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El cubo en el desierto: Una representación artística del saqueo minero en Sonora

El cubo en el desierto: una representación artística del saqueo minero en Sonora

Este enigmático cubo en el desierto, creado por el artista Miguel Fernández de Castro y la antropóloga Natalia Mendoza, simboliza la lucha de ejidatarios de El Bajío contra la explotación ilegal de sus tierras por parte de la minera Penmont

En medio del gran desierto de Sonora, una escultura en forma de cubo perfecto de 70 centímetros por cada lado se encuentra en el pozo de una mina de oro clausurada. Esta enigmática obra de arte, que contrasta con la naturaleza que la rodea, representa una denuncia silenciosa al saqueo de una mina en la zona, un recordatorio de la lucha de los ejidatarios de El Bajío por justicia y la defensa de su territorio frente a la explotación ilegal y violenta de sus tierras.

En medio del gran desierto de Sonora, una escultura en forma de cubo perfecto de 70 centímetros por cada lado, se encuentra en el profundo pozo de una mina de oro clausurada. Esta enigmática obra de arte, que contrasta con la naturaleza que la rodea, representa una denuncia silenciosa al saqueo de una mina en la zona, un recordatorio de la lucha de los ejidatarios de El Bajío por justicia y la defensa de su territorio frente a la explotación ilegal y violenta de sus tierras.
Crédito: Instagram @miguelfernandezdecastro

La escultura fue concebida por el artista Miguel Fernández de Castro y la antropóloga Natalia Mendoza como parte de su exposición “The Absolute Restoration of All Things”. La obra y su placa de plata acompañante funcionan como un anti-monumento al despojo del sitio. La placa, ubicada junto al cubo, detalla la extracción ilegal de oro por parte de la compañía minera Penmont y el fallo legal histórico que obliga a la empresa a devolver el oro extraído y restaurar completamente el ecosistema afectado.

“Entre 2010 y 2013, la minera Penmont extrajo de manera ilegal 236,709 oz de oro, según consta en sus reportes. Para ello dinamitó y movió 10,833,527 toneladas de piedra. La sentencia del tribunal unitario agrario del distrito 28, emitida el 8 de diciembre de 2014, obliga a Pelmont a regresar el oro extraído, el cual formaría un cubo de 70x70x70 cm y tendría un valor de 436 millones de dólares”, se puede leer junto al cubo inaugurado en 2022.

La escultura fue concebida por el artista Miguel Fernández de Castro y la antropóloga Natalia Mendoza como parte de su exposición "La Restauración Absoluta de Todas las Cosas". La obra y su placa de plata acompañante funcionan como un anti-monumento al despojo del sitio. La placa, ubicada junto al cubo, detalla la extracción ilegal de oro por parte de la compañía minera Penmont y el fallo legal histórico que obliga a la empresa a devolver el oro extraído y restaurar completamente el ecosistema afectado.
Crédito: Instagram @miguelfernandezdecastro

Más de este tema:

A pesar del fallo del Tribunal Unitario Agrario del 28º Distrito, que obliga a Penmont a cumplir con la sentencia, los ejidatarios continúan sufriendo hostigamiento, encarcelamiento arbitrario, asesinatos y desapariciones forzadas en un contexto de violencia estatal y criminal entrelazada. La exposición que se presentó en 2022 en la galería Storefront for Art and Architecture de Nueva York, mostró otras piezas encargadas por Fernández de Castro y Mendoza que examinan el caso judicial, incluyendo un cortometraje, diagramas, un mural fotográfico y objetos de la mina.

La historia detrás del cubo en medio del desierto 

El trasfondo de esta obra de arte cúbica remite a la disputa legal y ambiental entre los habitantes del ejido El Bajío, ubicado entre los municipios de Puerto Peñasco y Caborca en Sonora, y la minera Penmont, propiedad del fallecido empresario Alberto Baillères, quien fuese antes de su muerte en 2022 el cuarto hombre más rico de México y dueño de empresas como Palacio de Hierro y GNP Seguros.

A pesar del fallo del Tribunal Unitario Agrario del 28º Distrito, que obliga a Penmont a cumplir con la sentencia, los ejidatarios continúan sufriendo hostigamiento, encarcelamiento arbitrario, asesinatos y desapariciones forzadas en un contexto de violencia estatal y criminal entrelazada. La exposición que se presentó en 2022 en la galería Storefront for Art and Architecture de Nueva York, mostró otras piezas encargadas por Fernández de Castro y Mendoza que examinan el caso judicial, incluyendo un cortometraje, diagramas, un mural fotográfico y objetos de la mina.
Crédito: Instagram @ejido.el.bajio

La historia de esta lucha se remonta a 1996, cuando Penmont solicitó y obtuvo permiso para explorar parte del territorio del ejido. Sin embargo, la minera inició ilegalmente la construcción de las minas Soledad-Dipolos y una extensión de La Herradura, impidiendo el acceso de los ejidatarios a su territorio. Tras años de manipulación y desconocimiento, la minera Fresnillo PLC, matriz de Penmont y propiedad de la familia Baillères, extrajo 236 mil onzas de oro sin los permisos legales correspondientes.

En 2011, los ejidatarios obtuvieron una primera sentencia que ordenaba a la minera desalojar las tierras del ejido, pero la desocupación no ocurrió hasta 2013. A partir de ese momento, los ejidatarios iniciaron 67 juicios contra Penmont por los daños causados a su patrimonio. Estos juicios, ganados en 2014, exigen a la minera desocupar y entregar las tierras, regresar las tierras al estado previo a la ocupación, devolver el oro extraído y pagar indemnizaciones por el uso de sus tierras. Hasta la fecha, ninguna sentencia ha sido ejecutada.

Entre 2010 y 2013, la minera Penmont extrajo de manera ilegal 236, 709 oz de oro, según consta en sus reportes. Para ello dinamitó y movió 10,833,527 toneladas de piedra. La sentencia del tribunal unitario agrario del distrito 28, emitida el 8 de diciembre de 2014, obliga a Pelmont a regresar el oro extraído, el cual formaría un cubo de 70x70x70 cm y tendría un valor de 436 millones de dólares.
Crédito: Instagram @ejido.el.bajio

La lucha de los ejidatarios de El Bajío ha sido marcada por la violencia y la intimidación. Desde que obtuvieron las sentencias a su favor, han sido amenazados y hostigados por grupos armados, violencia atribuida falsamente a conflictos entre narcotraficantes de la región. En realidad, se sospecha que el gran poder económico de Baillères y su familia ha influido para impedir el avance del proceso judicial a favor del ejido El Bajío.

¿Qué opinas de esta obra de arte? 

Fuente: Ejido El Bajío, Miguel Fernández de Castro, Aristegui Noticias, Debate, Mx City.

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