A la gran oferta turística de Baja California Sur se une la actividad conocida como Slackline, un deporte extremo que cada vez es más popular entre los habitantes y quienes visitan el estado en busca de vivir la adrenalina mientras disfrutan del paisaje y la vista de este paradisíaco destino
Dulce Navarro / NORO
En Baja California Sur, las actividades extreman ha ido ganando popularidad, generando comunidades que siguen en crecimiento en ciudades como La Paz y San José del Cabo y una de ellas es el Slackline, un deporte extremo donde pondrás a prueba tu equilibrio mientras pones a prueba tu miedo a las alturas.

¿Qué es el Slackline?
Esta actividad tuvo sus inicios en California, cuando escaladores comenzaron a practicarlo como un ejercicio complementario para mejorar su estabilidad. Con el paso del tiempo y, a grandes rasgos, se trata de caminar sobre una cuerda que está anclada a dos puntos para crear una línea suspendida en el aire;, esta práctica evolucionó en distintas modalidades:
– Slackline tradicional: Se realiza a poca altura, con una cinta sujeta entre dos puntos fijos, ideal para quienes se inician en el deporte.
– Trickline: Variante en la que se utilizan cintas más anchas y tensadas para facilitar la ejecución de saltos y acrobacias.

– Highline: Consiste en caminar sobre la cinta a grandes alturas, como entre montañas o acantilados, requiriendo un equipo de seguridad especializado.
– Waterline: Se instala sobre el agua, añadiendo un reto extra por el movimiento de la superficie.
– Freestyle highline: Similar al highline, pero con la incorporación de trucos aéreos antes de volver a la cinta.

¿Dónde puedo practicar el Slackline en Baja California Sur?
En Baja California Sur, el highline ha tomado fuerza gracias a figuras como Germán Navarro, quien ha trabajado en la instalación segura de estas líneas en la región para llevar esta práctica a todas las personas que deseen hacer algo diferente. A pesar de que la infraestructura para esta disciplina aún es limitada, los entusiastas han identificado diversos puntos en la región donde pueden practicar:
– Muelle Fiscal (La Paz): Espacio popular entre los slackliners locales, aunque no ideal para técnicas avanzadas.
– El Caimancito: Ubicación con palmeras adecuadas para instalar líneas básicas.
– La Ventana: Destino recomendado para deportistas con mayor experiencia.
– Punta Lobos (Todos Santos): Sitio emblemático para la práctica del highline.

Debido a la geografía del estado, la instalación de highlines se realiza principalmente en formaciones rocosas, ya que la falta de árboles grandes limita otras opciones. Existen dos métodos principales para anclar las cintas que es el anclaje natural, el cual utiliza cintas y cuerdas de escalada para sujetar la línea a una roca sin dañarla.
Por su parte, en el anclaje con perforación se taladran orificios en la roca para instalar taquetes y placas de escalada, pero se recurre a esta opción solo cuando no hay alternativas seguras. La precisión en la instalación es clave para garantizar la seguridad de los deportistas, ya que cualquier error en la tensión o en la elección del punto de anclaje podría provocar accidentes.

El Slackline una disciplina que aún sigue ganando crecimiento dentro del país
Aunque el slackline aún no cuenta con una federación oficial en México, diversos eventos han ayudado a darle visibilidad, como “Caminante en el Cielo” en San Luis Potosí y “Mineral en las Nubes” en Hidalgo. Estos encuentros reúnen a deportistas de diferentes partes del país, ofreciendo talleres y actividades para impulsar la disciplina.

Con información de El Sudcaliforniano y El Momento Baja California Sur









