La Leyenda de la Cruz Verde forma parte de la tradición popular de Chihuahua y remonta a los tiempos de la Villa de San Felipe el Real de Chihuahua, en pleno auge minero de la región.
Grecia Bojórquez/ NORO
El monumento de la Cruz Verde, en Chihuahua que aún se conserva en la ciudad, ha sido un símbolo tanto de historia como de misterio, que ha narrado sucesos trágicos y sobrenaturales que, con el paso de los años, se han transmitido de generación en generación.

¿Cuál es el origen de la Leyenda de la Cruz Verde en Chihuahua?
El monumento de la Cruz Verde fue fundado en 1773 por el Ayuntamiento de Chihuahua, según la inscripción que todavía se puede leer en la placa de cantera. Sin embargo, la leyenda que rodea a este monumento se remonta a 1725, cuando la Villa de San Felipe el Real de Chihuahua estaba en pleno apogeo gracias a las minas de Santa Eulalia de Mérida.

Durante ese periodo, la construcción de la catedral parroquial marcó un antes y un después para la comunidad, impulsada por la llegada del obispo Benito Crespo y Monroy desde Durango.
Además, el Ayuntamiento estableció una casa de beneficencia para huérfanos, viudas y mujeres en situaciones difíciles, un esfuerzo financiado por un capitán asturiano que donó una considerable suma.

En ese contexto, surge la historia de Diego, un joven de familia adinerada y carácter rebelde, conocido por sus excesos y mala conducta. A pesar de las advertencias y problemas con la gendarmería, Diego continuaba con su vida disipada, siendo un personaje temido por los habitantes de la villa.
Fue su desenlace trágico, según la leyenda, lo que motivó la construcción de la Cruz Verde, que desde entonces se estableció como un símbolo de arrepentimiento y resguardo espiritual.
Se dice que se pueden escuchar lamentos en la Cruz Verde en Chihuahua
La leyenda cobra un giro oscuro un Jueves Santo, cuando Diego y sus amigos decidieron reunirse cerca del puente de la calzada de Guadalupe para continuar con sus celebraciones habituales. Al caer la noche, un pavo apareció cerca de la fogata que habían encendido. Diego, impulsado por la curiosidad y la arrogancia, intentó cazar al ave, que lo guió hasta la loma cercana.
Según el relato, el pavo comenzó a volar en círculos sobre Diego, lo que creó un remolino que terminó por envolver al joven, llevándoselo consigo. Sus compañeros, aterrados, huyeron hacia el cuartel de la gendarmería, pero las autoridades no les prestaron atención.

El padre de Diego, alertado por los rumores, acudió al lugar al día siguiente. Junto con los amigos de su hijo y algunos gendarmes, encontraron una brecha abierta entre la vegetación y, al seguirla, hallaron los restos de Diego cerca del Cerro Grande.
La tragedia conmocionó a la comunidad, que atribuyó su muerte a un castigo divino por su comportamiento desviado. De acuerdo con la leyenda, si se pasa por el lugar al anochecer, se pueden escuchar los gritos y lamentos de Diego.
Modificaciones a la Cruz Verde
El monumento original de la Cruz Verde ha sufrido varios cambios a lo largo de los años. Entre las modificaciones más destacadas se encuentra la realizada por el hacendado José de la Cruz Rodríguez, quien, como parte de una manda, sustituyó los antiguos maderos de la cruz por cantera labrada y pintó la estructura de verde. Además, se instaló una fuente y, con el tiempo, la cruz se movió para facilitar el tráfico en la zona.

Con el paso de los años, la Cruz Verde se ha mantenido como un punto de referencia en la ciudad de Chihuahua. Incluso, en 2016, se llevó a cabo una restauración del monumento, conservando más del 75% del material original.
Esta restauración permitió que la Cruz Verde continuara siendo un símbolo de la historia local, aunque ya no es solo un lugar de misterios, sino también de respeto y devoción por parte de los habitantes de la capital.
Con información de El Diario de Chihuahua y Archivo Histórico.




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