Rayell Abad Guangorena, cineasta y sonidista de Ciudad Juárez, proyecta a Chihuahua internacionalmente con su película Lepes y su trabajo en festivales como Berlinale y GIFF 2025.
Grecia Bojórquez/ NORO
Desde la colonia Frontera, en Ciudad Juárez, un joven cineasta y sonidista mexicano comienza a destacarse en los circuitos internacionales. Rayell Abad Guangorena ha logrado posicionar su trabajo a nivel global, proyectando su talento e historias propias de Chihuahua.

Este año, Guangorena participó en la Berlinale 2025, uno de los festivales de cine más importantes a nivel mundial. En ese evento, formó parte de la delegación mexicana y fue reconocido por su trabajo en la película Olmo, dirigida por Fernando Eimbcke, además de presentar Lepes, su ópera prima como director, una producción filmada completamente en Ciudad Juárez.
Del documental al cine de ficción: un cambio de enfoque
Durante siete años, Rayell se dedicó al cine documental, con proyectos que exploraban la migración y las dificultades de las personas en movimiento. Sin embargo, en años recientes decidió dar un giro hacia la ficción con la intención de transformar la narrativa negativa que suele contarse sobre su ciudad natal, especialmente la violencia que la ha caracterizado en los medios.

Para lograrlo, se apoyó en becas locales y nacionales, como la beca Eka del estado de Chihuahua y apoyos de Focine, además del reconocimiento de la Austin Film Society, para realizar su primer largometraje Lepes.
La transición de documentalista a cineasta de ficción no ha sido fácil, pero Guangorena confía en la constancia y la disciplina para alcanzar sus metas. Su formación en Producción Digital de Medios en la Universidad de Texas en El Paso (UTEP) fue importante para desarrollar las habilidades técnicas necesarias para llevar a cabo sus proyectos.
Lepes: una mirada íntima a la infancia en Ciudad Juárez
La película Lepes fue filmada en Ciudad Juárez con un equipo y elenco compuesto principalmente por talento local. La historia sigue a Pedro, un niño de 10 años cuya madre, absorbida por su trabajo, lo deja al cuidado de un embalsamador en una funeraria, lugar que se convierte en su refugio y espacio de crecimiento.

A través de esta trama, el filme aborda temas como el abandono infantil, la soledad, la violencia sistémica, la migración laboral y la inseguridad que permea la vida diaria en el norte de México.
Estrenada en el Festival Internacional de Cine de Guanajuato (GIFF) 2025, Lepes sorprendió por su emotividad y la naturalidad de su elenco, en su mayoría niños sin experiencia previa.
Rayell destacó que fue un desafío manejar una producción con más de 60 niños, sobre todo con recursos limitados. Sin embargo, el trabajo se realizó con dedicación, esto con la intención de lograr una conexión profunda con el público que asistió a las proyecciones.

“Lo que nos mantenía era la historia. Queríamos que la gente la viera y la entendiera”, dijo el director en entrevista con medios.
La película también pone en perspectiva la educación y las relaciones afectivas en un contexto difícil, mostrando la amistad y el amor como formas de resistencia y esperanza. La presencia constante de la funeraria, un espacio ligado a la muerte, contrasta con la ternura y el crecimiento personal que experimenta el protagonista.
Rayell Abad Guangorena y su trabajo en el cine hecho en Chihuahua
Además de su trabajo como director, Rayell Abad Guangorena ha desarrollado una carrera como sonidista en varios proyectos de relevancia. La participación del cineasta chihuahuense en Olmo, filme estrenado en la Berlinale 2025, le abrió puertas a nivel internacional y dio paso a tener presencia dentro del cine mexicano.
En Berlín, formó parte de una delegación conformada por cerca de 40 personas que representaron a México, y donde su película Lepes también fue reconocida dentro de los proyectos mexicanos.

Rayell comenta que vivir en Ciudad Juárez y trabajar desde ahí implica viajar mucho para cumplir con trámites y presentar sus proyectos, una dificultad común para cineastas que operan fuera del centro del país. A pesar de ello, insiste en que es importante contar historias desde otras geografías para diversificar la visión del cine nacional.
“Seguir trabajando particularmente en Ciudad Juárez, seguir practicando esta industria precisamente para seguir trabajando en los jóvenes, porque se necesita crear posiciones de trabajo, no industria, sino seguir produciendo para tener empleos”, dijo para El Diario MX.
Un aspecto fundamental de su trabajo es fomentar la participación de jóvenes y niños en la industria audiovisual local. En Lepes, por ejemplo, se contrató a 50 niños como extras y se les ofrecieron talleres para acercarlos a las herramientas del cine, desde el manejo de cámaras hasta sonido.

Guangorena reconoce que la producción audiovisual demanda mucho esfuerzo y sacrificios personales, incluyendo tiempo lejos de su familia y jornadas agotadoras en el set. Sin embargo, mantiene claro que su motivación no está en la búsqueda de premios, sino en contar historias que importan y en contribuir al crecimiento del talento regional.
Con información de UNO TV, El Diario MX, filmfreeway.com y Proceso.










