108 Costuras es una película mexicana que celebra la pasión por el béisbol bajo la dirección de Gastón Pavlovich. La historia sigue a dos amigos que sueñan con ser peloteros profesionales, rindiendo homenaje al legado de los Naranjeros y al espíritu deportivo de Sonora.
Ricardo Amador/NORO
El béisbol y el cine se unieron hace unos años en un proyecto que dio un muy buen resultado para la industria cinematográfica mexicana: 108 Costuras. Esta película, dirigida por el sonorense Gastón Pavlovich, narra una historia de amistad y superación en el contexto del «rey de los deportes», además de rendir homenaje a Hermosillo y a su tradición beisbolera.

108 costuras se grabó en locaciones emblemáticas del noro como el Estadio Fernando Valenzuela y el Estadio Héctor Espino, lo que la convirtió en una experiencia inolvidable tanto para el equipo de producción como para los habitantes de Sonora cuando se estrenó.
El rodaje de 108 Costuras comenzó en 2015, y durante varias semanas, el Estadio Fernando Valenzuela fue transformado en un set de filmación que congregó a actores como Kuno Becker, Ximena Navarrete y José Ángel Bichir, así como a cientos de hermosillenses que participaron como extras.
La película utilizó momentos icónicos del béisbol mexicano, como la conquista del campeonato de la Serie del Caribe 2013, para construir su narrativa. Los partidos recreados en el Estadio Fernando Valenzuela requirieron la participación de más de 5,000 extras, quienes interpretaron a apasionados fanáticos.

Además, las filmaciones en el Estadio Héctor Espino rindieron tributo a una leyenda del béisbol mexicano, consolidando el vínculo entre el deporte y la identidad sonorense.
108 Costuras, una producción impulsada por talento local
El cineasta Gastón Pavlovich, originario de Sonora, lideró este proyecto a través de su compañía, Fábrica de Cine. Reconocido por su trabajo en producciones internacionales como The Irishman, Pavlovich decidió regresar a sus raíces con 108 Costuras, colaborando con instituciones como el Club Naranjeros de Hermosillo y la Liga Mexicana del Pacífico.

La cinta también sirvió como plataforma para destacar el talento local: desde los extras hasta el equipo técnico, los hermosillenses tuvieron una participación activa en el proyecto, demostrando la capacidad de la ciudad para albergar producciones cinematográficas de gran escala.
Además, el rodaje generó un impacto positivo en la economía local, con la contratación de servicios y la promoción del turismo en la región.
De Hermosillo a la gran pantalla
Desde su estreno, 108 Costuras se consolidó como un homenaje al béisbol y a las relaciones humanas que este deporte fomenta. La historia de Antonio de la Vega y Adrián González, dos amigos que persiguen el sueño de convertirse en beisbolistas profesionales, resonó entre el público gracias a su mensaje de perseverancia y amistad.
La película también se convirtió en un recordatorio del papel de Hermosillo como cuna de grandes talentos deportivos y artísticos. Las escenas rodadas en los estadios locales no solo capturaron la pasión de los fanáticos, sino también la esencia de una ciudad que vive y respira béisbol.

Con una duración de 1 hora y 50 minutos, 108 Costuras no solo es una película que entretiene, sino que también fortalece la identidad cultural de Sonora. Para muchos, esta producción representa un punto de partida para futuras colaboraciones entre el cine y el deporte, destacando el potencial de México para contar historias universales desde una perspectiva local.
Aunque han pasado casi una década desde su grabación, 108 Costuras sigue siendo un referente en la relación entre el cine y el béisbol en México. Su éxito radica no solo en la calidad de su producción, sino también en el amor y el orgullo con los que fue creada.
¿Ya viste 108 Costuras?
Fuentes: Infocajeme, El Imparcial, Uniradio Informa




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