En la leyenda de La Pascualita, hay una tradición que apunta a que las novias que compren el vestido que trae el maniquí, les trae buena suerte y les asegura un matrimonio duradero y feliz.
Nancy Valenzuela / NORO
La Pascualita, conocida como la novia más bonita de Chihuahua, es uno de los misterios y de las leyendas más famosas de México. Desde hace casi 90 años, este maniquí ha despertado curiosidad, miedo y asombro entre quienes visitan la vitrina de la tienda La Popular.
Más allá del mito, La Pascualita es hoy uno de los principales atractivos turísticos de Chihuahua, donde visitantes de todo el país acuden a la tienda para observar de cerca a esta enigmática figura.
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La Pascualita, un maniquí que podría ser un cuerpo embalsamado
La historia de La Pascualita comenzó el 25 de marzo de 1930, cuando un maniquí hiperrealista apareció en el escaparate de la tienda La Popular, en Chihuahua. Originalmente llamada La Chonita, pronto adoptó el nombre de su dueña, Pascualita Esparza Perales de Pérez, debido a su sorprendente parecido.
Lo que más impactó desde su llegada fue su nivel de detalle: sus manos presentan pliegues finos, sus dedos parecen tener huellas dactilares y sus ojos de cristal reflejan un brillo que da la sensación de estar viva. Incluso su cabello luce completamente natural, lo que ha alimentado el misterio durante décadas.

La leyenda más conocida asegura que no se trata de un maniquí común, sino del cuerpo embalsamado de la hija de la dueña de la tienda. Según esta versión, la joven murió el día de su boda tras la picadura de un alacrán.
Devastada por la pérdida, su madre habría decidido embalsamarla y exhibirla como una novia eterna en el escaparate. Aunque esta historia nunca ha sido confirmada ni desmentida, sigue siendo el relato más inquietante alrededor de La Pascualita.
La leyenda asegura que La Pascualita cobra vida en las noches
Otra de las leyendas más populares asegura que La Pascualita cobra vida cuando cae la noche.

Se dice que, cuando la tienda queda vacía, el maniquí desciende de su pedestal y recorre los pasillos en busca de vestidos de novia. Algunos testigos afirman que: mueve la cabeza ligeramente, sigue con la mirada a los visitantes e incluso sonríe en ocasiones.
Con información de AD Magazine, México Desconocido y Gobierno de Chihuahua




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