Emma Fierro ha logrado transformar patios urbanos en verdaderos oasis de vida y aprendizaje. Lo que inició como un pequeño proyecto personal en medio de la pandemia, hoy se ha convertido en un movimiento comunitario.
Grecia Bojórquez/ NORO
En 2020, como muchos otros emprendedores afectados por la pandemia, María Emma Fierro Bañales se enfrentó a un cambio de rumbo inesperado. Tras abrir un salón de belleza que apenas duró un mes, el confinamiento obligó a cerrar puertas y a repensar su día a día. Fue entonces cuando decidió echar raíces en un terreno distinto: el de la agricultura urbana.

¿Dónde está ubicado el huerto de Emma Fierro?
En el patio de su casa, ubicado en la colonia Pedregal de la Villa en Hermosillo, empezó con apenas unas cuantas plantas. El huerto que hoy alberga árboles frutales, hortalizas, flores y hierbas aromáticas nació con el objetivo de proveer alimento para su familia, pero pronto se convirtió en un proyecto de vida.

Tomates, lechugas, zanahorias, chiles, betabeles, mangos y jamaica conviven entre gallinas, conejos y gallos que también forman parte de este pequeño ecosistema casero.

El detonante fue más que una emergencia económica: fue la necesidad de volver al origen. Como ella misma lo ha dicho, proviene de familias de campo en Nayarit y Sinaloa, donde crecer entre huertos y animales era lo cotidiano. Así que, ante la incertidumbre del encierro, decidió recuperar ese legado para construir autonomía alimentaria desde casa.
Un sueño de infancia hecho realidad
Desde niña, Emma soñaba con tener un jardín secreto, una fantasía inspirada por caricaturas y recuerdos de su niñez en el campo. Hoy, ese deseo se materializó en forma de decenas de macetas, bancales elevados, composteros y estructuras reutilizadas. Cualquier rincón es bueno para sembrar, asegura, ya sea una cubeta vieja o una caja de madera.

El mantenimiento del huerto le lleva al menos una hora diaria, pero puede pasar tardes enteras contemplando su crecimiento. Para Emma, este espacio no solo genera alimentos: también ofrece paz, conexión con la tierra y una forma de enseñar valores a sus hijos y nietos.
Con el tiempo, su iniciativa personal trascendió el espacio doméstico. Motivada por su satisfacción y por las ganas de compartir el conocimiento heredado, comenzó a orientar a otras personas interesadas en replicar el modelo en sus propios hogares. Así nació su labor como promotora ambiental y guía comunitaria.
De su casa a los espacios públicos
La pasión de Emma Fierro por la agricultura sustentable la llevó a trabajar en la asociación civil “Huertos y Más”, como directora de Cultura Agropecuaria y Acción Ambiental en tu Comunidad. Bajo este proyecto, ha llevado talleres y asesorías a distintas regiones de Sonora como Guaymas, Bahía de Kino, Cananea y Desemboque, entre otras.

Uno de sus objetivos más visibles ha sido transformar espacios públicos como el Parque La Sauceda y Villa de Seris. Aunque aún existen retos, como la falta de transporte público que llegue a estas áreas, ella sigue sembrando esperanza con la firme intención de hacer de Hermosillo una ciudad más verde, donde cualquier persona pueda cultivar aunque tenga un espacio reducido.
Emma insiste en que no se necesita una gran parcela para empezar. “Si tu casa es pequeña o rentada, puedes iniciar en una maceta, en el techo o en la banqueta. Lo importante es orientar bien la luz y tener ganas”, afirma. Su mensaje ha encontrado eco en decenas de familias que ahora se animan a sembrar en sus patios, techos y balcones.
La señora de los huertos que inspira a Hermosillo
Hoy, Emma Fierro se ha ganado el cariño de su comunidad, donde ya la conocen como «la señora de los huertos». Pero su labor no se queda en lo simbólico: detrás de su rostro amable hay una red de más de 100 personas que colaboran activamente con ella. Todos, como dice, están apasionados por devolverle a la tierra algo de lo que da.

Emma no se ve como una experta solitaria, sino como parte de un movimiento que crece en silencio, planta por planta. En un mundo sacudido por el cambio climático, su mensaje cobra fuerza: sembrar es un acto de resistencia, una apuesta por el futuro y una forma de reconectar con nuestras raíces.
Desde Hermosillo, Emma Fierro demuestra que, con paciencia, amor por la naturaleza y trabajo colectivo, es posible transformar el paisaje urbano… y la forma en que lo habitamos.
¿Quieres comenzar tu propio huerto o visitar uno? Puedes contactarla a través de la página de Facebook “Huertos y Más” o en su perfil personal “Emma Fierro”.
Con información de Proyecto Puente y zona24hrs.com.




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