Yuca, el superclúster de la Universidad de Sonora, coloca al noroeste en el mapa del supercómputo al potenciar proyectos científicos y de innovación en todo el país.
Grecia Bojórquez/ NORO
La Universidad de Sonora alberga la infraestructuras tecnológica más poderosa de México: Yuca, el superclúster de cómputo de alto rendimiento que impulsa proyectos científicos, tecnológicos y de innovación en todo el país.

Bajo la dirección de la doctora María del Carmen Heras Sánchez, responsable del Área de Cómputo de Alto Rendimiento (ACARUS), esta supercomputadora representa una gran oportunidad para la investigación en el noroeste y una ventaja estratégica para el desarrollo científico nacional.
“El supercómputo es la tecnología informática más avanzada que permite realizar grandes cantidades de cálculo numérico. Yuca entra en la categoría de superclúster y tiene una capacidad de 2.3 mil millones de millones de operaciones por segundo”, explica Heras Sánchez a NORO.
El impacto de Yuca se mide en lo que posibilita, que es acelerar procesos de investigación que antes tomarían décadas y en abrir caminos a nuevas generaciones de científicos y estudiantes.
Una computadora que acelera el tiempo
Instalada en el campus de la Universidad de Sonora, Yuca ofrece a investigadores, profesores y estudiantes la posibilidad de procesar información a una velocidad que antes parecía inalcanzable. Su poder de cálculo permite ejecutar simulaciones, modelos de lenguaje e investigaciones científicas de frontera.
“Un grupo de física de altas energías que trabajó cinco meses con Yuca avanzó 25 años en su investigación”, comenta la doctora. “Sin este tipo de tecnologías, esos resultados habrían tardado décadas en llegar”.

Recientemente, estudiantes de la Licenciatura en Ciencias de la Computación ganaron el primer lugar del concurso MeDA: Medical Domain Adaptation Classification Challenge, parte de la The Mexican International Conference on Artificial Intelligence (MICAI) 2025, organizada por el CIMAT y la Universidad de Guanajuato.
Entrenaron un modelo de inteligencia artificial con más de 700 mil imágenes médicas, entre tomografías, radiografías y resonancias magnéticas, logro posible gracias al acceso a Yuca.
“Proyectos hay muchos”, explica Heras Sánchez, “pero si no se tiene la tecnología adecuada, el tiempo o la calidad de los resultados no es lo óptimo. Yuca permite que esas ideas se concreten”.
El motivo del porqué Yuca está en Sonora
Aunque Yuca sirve a investigadores, profesores y estudiantes, su instalación en Sonora tiene una razón técnica y otra simbólica. La Universidad de Sonora fue seleccionada por cumplir con los requisitos necesarios, que fueron un espacio climatizado y energizado (“piso blanco”), personal técnico capacitado y experiencia en operación de equipos de supercómputo.
“Nos invitaron porque cumplíamos con todos los parámetros técnicos y de experiencia”, comenta Heras Sánchez. “Por eso el CONACYT nos eligió, y hoy tenemos el equipo más poderoso de México”.

Yuca empezó a operar oficialmente en abril de 2025, tras meses de preparación e instalación. Desde entonces, la Universidad de Sonora se ha convertido en un referente en materia de infraestructura científica.
“Tener este equipo aquí es una ventaja competitiva”, afirma. “Es gente de Sonora, de la Universidad, quien sabe operarlo, mantenerlo y aprovecharlo para generar conocimiento”.
Datos que cuentan historias
Los datos que procesa Yuca ya están generando beneficios. Uno de los proyectos que apoya es Prometheus, el sistema de pronóstico meteorológico de la Universidad de Sonora.
“Prometheus genera pronósticos de tiempo con mucha certeza, que se envían a Protección Civil, Conagua y el Servicio Meteorológico. Es ahí donde se ve el beneficio a la sociedad”, explica la doctora.

Ella misma participa en proyectos científicos que usan Yuca para analizar el Golfo de California. Desde su campo, la bioclimatología, utiliza los recursos de cómputo para simular el cambio climático en la región y detectar patrones en ecosistemas marinos.
“Estoy contando historias con mis datos”, dice. “Una de ellas es sobre el cambio de régimen en el Golfo de California por el cambio climático, y otra sobre la regionalización del Golfo a partir de la temperatura y la concentración de clorofila, que indican zonas de reproducción de especies marinas”.
Estas investigaciones ayudan a comprender los ecosistemas del noroeste y ofrecen herramientas para la pesca sostenible y la gestión ambiental.

Aunque Yuca se adquirió con recursos públicos, su uso principal está destinado a la comunidad académica. Sin embargo, también puede ser utilizada por investigadores externos, empresas o instituciones que colaboren con la universidad o contraten servicios de supercómputo.

“El equipo es para uso de los investigadores de la Universidad de Sonora, pero también tenemos usuarios externos registrados como colaboradores”, explica Heras Sánchez. “Incluso hemos hecho cotizaciones para empresas y dependencias gubernamentales que necesitan entrenar modelos de lenguaje o sistemas de inteligencia artificial. Sería con costo, pero ya hay interés”.
Supercomputing 2025: del noroeste al mundo
La responsable de ACARUS participará en el evento Supercomputing 2025, el encuentro más importante del mundo en la materia, que este año se celebrará en San Luis, Misuri del 16 al 21 de noviembre.

“Voy como ponente invitada por la Universidad de Jülich, uno de los cinco centros de supercómputo más importantes del mundo”, comparte. “Seré la primera mexicana en participar en este evento, junto a colegas de República Checa, Brasil y Estados Unidos”.
En su ponencia, que será parte del programa«Birds of a Feather: Supercomputing Heroes», hablará sobre las ventajas competitivas que genera tener infraestructuras como Yuca en México, y sobre su experiencia como mujer en un campo históricamente dominado por hombres.
“Queremos motivar a más mujeres que estudian ingeniería, física o ciencias de la computación a ver en el supercómputo un área donde puedan desarrollarse y liderar”, señala.

Heras Sánchez destaca que Yuca si es una máquina poderosa, pero es tambien el resultado del trabajo colaborativo. “Yuca no se hace sola. Somos un gran equipo de trabajo en el Área de Cómputo de Alto Rendimiento. Hay maestros, ingenieros y estudiantes que hacen posible que hoy la Universidad de Sonora esté en boca de todos”.
“No es un elefante blanco”, concluye Heras Sánchez. “Se está trabajando, se están dando resultados, y eso es lo que ven fuera de la Unison: que desde aquí se está apoyando el desarrollo científico y tecnológico del país”.




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