La altar y ofrenda del Día de Muertos busca honrar y celebrar la memoria de nuestros queridos difuntos que vuelven para visitarnos.
Nancy Valenzuela / NORO
El Día de Muertos en México es una celebración de gran significado cultural que honra a los seres queridos que han fallecido. Cada 1 y 2 de noviembre, las familias mexicanas preparan altares u ofrendas en sus hogares, creando un espacio lleno de elementos tradicionales como la flor de cempasúchil, copal, fotografías, pan de muerto, agua, comida y objetos personales.
Estos altares simbolizan un “puente” que permite a las almas visitar a sus familiares desde el más allá. Sin embargo, algunos objetos no deben colocarse en el altar de muertos, ya que pueden interrumpir el flujo espiritual o atraer malas energías.
Objetos que no debes colocar en el altar el Día de Muertos
Fotografías de personas vivas
Colocar fotos de personas vivas en el altar puede confundir a los espíritus, ya que podrían “equivocarse” al regresar al plano terrenal. Además, se cree que incluir imágenes de personas vivas en la ofrenda puede traerles mala suerte o incluso enfermedades. Por esto, es fundamental limitar las fotografías a aquellos que han fallecido.
Fotografías de personas que acaban de fallecer
Aunque el altar es un homenaje a quienes ya no están, las fotos de personas que fallecieron recientemente, en especial menos de tres meses atrás, no deben colocarse. Esto se debe a que su proceso de transición hacia el más allá aún no ha concluido. Se recomienda esperar hasta el siguiente año para incluir a estas personas en la ofrenda.
Objetos tecnológicos o modernos
El altar de muertos es una tradición milenaria que busca preservar sus raíces, por lo que es preferible evitar elementos tecnológicos como celulares o relojes modernos. Estos objetos rompen con la esencia tradicional y podrían alterar el ambiente espiritual que se intenta crear.
Objetos personales del difunto
Aunque incluir recuerdos personales es común, algunos expertos sugieren evitar objetos que el difunto usaba frecuentemente, ya que podrían actuar como “anclas” que impidan su ascenso al más allá. Por lo tanto, es preferible dejar estos artículos fuera de la ofrenda.

Objetos valiosos o frágiles
Evita incluir en la ofrenda elementos frágiles o de gran valor sentimental, ya que podrían romperse durante la celebración. Esta precaución también previene pérdidas sentimentales en caso de accidente.
Elementos religiosos no relacionados al Día de Muertos
La tradición del Día de Muertos tiene raíces indígenas y católicas, por lo que es mejor evitar símbolos religiosos que no pertenezcan a estas creencias, pues pueden confundir el propósito del altar.
Alimentos en mal estado
Por último, asegúrate de no colocar alimentos descompuestos, ya que el mal olor podría perturbar el ambiente y atraer energías negativas. Mantén los alimentos frescos para honrar a tus seres queridos en este Día de Muertos.

Día de Muertos: ¿Qué significan y cuáles son los elementos que sí van en los altares?
Cada altar debe llevar elementos específicos que tienen un simbolismo especial y que busca lograr esta conexión entre aquellos que ya trascendieron y buscan visitar a sus familias durante la noche del Día de Muertos, entre los que destacan:
Fotografía del difunto
La fotografía del difunto es un recordatorio de la persona a la que se dedica el altar. Colocada en el nivel superior del altar, representa el homenaje y la memoria que se le ofrece al fallecido.
Velas y veladoras
Las velas representan la luz que guía el camino de las almas para que puedan regresar a la tierra de los vivos. Tradicionalmente, se usan velas blancas, aunque algunas personas optan por colores que representen distintos significados.

Flor de cempasúchil
La flor de cempasúchil es una de las flores más representativas del Día de Muertos. Su color amarillo y su aroma se utilizan para marcar el camino de los espíritus, guiándolos hacia el altar.
Incienso o copal
El copal, una resina aromática, es un elemento que se usa en los altares para purificar el ambiente y proteger a las almas en su regreso. Se cree que ayuda a alejar a los malos espíritus y a limpiar el espacio sagrado.
Agua
El agua es un elemento fundamental que simboliza la pureza del alma. Se coloca para calmar la sed del espíritu del difunto y para que pueda refrescarse tras su largo viaje.
Sal
La sal simboliza la purificación y ayuda a evitar la corrupción del alma. Es un elemento de protección que garantiza que el espíritu pueda transitar con paz y purificación.

Pan de muerto
El pan de muerto es un alimento tradicional en esta celebración y tiene una gran carga simbólica. Su forma circular representa el ciclo de la vida y la muerte, mientras que las figuras de huesitos en su superficie simbolizan los restos de los difuntos.
Calaveritas de azúcar
Las calaveritas de azúcar son un recordatorio de la muerte, y en algunas tradiciones, se les escribe el nombre de la persona fallecida. Simbolizan la presencia de los difuntos y el respeto hacia ellos.
Papel picado
El papel picado es un adorno colorido que simboliza la alegría de recibir a las almas. Los colores más comunes son el morado, que representa el luto, y el naranja, que simboliza la vida.

Comida favorita del difunto
La comida favorita del difunto es una manera de hacer sentir al ser querido bienvenido. Estos platillos reflejan el amor y cariño de quienes recuerdan al difunto, además de ser una muestra de hospitalidad.
Estructura de los niveles del altar para el Día de Muertos
- Altares de dos niveles: representan la división entre la vida y la muerte.
- Altares de tres niveles: simbolizan el cielo, la tierra y el inframundo.
- Altares de siete niveles: son los más complejos y representan los pasos necesarios para que el alma del difunto alcance la paz.
Con información de TV Azteca y El Sol de Morelia




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