Durango fue escenario el 30 de agosto de 1821 de la última batalla de la Independencia de México antes de la rendición de las fuerzas realistas.
Nancy Valenzuela / NORO
En la ciudad de Durango se escribió uno de los capítulos finales de la Independencia de México, cuando el 30 de agosto de 1821, la capital fue escenario de un enfrentamiento entre las fuerzas independentistas y los realistas, considerado como la última batalla de la guerra antes de la consumación de la Independencia.
El combate ocurrió pocas semanas después de que Agustín de Iturbide y Vicente Guerrero impulsaran el Ejército Trigarante y en un momento en que el movimiento independentista avanzaba sobre los últimos territorios que permanecían bajo control realista.
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¿Por qué ocurrió la última batalla de la Independencia de México en Durango?
Después de ser derrotado en Guadalajara, José de la Cruz, comandante militar de Nueva Galicia, llegó a Durango, considerado uno de los últimos bastiones realistas de la región.
Tras él avanzaron las fuerzas encabezadas por Pedro Celestino Negrete, quien estableció su cuartel general en la casa parroquial del Santuario y colocó su campo militar en la explanada. Antes del enfrentamiento se intentó llegar a un acuerdo para evitar el combate, pero las negociaciones no prosperaron. Las fuerzas independentistas comenzaron entonces el asalto contra los realistas durante la noche del 30 de agosto de 1821.

La batalla se desarrolló en las inmediaciones del templo de San Agustín, en el actual Centro Histórico de Durango. Durante el enfrentamiento, Negrete resultó herido en la mandíbula, por lo que Sebastián Berdejo quedó al frente de las acciones en representación del general.
Centro Histórico de Durango, punto clave en la última batalla de Independencia
Uno de los principales puntos relacionados con aquel enfrentamiento se localiza en las calles del actual Centro Histórico de Durango, en los alrededores del templo de San Agustín.
Tras los combates, el 31 de agosto apareció una bandera blanca en la Catedral de Durango, señal de la rendición de las fuerzas realistas que habían sido sitiadas.

La capitulación se formalizó el 3 de septiembre de 1821 y tres días después, el 6 de septiembre, Pedro Celestino Negrete ingresó al centro de la ciudad. Actualmente, una placa conmemorativa recuerda el episodio y mantiene presente la participación de Durango durante los últimos momentos de la lucha independentista.
Durango juró la Independencia en septiembre de 1821
Los acontecimientos continuaron después de la rendición. El 9 de septiembre de 1821, el Ayuntamiento realizó el juramento de Independencia en la Plaza de Armas ante Sebastián Berdejo, quien acudió en representación de Negrete.
La ceremonia también se realizó en la Plazuela de Zambrano, actualmente Plaza IV Centenario, donde la Diputación de Provincia juró la Independencia. Días después, el 20 de septiembre, la propia Diputación, con acuerdo de Negrete, nombró a Mariano Urrea como gobernador provisional de Durango.
Estos acontecimientos colocan a Durango dentro de la etapa final del movimiento iniciado por Miguel Hidalgo en 1810. La batalla del 30 de agosto de 1821 permanece así como uno de los episodios históricos que permiten comprender cómo se vivieron los últimos días de la guerra de Independencia en el norte de México.
Con información de Posta Mx, El Siglo de Torreón y Periódico Victoria




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