Hoy, con el Día de Fernando Valenzuela, California no solo honra a un atleta excepcional, sino también a un símbolo de orgullo mexicano y latino en Estados Unidos.
Nancy Valenzuela / NORO
El estado de California, en Estados Unidos, ha establecido que el 1 de noviembre sea reconocido como el Día de Fernando Valenzuela, en honor al legendario lanzador mexicano de los Dodgers de Los Ángeles.
La fecha no fue elegida al azar, sino que coincide con el natalicio del “Toro de Etchohuaquila”, nacido en 1960 en Sonora, México, y busca rendir tributo a su legado deportivo y cultural, un símbolo que trasciende fronteras.

Día de Fernando Valenzuela, un homenaje al Toro de Etchohuaquila
La iniciativa fue impulsada por la asambleísta estatal Sharon Quirk-Silva, representante de distritos de Los Ángeles y Orange. En su presentación, destacó que el objetivo es mantener viva la huella que Valenzuela dejó en la comunidad hispana gracias a la llamada Fernandomanía, fenómeno que estalló en 1981 y transformó la relación entre los mexicoamericanos y los Dodgers.

La proclamación llega después del fallecimiento del exbeisbolista, ocurrido el 22 de octubre de 2024 a los 63 años, víctima de un shock séptico.
Fernando Valenzuela, uno de los jugadores más importantes de las Grandes Ligas
Fernando Valenzuela debutó en la temporada de 1981 como abridor de los Dodgers tras una lesión de Jerry Reuss. A sus 20 años lanzó una blanqueada 2-0 contra los Astros de Houston, marcando el inicio de una de las etapas más memorables del beisbol.
Ese mismo año hizo historia al ganar simultáneamente el premio Cy Young y el de Novato del Año, algo nunca antes visto. Con su estilo peculiar, su famosa “screwball” y su serenidad en el montículo, se convirtió en el ídolo de una generación.

Valenzuela jugó 17 años en Grandes Ligas, 11 con los Dodgers, donde conquistó dos Series Mundiales y dejó una marca imborrable en la historia del beisbol. Tras su retiro, se convirtió en comentarista en español de la organización durante más de dos décadas, manteniendo viva su relación con los aficionados.
La Fernandomanía trascendió el deporte: las gradas del Dodger Stadium se llenaron de banderas mexicanas, mariachis y familias latinas, generando una conexión inédita entre la franquicia y la comunidad mexicoamericana, que se mantiene hasta hoy.
Con información de El Imparcial, Beisbol Puro, Excélsior y Tiempo la Noticia Digital









