Los vinilos están viviendo un renacer en Hermosillo, y en tiendas especializadas hasta tianguis populares, la ciudad ofrece espacios para melómanos que buscan calidad sonora y nostalgia.
Ricardo Amador/NORO
En una era dominada por el streaming y las plataformas digitales, el vinilo regresó con fuerza, no como una moda pasajera, sino como un símbolo de resistencia cultural y amor por la música en su forma más pura.

En Hermosillo, cada vez más melómanos se suman a la búsqueda de discos clásicos y nuevos lanzamientos en formato vinilo.
Ya sea por nostalgia, calidad sonora o coleccionismo, los vinilos recuperaron su lugar en el corazón de muchos.
Audiofilos Sonora: pasión y fidelidad por el sonido clásico
En una esquina de la colonia San Benito, una aguja cae sobre un disco giratorio y empieza a sonar la magia. Así se vive la experiencia en Audiofilos Sonora, un local ubicado en la calle Yáñez #77, entre Veracruz y Nayarit, que combina el amor por la música con una atmósfera íntima y retro.

Su propietario, Nahatan Navarro Félix, es un joven emprendedor que decidió compartir su pasión por los vinilos con la comunidad hermosillense.
Audiofilos ha logrado atraer a melómanos de todas las edades. Entre estanterías repletas de clásicos del rock, jazz, soul y hasta sonidos contemporáneos, los clientes pueden encontrar joyas musicales difíciles de hallar en otros formatos.
La Mocha Records: una tienda en movimiento
La Mocha Records se ha consolidado como una pop-store dinámica que se desplaza por distintos espacios de la ciudad para acercar la experiencia del vinilo a nuevos públicos.
Uno de sus puntos frecuentes es Madero Café Casual, donde instalan su colección durante ciertos días, y también participan en eventos como el mercadito de Gato Gordo los fines de semana.

La Mocha no solo vende discos, también promueve la cultura del vinilo a través de actividades como las Vinyl Listening Parties, sesiones especiales donde se reproducen álbumes para que los asistentes disfruten de la calidad del audio que este tipo de discos ofrecen.
Estas reuniones permiten descubrir nuevas bandas, redescubrir clásicos y sobre todo, reconectar con una forma de escuchar música que exige atención y sensibilidad.
Sonora Classic Rock Café: vinilos con café y comunidad
En la colonia Sacramento, Sonora Classic Rock Café ofrece una experiencia que combina café y una sólida selección de discos. Fundado por Juan Carlos Díaz Sotomayor, el lugar nació del deseo de crear un espacio donde los amantes del rock pudieran reunirse, conversar y escuchar buena música.

El proyecto tiene sus raíces en una emisora de radio por internet que se ha mantenido desde 2008. Aprovechando su conexión con la audiencia, decidió dar el salto a un espacio físico que funcione como punto de encuentro para la comunidad rockera de Hermosillo.
Entre cafés, fotografías y portadas de álbumes, los visitantes pueden hojear estantes llenos de vinilos, CDs y casetes, y adquirir auténticas piezas de colección.
Tianguis y callejones para encontrar vinilos en Hermosillo
Además de las tiendas especializadas, Hermosillo ofrece opciones alternativas para encontrar vinilos en espacios menos convencionales. El Tianguis Héctor Espino, uno de los más concurridos de la ciudad, alberga puestos donde es posible hallar discos usados a precios accesibles.
Aunque se requiere paciencia y buen ojo, la recompensa puede ser un hallazgo único: desde grabaciones descatalogadas hasta ediciones originales con arte de época.

Otra zona recomendada es el área cercana a la Catedral Metropolitana, donde ocasionalmente aparecen vendedores ambulantes con cajas llenas de discos que han sobrevivido el paso del tiempo.
Aunque el estado de conservación puede variar, estos puntos son ideales para quienes disfrutan del “crate digging”, esa práctica de revisar sin prisa cada estante o caja en busca de tesoros escondidos.
Vinilo, más que un formato, una forma de vida
El resurgimiento del vinilo en Hermosillo no solo refleja una tendencia global, sino una necesidad local de volver a conectar con la música desde lo tangible. Ya sea en tiendas especializadas, cafeterías temáticas o mercados populares, la escena del vinilo está viva y creciendo.

Y en cada rincón donde una aguja toca el surco de un disco, la magia se renueva. Porque escuchar un vinilo no es solo oír música: es detenerse, sentir, y recordar que el arte también se toca.
Fuentes: Sonora Classic Rock Café, La Mocha Records, Audiofilos Sonora










