional: la ausencia de fabricantes de gran capacidad en México.
Desde el inicio la apuesta fue directa al béisbol profesional, en específico a la Liga Mexicana de Béisbol y a la Liga del Pacífico, dos circuitos con fuerte arraigo en el país. Pero Alejandro reconoció el riesgo.

“La visión original era atender al mercado profesional mexicano [...]fue medio loco, porque nos lanzamos directo a lo profesional”, admite.
Esa apuesta temprana definió el carácter del proyecto. Overfly Sports se enfrentó con las exigencias del béisbol profesional y eso implicó, tarde o temprano, medirse con los estándares más altos del deporte.
Para Alejandro y su equipo la certificación los orilló a replantear procesos y asumir que los estándares internos debían elevarse aún más.
“Certificarnos para Major League Baseball no fue decir ‘ahora sí vamos a hacer un producto de más calidad’. Nosotros creíamos que ya hacíamos la máxima calidad disponible, y ahí entendí que sí había una calidad más arriba”.
Características de un bat de béisbol
En Grandes Ligas, los bates están regulados con precisión milimétrica. La MLB establece criterios sobre el tipo de madera permitida, así como la densidad y la inclinación de la veta, dimensiones, procesos de secado y la distribución de peso. Incluso los acabados y barnices deben ajustarse a parámetros que eviten variaciones en el rendimiento o riesgos durante el juego.
La densidad y la inclinación de la veta, las dimensiones exactas, el proceso de secado y la distribución del peso. Incluso los acabados y barnices deben ajustarse a parámetros que eviten variaciones en el rendimiento o riesgos durante el juego.
En Grandes Ligas, los bates están regulados con precisión milimétrica. La densidad de la madera, la inclinación de la veta y la tolerancia estructural están estrictamente controladas para reducir riesgos durante el juego.
Aunque para el espectador un bate puede parecer un objeto simple, su fabricación exige un alto nivel de precisión. Uno de los factores más delicados es el peso final, que se mide en onzas y se ajusta según las preferencias de cada jugador.

Villarreal subraya que incluso variaciones mínimas son perceptibles en el juego.
“Un cambio de 31 a 31.5 onzas para el feeling del jugador —esa conexión emocional y física que un deportista con su entorno— es muchísimo. Media onza no es nada, pero el jugador lo siente mucho”.
La madera utilizada por Overfly Sports recorre miles de kilómetros antes de llegar a Sinaloa. Viene de Estados Unidos, principalmente de regiones como Nueva York y Wisconsin.
“Tuvimos que cambiar la calidad de nuestro producto y también la manera en que los fabricábamos, así como nuestro proceso”.
El cambio respondió al descubrimiento de un estándar superior exigido por la MLB. La certificación implicó trabajar con madera de mayor grado, ajustar tolerancias técnicas y adoptar controles más estrictos en cada etapa del proceso.
El orgullo nacional es imposible de esconder
A pesar de hablarle al mercado estadounidense en su propio idioma, Overfly Sports mantiene una marca clara de procedencia en cada uno de sus productos.
Un bate fabricado en Sinaloa puede protagonizar un juego de Grandes Ligas sin que el espectador lo note, pero con una señal discreta que indica su origen.
“Yo nunca he escondido que somos mexicanos. Todos mis bates que van a Grandes Ligas tienen un logo que dice ‘Hecho en México’”, explica.

Para Alejandro Villarreal, Overfly Sports demuestra que desde México es posible competir bajo estándares exigentes. La empresa sinaloense piensa lanzar su pelota lo más lejos posible. Alejandro busca ampliar su alcance en el mercado minorista de Estados Unidos, un segmento distinto pero igualmente competitivo.
La estrategia: cumplir ahora con estándares internacionales, adaptarse al mercado y competir sin pedir concesiones, mientras el orgullo mexicano sigue formando parte del producto, aunque no del discurso.
¿Quiénes usan bates de Overfly Sports?
Colocar un bate en manos de un jugador no es un gesto gratuito. Para Overfly Sports, se trata de una decisión estratégica que puede definir el posicionamiento de la marca dentro del béisbol profesional.
Alejandro Villarreal explicó que no todos los peloteros reciben muestras. Antes de entregar un bate, hay un proceso de observación y análisis que incluye el desempeño del jugador, su proyección dentro de la organización y el contexto del mercado en el que compite.
“Yo termino siendo un scout —o cazatalentos— para Grandes Ligas. Principalmente, porque nosotros somos muy cuidadosos de dónde ponemos nuestros bates, nuestras muestras, y termino viendo estadísticas desde ligas menores, qué jugador tiene potencial de avanzar más rápido.”

La estrategia contempla seguir de cerca a jugadores en desarrollo, especialmente en ligas menores, con la intención de que crezcan familiarizados con el producto antes de llegar al máximo nivel.
En Grandes Ligas, los bates de Overfly Sports han sido utilizados por jugadores consolidados como Manny Machado, figura de los San Diego Padres, así como por su compañero de planilla Luis Arráez, quien ha empleado bates de la marca en juegos y celebraciones especiales. También aparecen en manos de Lourdes Gurriel Jr., de los Arizona Diamondbacks, y CJ Abrams, de los Washington Nationals.

La presencia de Overfly se extiende a peloteros en distintos equipos y etapas de carrera, como Yohel Pozo, de los St. Louis Cardinals; James Outman, de los Los Angeles Dodgers; y José Sanoja, venezolano de los Marlins de Miami.
El uso de estos bates en el máximo circuito refleja cómo el trabajo en planilla permite adaptarse a un juego con nuevas reglas. Además, deja evidencia de cómo la integración de la marca sinaloense en un entorno de alta competencia y exigencia técnica puede llevar el juego a una victoria segura.



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