Hoy en día, cada diciembre, millones de hogares en México y Estados Unidos decoran sus espacios con flor de nochebuena.
Nancy Valenzuela / NORO
Uno de los símbolos más conocidos de la época decembrina es la flor de nochebuena, la cual es de origen mexicano. Sin embargo, es común verla en otros países debido a la exportación, pero, en Estados Unidos llega a darse debido a que su historia inició con el robo de varios ejemplares.
Esta flor se caracteriza por su rojo vibrante, aunque actualmente hay ejemplares de diversos tonos como el blanco y hasta el rosa, y suele darse en regiones donde el calor no predomine debido a los cuidados que se les debe dar.

Aztecas tenían un nombre especial para la flor de nochebuena
En México, la flor de nochebuena ha sido parte de la cultura durante siglos. Los aztecas la llamaban Cuetlaxóchitl y la valoraban por su intenso color rojo, que representaba la pureza y la vida. Utilizaban la flor en rituales religiosos y para crear tintes naturales. Además, le atribuían propiedades medicinales para tratar fiebre y otros malestares.
Con la llegada de los españoles, esta planta adquirió un significado cristiano. Según una leyenda mexicana, una niña ofreció humildemente unas ramas a la Virgen María en Navidad, y estas se transformaron milagrosamente en flores rojas, simbolizando el amor y la fe. Desde entonces, la nochebuena se convirtió en un elemento central de las festividades navideñas.

Joel Roberts Poinsett, el estadounidense que se robó la flor de nochebuena
En 1825, Joel Roberts Poinsett, un botánico, diplomático y político estadounidense, fue nombrado embajador de Estados Unidos en México. Durante su estancia, Poinsett quedó cautivado por la belleza de la flor de nochebuena. Fascinado por su apariencia única, decidió llevar algunos ejemplares a su invernadero en Carolina del Sur.

Poinsett comenzó a cultivar la planta en suelo estadounidense y a compartirla con amigos y colegas. Su popularidad creció rápidamente, y la flor se convirtió en un ícono decorativo en las festividades navideñas en Estados Unidos.
Eventualmente, la flor fue bautizada como «poinsettia» en honor a Poinsett, quien falleció el 12 de diciembre, día que ahora se conmemora como el Día Nacional de la Poinsettia en Estados Unidos.
Gracias a la labor de Poinsett y a la promoción de horticultores como Paul Ecke, la poinsettia se convirtió en la flor navideña por excelencia. Actualmente, Estados Unidos es uno de los principales productores de esta planta, exportándola a diversos países. Sin embargo, su conexión con México nunca se ha perdido, ya que sigue siendo un símbolo cultural importante en ambas naciones.
Con información de México Desconocido y Telemundo




.png)


.png)

