La colonia Gobernadores de Durango ha establecido un huerto comunitario que ha permitido a más de 3 mil 500 familias cultivar sus propios alimentos y fortalecer su seguridad alimentaria


Daniela Valenzuela / NORO
En Durango, un huerto comunitario se ha convertido en una herramienta clave para combatir la inseguridad alimentaria, proporcionando alimentos frescos y saludables a decenas de niños y niñas.
Esta iniciativa, además de mejorar la nutrición infantil, fortalece la comunidad y promueve la autosuficiencia alimentaria en la región.
A través del cultivo de hortalizas, frutas y legumbres, las familias pueden acceder a alimentos sin depender completamente de los mercados, lo que representa un alivio económico para muchas personas en situación vulnerable.
Historia del huerto comunitario en la Colonia Gobernadores

La Colonia Gobernadores, ubicada en la periferia de Durango, ha sido testigo de importantes esfuerzos por mejorar la calidad de vida de sus habitantes.
En 2012, se implementó un programa de huertos familiares que permitió a más de 3 mil 500 familias cultivar sus propios alimentos, fomentando el autosustento y la cohesión comunitaria.
Estos huertos fueron instalados en 25 colonias de la ciudad, generando un impacto positivo en la economía y la alimentación de las familias participantes.

En 2024, la Universidad del Medio Ambiente, en colaboración con la empresa Xoy y la Dirección de Desarrollo Social del municipio, estableció un huerto comunitario en el Centro Comunitario de la Colonia Gobernadores.
Este proyecto buscó proporcionar una solución sostenible a la inseguridad alimentaria que afecta a cerca del 20% de la población en Durango.
La comunidad jugó un papel esencial en la creación y mantenimiento del huerto, demostrando el poder de la colaboración local para mejorar las condiciones de vida.

El huerto no solo ha beneficiado a quienes reciben sus productos, sino que también ha servido como un espacio de aprendizaje.
A través de talleres impartidos en el centro comunitario, las familias han aprendido sobre técnicas de cultivo orgánico, el manejo adecuado del agua y la importancia de una alimentación balanceada.
Esto ha permitido que las personas no solo se beneficien de los alimentos cultivados, sino que también puedan replicar estas prácticas en sus propios hogares.
Enfrentando la inseguridad alimentaria en Durango

Durango enfrenta una crisis de inseguridad alimentaria que afecta a miles de personas. Siete de cada diez habitantes no pueden garantizar tres comidas diarias, y nueve de cada cien niños menores de cinco años presentan baja talla en relación con su edad debido a la desnutrición.
Esta situación se agrava en zonas marginadas, donde el acceso a alimentos frescos y nutritivos es limitado.
Los huertos comunitarios han emergido como una estrategia efectiva para enfrentar este problema. Al permitir que las familias cultiven sus propios alimentos, se mejora la dieta y se promueven hábitos alimenticios saludables.

Además, estos huertos funcionan como espacios educativos, donde niños y jóvenes aprenden sobre agricultura sostenible y nutrición.
Otro beneficio de los huertos urbanos es su contribución a la seguridad alimentaria mediante la diversificación de la producción de alimentos y la reducción de la dependencia de mercados externos.
Estas iniciativas fomentan el uso de técnicas orgánicas, evitando el uso de herbicidas e insecticidas y promoviendo prácticas agrícolas sustentables.

Además, el impacto del huerto comunitario va más allá de la alimentación. Los participantes han encontrado en este proyecto una forma de fortalecer los lazos comunitarios, promoviendo valores como la cooperación, la responsabilidad y el respeto por el medio ambiente.
La producción local de alimentos también reduce la huella de carbono al disminuir la necesidad de transporte y embalaje de productos provenientes de otras regiones.
El éxito del huerto comunitario en la Colonia Gobernadores demuestra cómo la participación ciudadana puede generar cambios significativos en la calidad de vida de las personas.
Este modelo de autosustento no solo garantiza el acceso a alimentos saludables, sino que también refuerza los lazos comunitarios y promueve la educación ambiental.
Con información de El Siglo de Durango, Uma México y Gobierno de Durango.




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