BioGrip, una startup de Chihuahua, está revolucionando la tecnología biónica con inteligencia artificial para devolver la independencia a personas con discapacidad.
Grecia Bojórquez/ NORO
BioGrip no nació en un laboratorio frío ni en una sala de juntas corporativa. Surgió de una necesidad íntima y profundamente humana. Alan Hernández y su socio Israel González, ambos originarios de Chihuahua, vivieron de cerca la discapacidad en sus entornos familiares y personales.

La experiencia de ambos se convirtió en el motor que impulsó la creación de una startup centrada en devolver la independencia a personas con amputaciones de extremidades superiores:
“Lo que estamos haciendo es, no recuperar un brazo o una extremidad, o sea nosotros vamos más allá, lo que queremos recuperar es la independencia de las personas”, ha explicado Alan Hernández en distintas entrevistas.

Esa perspectiva ha sido clave en el desarrollo de sus prótesis biónicas, que combinan mecánica, electrónica e inteligencia artificial para traducir señales eléctricas del cuerpo en movimientos funcionales. Lo innovador de su propuesta no está solo en el hardware, sino en el sistema de control: una interfaz inteligente capaz de adaptarse a múltiples necesidades.
BioGrip se ha mantenido cercana a sus usuarios desde el primer prototipo, desarrollando la tecnología de la mano de personas con discapacidad. Esta estrategia, basada en la empatía y la colaboración directa, ha marcado una diferencia importante frente a otras propuestas del mercado.
Como afirma Hernández, los usuarios no buscan ser superhéroes, buscan volver a sentirse independientes:
“Y cuando realmente platicas con ellos, buscan cosas muy simples: es recuperar independencia, tomar la mano de sus de sus seres queridos otra vez, volver a ver su nombre escrito por su propia mano, cosas que jamás imaginaron y que en realidad son muy simples, pero es lo que le da todo el sentido del mundo para ellos”, detalló para Forbes México.
BioGrip: del desarrollo local a la aceleración global
Aunque la historia de BioGrip comenzó en Chihuahua, su visión traspasó rápidamente las fronteras. En 2024, la startup fue seleccionada para integrarse al programa Techstars: Boston Accelerator, una de las plataformas de aceleración más importantes del mundo. Allí, compartió espacio con otras 11 startups provenientes de países como Canadá, Turquía y Reino Unido, siendo la única representante de Latinoamérica.

Durante tres intensos meses en Boston, los fundadores accedieron a mentorías, recursos e inversionistas de alto nivel, durante dos meses y medio. La experiencia también implicó una transformación en la manera de pensar el negocio: del enfoque local al enfoque global.
BioGrip no solo creció como empresa, sino que se consolidó como una propuesta seria en el ámbito de la tecnología médica. En ese mismo año, fue reconocida por Santander y Microsoft como una de las seis startups que están revolucionando el mundo mediante el uso de inteligencia artificial.
“100 historias de esperanza”: innovación con propósito social
Uno de los proyectos más representativos de BioGrip es el programa “100 historias de esperanza”, una iniciativa mediante la cual un empresario mexicano donó los primeros 100 dispositivos para ser entregados gratuitamente a personas que los necesiten. Este modelo no solo busca validar la tecnología en el mundo real, sino también construir una comunidad de usuarios activos que retroalimenten el diseño y desarrollo de futuros productos.

Actualmente, BioGrip está desarrollando un segundo dispositivo enfocado en la rehabilitación postquirúrgica para personas que han sufrido daños severos en los nervios, incluso si no han perdido la extremidad. Este sistema se basa en la misma interfaz inteligente de captura de señales, lo que permite acelerar la rehabilitación neuromuscular.
Además, la startup ha establecido vínculos con ortopedistas, universidades y hospitales en México, tejiendo una red de colaboración que le permite validar sus avances en entornos clínicos reales. La apuesta es clara: que la tecnología biónica no sea un lujo, sino una herramienta accesible para quien la necesite.
Chihuahua, lugar de innovación con impacto
La historia de BioGrip es también reflejo de algo más grande: el auge del ecosistema emprendedor en el norte de México. Desde 2023, Chihuahua ha sido sede regional del Startup World Cup, una de las competencias más relevantes del mundo en cuanto a innovación y emprendimiento. Este tipo de plataformas han conectado a emprendedores locales con redes globales y oportunidades reales de inversión.

El reconocimiento a BioGrip no es casual, pues ha sido ganadora del INC Accelerator 2022 y del premio a la mejor tecnología en el Entrepreneurship World Cup celebrado en Arabia Saudita. Además, fue elegida recientemente entre más de 280 startups de 16 países para representar a México y América Latina en un evento global en Río de Janeiro.
BioGrip ofrece una narrativa distinta: la de una tecnología que amplifica, acompaña y restituye la dignidad de quienes más la necesitan. Desde el corazón de Chihuahua, esta startup sigue demostrando que la tecnología también puede tener rostro humano.
Con información de Forbes México, biogrip.tech, referente.mx y conecta.tec.mx.




.png)


.png)

