El brote del gusano barrenador no solo amenaza la sanidad animal, sino también la estabilidad económica y alimentaria de miles de comunidades rurales.
Nancy Valenzuela / NORO
El gusano barrenador, larva de una mosca, se ha convertido en un serio problema para la ganadería en México, ya que esta placa ataca a animales de sangre caliente como bovinos, porcinos, ovinos, entre otros, e infestan sus heridas abiertas, lo que provoca graves daños a la salud del animal y representa pérdidas económicas millonarias.
En los últimos meses, el brote de gusano barrenador ha encendido las alarmas en el país, pues ha afectado tanto la producción pecuaria como el comercio internacional de ganado, especialmente con Estados Unidos, uno de los principales mercados de exportación.
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¿El gusano barrenador representa un riesgo para la salud humana?
A pesar de la magnitud del problema, expertos destacan que el gusano barrenador no represa un riesgo directo para los consumidores, ya que las infestaciones se limitan a animales vivos, y los estrictos protocolos de inspección sanitaria en rastros y plantas procesadoras garantizan que la carne sea segura para el consumo.

Hasta la fecha, no existen evidencias científicas que relacionen el consumo de carne de animales previamente infectados con un riesgo sanitario para los humanos, siempre y cuando se cumplan los procesos de control establecidos por organismos como SENASICA.
Gusano barrenador ha provocado pérdidas millonarias al sector ganadero
Aunque no representa un riesgo alimentario directo, el gusano barrenador sí genera efectos económicos y sociales de gran magnitud.
Álvaro Iván Bustillos Fuentes, presidente de la Unión Ganadera Regional de Chihuahua, advirtió en mayo de este año, en entrevista para Aristegui Noticias, que el cierre temporal de la frontera con Estados Unidos ha provocado pérdidas de hasta 25 millones de dólares diarios. Antes de esta medida, cruzaban alrededor de 12 mil cabezas de ganado al día, lo que sostenía un comercio de más de 2,200 millones de dólares anuales.

A esto se suma el problema del tráfico ilegal de ganado desde Centroamérica, estimado en cerca de un millón de cabezas al año, lo que complica aún más la situación sanitaria y de control pecuario en México.
Exportaciones agroalimentarias cayeron un 4.4% por gusano barrenador
El impacto económico en los productores repercute en toda la cadena de valor. Los costos de prevención, tratamientos y sacrificio de animales infectados, junto con las restricciones comerciales, incrementan los gastos de los ganaderos. En consecuencia, los consumidores pueden enfrentar precios más altos de carne y productos de origen animal.

De acuerdo con el Banco de México, entre enero y julio de 2025, las exportaciones agroalimentarias cayeron un 4.4% respecto a 2024. Una de las causas principales fue la suspensión de compras de ganado vacuno y equino por parte de Estados Unidos, lo que representó pérdidas cercanas a 800 millones de dólares y más de 640 mil cabezas de ganado que no pudieron exportarse.
La Confederación Nacional de Organizaciones Ganaderas (CNOG) estima que la caída en exportaciones podría alcanzar hasta un 60% este año, afectando no solo a productores, sino también a transportistas, corrales de engorda y operadores logísticos.
Con información de The Logistics World, UAG, Canifarma y Aristegui Noticias




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