Las «beige flags» son aquellas características o comportamientos que no son ni buenos ni malos, sino que simplemente resultan neutros o un poco aburridos.
Grecia Bojórquez/ NORO
Las redes sociales y las aplicaciones de citas han dado origen a un sinfín de términos que definen comportamientos y actitudes en las relaciones personales. Uno de estos conceptos que ha ganado relevancia recientemente es el de las “beige flags”.

Se trata de señales que, a diferencia de las “red flags” (alertas de comportamiento tóxico) o las “green flags” (atributos positivos), no destacan ni para bien ni para mal. Estas banderas beige suelen ser cualidades que, aunque no necesariamente negativas, tampoco logran destacar. Pero, ¿qué implican realmente y por qué han captado tanto la atención?
¿Qué son las “beige flags”?
Las «beige flags» se refieren a aquellas características que no son ni buenas ni malas, pero que pueden provocar un momento de duda antes de decidir si seguir adelante con una relación. Son actitudes o comportamientos que podrían considerarse aburridos o simplemente neutros.
De acuerdo con Urban Dictionary, estas señales no causan una reacción fuerte, pero sí generan una pausa reflexiva. Un ejemplo puede ser cuando alguien no recuerda detalles importantes de una relación o cuenta chistes que solo a él le parecen graciosos.

Estas señales se diferencian de otras «banderas» porque, en lugar de alertar de una amenaza o potencial positivo, solo hacen que uno se detenga a pensar si esa característica es algo con lo que puede convivir. Esto no significa que la persona sea inapropiada para una relación, sino que simplemente hay algo que resulta poco emocionante o monótono.
“Beige flags” en redes sociales y apps de citas
En el mundo de las redes sociales, especialmente en plataformas como TikTok, las “beige flags” han encontrado un nuevo significado. Se utilizan para describir perfiles que carecen de originalidad, ya sea en su presentación o en sus gustos.
Esto es común en aplicaciones de citas como Tinder o Bumble, donde muchos usuarios recurren a frases cliché o intereses genéricos que no logran diferenciarse del resto.

Por ejemplo, descripciones como “buscando a la Pam para mi Jim” en referencia a la serie “The Office”, o aquellas que mencionan hobbies tan comunes como leer o ver Netflix, suelen ser catalogadas como “beige flags”. Estas frases y referencias, aunque no son negativas, tampoco permiten conocer a la persona de una manera más profunda y auténtica, haciendo que su perfil se vea genérico y predecible.
Para algunos usuarios de aplicaciones de citas, estas señales son motivo suficiente para descartar a alguien como posible pareja. Según Alice Leach, directora creativa de la app Tapdat, este tipo de respuestas “genéricas” pueden reflejar falta de esfuerzo en la presentación personal, lo que podría traducirse en una actitud similar dentro de la relación.
Ejemplos de “beige flags”
Las “beige flags” pueden manifestarse de maneras diversas, desde actitudes hasta pequeñas manías. En TikTok, una tendencia popular es la de compartir los “beige flags” de las parejas, desde aquellos que siempre llegan tarde a una cita hasta los que siguen al pie de la letra las recomendaciones del camarero. Este tipo de comportamientos, aunque inocuos, no dejan de llamar la atención por su previsibilidad.
Algunos otros ejemplos comunes de “beige flags” incluyen a las personas que tienen fotos de perfil genéricas, como imágenes en la playa o con un perro, o aquellos que usan frases típicas como “carpe diem” en sus perfiles. Estas señales no generan rechazo, pero tampoco generan entusiasmo, quedando en una zona de indiferencia.

Lo que una persona considera una “beige flag” puede variar. Mientras que para algunos, una preferencia por cervezas artesanales podría ser un signo de falta de originalidad, para otros podría ser un rasgo entrañable. En este sentido, la percepción de una “beige flag” depende en gran medida de la perspectiva de quien observa y de sus propias expectativas en una relación.
¿Son las “beige flags” una etiqueta justa?
La popularidad del término ha generado debate sobre si juzgar a alguien por sus “beige flags” es justo. Mientras que muchos usuarios de redes sociales han adoptado este término para señalar las cualidades que no les entusiasman en una persona, hay quienes piensan que estas actitudes no deberían ser un factor determinante para evaluar una relación.
La escritora Brit Dawson, por ejemplo, sugiere que a veces “lo aburrido puede ser subestimado en las relaciones de pareja”, ya que lo que una persona percibe como neutral, para otra puede ser tranquilizador.

Esto lleva a la pregunta de si estamos siendo demasiado críticos con los perfiles de personas que, simplemente, no intentan destacar en el mar de contenido digital. Para algunos, el hecho de que alguien no tenga un perfil sobresaliente en una app de citas no significa que sea igual de poco interesante en la vida real.
Los perfiles en línea, según algunos expertos, pueden ser una representación limitada y poco auténtica de la personalidad de alguien. La obsesión por identificar las “beige flags” refleja, de alguna manera, la búsqueda constante de originalidad y diferenciación en un entorno digital saturado de contenido.
En un mundo donde la autenticidad es tan valorada, estas banderas beige representan un desafío para quienes buscan destacarse, mientras que para otros, son simplemente un recordatorio de que no todos necesitan ser únicos para ser valiosos.

Al final, las “beige flags” nos invitan a reflexionar sobre la forma en que valoramos la individualidad en un contexto tan competitivo como el de las redes sociales y las citas online.
¿Es justo juzgar a alguien por no destacar? O, por el contrario, ¿deberíamos apreciar más aquellas características que, aunque no brillen, forman parte de la cotidianidad? La respuesta, al igual que las “beige flags” mismas, puede depender del contexto y de la perspectiva de cada persona.
Con información de Reporte Índigo, Glamour México y Leche Pascual.




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