De 23 ejemplares que llegaron en 2009, ya son 200 los mamíferos que pastan en Chihuahua
Después de un siglo de ausencia del bisonte pura sangre en México, desde hace doce años se adapta al entorno de la Reserva de la Biósfera de Janos, en Chihuahua.
En noviembre de 2009 llegaron los primeros 23 ejemplares desde Dakota del Sur, Estados Unidos, y en mayo de 2010 nació la primera cría. Actualmente, ya superan los 200 bisontes.

Estos más de 200 bisontes contemplan una segunda manada de 31 que están en Coahuila, informó la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp).
El bisonte es el mamífero terrestre más grande del continente. Está protegido de la cacería, ya que su presencia está destinada de forma exclusiva a la conservación.
Un trabajo en conjunto
El proyecto inició por la colaboración de autoridades del medio ambiente, universidades, científicos y con el apoyo del Servicio Nacional de Parques de los Estados Unidos.
Según la Conanp, hace 300 años en Norteamérica existían entre 30 y 60 millones de bisontes, pero luego del siglo XIX se redujeron a mil.
El director de Especies Prioritarias de la Conanp, Eduardo Ponce, explicó que en América del Norte hay cerca de 600 mil ejemplares de bisontes, pero solo 25 son de raza pura.
“De estos 600 mil, hay un aproximado de 20 mil, 25 mil animales que se consideran manadas o animales de conservación; es decir, que son animales genéticamente puros, de raza pura, hay distribuidos alrededor de 12 manadas en México, Estados Unidos y Canadá y, en México, contamos con dos manadas de este tipo”.
Eduardo Ponce, director de Especies Prioritarias de la Conanp.
La especie fue exterminada de sus espacios originales por la caza comercial y la pérdida del territorio debido a las actividades ganaderas y agrícolas de Chihuahua y Coahuila.

El noroeste mexicano es buen terreno para el bisonte
La frontera entre México y Estados Unidos comparte un territorio de características similares. Hace un siglo, el bisonte era un mamífero común en Sonora, Chihuahua, Coahuila, Nuevo León y Durango.
Fue durante los procesos de industrialización del porfiriato cuando convirtieron los pastizales en ranchos y haciendas.
Además de Chihuahua, al norte de Coahuila se busca reintegrar a esta especie a un área de 140 mil hectáreas, continuación del Big Bend National Park de Texas, Estados Unidos.
En los próximos años se pretende trasladar 60 bisontes de Chihuahua a Coahuila y restaurar el sistema de pastizales de la región que se extiende desde parte de Sonora hasta Zacatecas.

Con información de: El País, Milenio, Pressreader y Travesías.