Caminantes del Desierto ha impulsado la transformación de espacios verdes en Hermosillo. A través del esfuerzo comunitario, el colectivo ha recuperado y revitalizado espacios públicos, promoviendo la reforestación y la conciencia ambiental en la ciudad

Daniela Valenzuela / NORO
Desde 2017, el colectivo “Caminantes del Desierto” ha impulsado una cultura más verde en Hermosillo.
Lo que comenzó como un grupo de entusiastas de la exploración de los cerros se convirtió en un movimiento ambiental con un propósito claro: transformar los espacios verdes urbanos.
Hoy, tras casi ocho años de trabajo, el colectivo ha marcado un antes y un después, promoviendo la reforestación y la conciencia ecológica a través de diversas actividades que han revitalizado el paisaje de la ciudad.
Caminantes del Desierto: Así nació el colectivo

El colectivo nació en 2017, cuando a un grupo de amigos senderistas les surgió la idea de integrar a la comunidad hermosillense con la naturaleza.
“Nuestra idea era que la gente conviviera de una manera sana con la naturaleza, llevándola a estos espacios con respeto. Pero con el tiempo, el concepto evolucionó y se invirtió: ahora buscamos traer la naturaleza a la gente, para que desde la ciudad aprendan”, declaró Sergio Müller, coordinador de estrategia del colectivo para NORO.
Entre los primeros proyectos que tuvieron como colectivo se encuentra Cerro Johnson, un lugar que hoy en día es el favorito tanto de senderistas como de la comunidad.

“Nos tomó un par de años retirar todo el escombro y la basura, acondicionar senderos y realizar obras para el control de incendios. Creo que ha sido uno de nuestros proyectos más exitosos. Ahora el espacio está en buenas condiciones, la gente puede visitarlo y disfrutar del senderismo”, recordó para NORO.
Uno de los principales retos del colectivo desde su fundación ha sido la adquisición de plantas nativas.
Desde el inicio, se intentó promover la flora del desierto, ya que estos árboles están adaptados al clima árido del estado: pueden sobrevivir a las altas temperaturas y requieren poca agua.


“Un reto muy fuerte desde el inicio fue la adquisición de plantas nativas. Queríamos promover la cultura del desierto porque es parte de nuestra identidad, algo que ya teníamos muy olvidado”, declaró para NORO.
Hoy en día, gracias a la colaboración con el Vivero Municipal, se ha logrado una mayor producción de árboles nativos, los cuales son donados a la comunidad a lo largo del año.
El estado actual de los espacios verdes en Hermosillo

Según la encuesta de percepción Hermosillo, ¿Cómo Vamos? En 2024, la percepción sobre los espacios públicos en la ciudad ha ido a la baja.
Sin embargo, Sergio Müller, de Caminantes del Desierto, considera que la tendencia es positiva, ya que, desde dentro del colectivo, respaldados por años de trabajo en la reforestación y recuperación de estos espacios, han visto avances considerables.
“A pesar de que en ciertos espacios se nota el abandono y hay menos arbolado, se están plantando más árboles. Son pequeños, les tomará años crecer, pero ahora es cuestión de un poco de paciencia”, declaró para NORO.

El director de estrategia del colectivo hizo un llamado a la ciudadanía para que continúe involucrándose en el cuidado de los árboles y los espacios verdes rehabilitados en la ciudad.
Además, advirtió sobre la importancia de plantar especies nativas, especialmente ante la crisis hídrica que enfrenta el estado.
“Nos encantaría tener un yucateco enorme, pero ese árbol consume 200 mil litros de agua al año. En cambio, un mezquite solo necesita 15 mil litros. Con la misma cantidad de agua, podrías tener más de 10 mezquites en lugar de un solo yucateco. Es importante poner en balance ese tipo de cosas”, comentó para NORO.
Caminantes del Desierto: Actividades


Desde que el colectivo inició formalmente, han llevado a cabo limpiezas en diversos espacios verdes. Su compromiso con el medioambiente es tal que han organizado un calendario de actividades.
“Todos los martes trabajamos en el bosque del Memorial Yáñez. Limpiamos, preparamos fugas, plantamos y acondicionamos el terreno para futuras plantaciones. Siempre es por las tardes, aunque el horario varía según la temporada del año”, declaró para NORO.
Además, los domingos se reúnen en el camellón de Morelos y Progreso, también conocido como Camellón Botánico, donde recogen basura, retiran maleza invasiva y mejoran la imagen del lugar.

Aunque actualmente el colectivo está conformado por 20 personas, en cada actividad la participación se multiplica gracias a los voluntarios. Por ello, invitan a la comunidad a sumarse a sus esfuerzos.
Müller también comentó que se encuentran en plena temporada de colecta de semillas para su propio vivero, el cual esperan que a mediados de año comience a producir plantas. En este espacio también realizan actividades todos los miércoles.
Uno de los proyectos en los que participan es la campaña “Adopta un camellón”, una iniciativa que en el pasado existió bajo el nombre de “Planta y poda”, pero que hoy ha evolucionado para promover una infraestructura verde más eficiente.

“¿Qué es la infraestructura verde? Es aprovechar el agua de lluvia. Hacemos cuencas en el camellón para que, cuando llueva, el agua se infiltre en la tierra en lugar de acumularse en las calles. Así evitamos baches y mejoramos la absorción de agua”, explicó para NORO.
Quienes estén interesados en adoptar un camellón pueden acercarse al Ayuntamiento de Hermosillo. Una vez asignado, se requiere un compromiso de aproximadamente cuatro horas de mantenimiento para mejorar su apariencia y contribuir a mitigar el calor extremo en verano.
“Hemos apoyado a empresas facilitándoles la adquisición de plantas y el mantenimiento de camellones. Aunque este es solo uno de nuestros muchos esfuerzos, buscamos incentivar el uso de plantas nativas en la ciudad”, concluyó para NORO.
Caminantes del Desierto se encuentra trabajando en el Bosque Memorial Yañez y el Vivero de la Universidad de Sonora

Su labor en el Bosque Memorial Yáñez comenzó en 2019, con la plantación de árboles y la realización de limpiezas en la zona. Recientemente, tras su designación oficial como Bosque Memorial, el colectivo ha intensificado su trabajo en el lugar.
“La idea es preservar esta parte de nuestra historia y, además, convertirlo en un pulmón verde en el centro de la ciudad”, declaró para NORO.
Actualmente, el colectivo está plantando especies nativas que ayudarán a regular la temperatura en Hermosillo. Además, se tiene previsto colaborar con el Vivero de la Universidad de Sonora para enriquecer la biodiversidad del bosque.


“Vamos a conseguir principalmente plantas arbustivas y algunos árboles que luego se plantarán aquí en el panteón. Con el tiempo, estos darán semillas que regresarán al vivero y, eventualmente, podrán reproducirse en toda la ciudad”, explicó para NORO.
El colectivo acepta donaciones para continuar con sus iniciativas. Quienes deseen apoyar su labor pueden hacerlo a través de su sitio web.
“Toda ayuda es bienvenida y, además, emitimos recibos deducibles de impuestos”, concluyó para NORO.




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