Un accidente dejó sin movilidad a Raúl Arellano en 2015, quien encontró en el deporte una nueva motivación para continuar con su vida; el duranguense se ha consolidado como unos de los máximos referentes del basquetbol adaptado en su estado, demostrando que el deporte es un fuerte motor de integración para personas con discapacidad
Dulce Navarro / NORO
Raúl Arellano Mijares tenía apenas 15 años cuando su vida cambió drásticamente. En 2015, durante un torneo deportivo, sufrió un accidente automovilístico que le provocó una fractura en la columna y daño en la médula espinal. Originario de Santiago Teneraca, en el municipio de Mezquital, Durango, este joven deportista tuvo que adaptarse a una nueva realidad: depender de una silla de ruedas.

Raúl Arellano logró que su vida tomara un nuevo rumbo gracias al deporte adaptado
Tras el accidente, Raúl Arellano enfrentó una profunda depresión. Dejó de asistir a terapias, se aisló y perdió el interés por todo. Fue hasta su estancia en el Hospital General 450 cuando un encuentro inesperado con otra persona en silla de ruedas lo motivó a retomar su vida a través del deporte.

Desde niño, el básquetbol fue parte esencial de su identidad. Después del accidente, encontró en el deporte adaptado una nueva razón para vivir, lo que lo llevó a formar parte de equipos de baloncesto en silla de ruedas desde 2017, representando a Durango en distintas ediciones de la Paralimpiada Nacional, incluyendo competencias en Colima y Cancún, e incluso integró la preselección nacional en 2018.
Hoy, a sus 25 años, Raúl Arellano no solo sigue activo en el deporte, también se ha convertido en entrenador de un equipo de básquetbol adaptado, transmitiendo su pasión a otros jóvenes. Entrena en las instalaciones del Instituto Estatal del Deporte, ayudando a promover la inclusión y el deporte entre personas con discapacidad.

Con su ejemplo, Raúl Arellano quiere seguir inspirando a más jóvenes de su comunidad
“El deporte me devolvió las ganas de vivir”, dice Raúl Arellano, convencido de que, con el apoyo de su comunidad, podrá alcanzar este nuevo objetivo y continuar inspirando a más gente con su ejemplo y demostrando el poder que tiene el deporte de brindar segundas oportunidades.
En 2020, Raúl recibió el Premio Municipal del Deporte en El Mezquital, reconociendo su trayectoria en la categoría de deportistas activos. Su historia es una lucha personal, pero también es la prueba de que el deporte puede ser una herramienta poderosa para transformar vidas.

El duranguense enfrenta un nuevo reto y organiza un partido de exhibición que recaudará fondos para un tratamiento
A pesar de sus logros deportivos, el duranguensel aún enfrenta retos y actualmente lucha por reunir 360 mil pesos para someterse a un tratamiento de medicina regenerativa con células madre en Guadalajara. Este procedimiento podría mejorar su sensibilidad, movilidad y, en el mejor de los casos, permitirle volver a caminar con apoyo.

Para reunir los fondos necesarios, Raúl organiza un juego de exhibición de básquetbol sobre silla de ruedas, que se llevará a cabo el próximo 19 de julio de 2025 a las 17:00 horas en el Auditorio del Pueblo, ubicado en el Parque Guadiana de Durango.
El boleto cuesta 150 pesos e incluye entrada, participación en la rifa y acceso al espectáculo. Los interesados pueden adquirirlo directamente con Raúl, en Radio UJED, con el profesor Sugar en Conade, o en redes sociales (@RaúlArellano). También habrá venta en taquilla el día del evento.

Para quienes deseen colaborar de manera directa, pueden hacer su donativo a la cuenta BBVA 4152314239926564 a nombre de Ana Lizbeth Arellano, hermana de Raúl. También está disponible el contacto directo al número 618-273-9463.
Con información de Milenio, Periódico Victoria, El Sol de Durango y Notigram




.png)


.png)

