Para los cubanos Érika y Raidel Mantilla, la ciudad de Hermosillo se convirtió en su hogar, pero también en un espacio donde el deporte los ha arropado desde su llegada al territorio mexicano, convirtiéndose además en exponentes del talento sonorense a nivel nacional
Dulce Navarro / NORO
Cuando se habla del deporte sonorense, existen personas que se han consolidado como figuras de las distintas disciplinas que se practican en el estado. En específico, el atletismo ha tenido un notable aumento de nivel con la llegada de entrenadores como Raidel Mantilla, y atletas como su hija Érika, dos cubanos que han puesto en alto el nombre de la entidad con su desempeño en los últimos años.

Una pasión deportiva: la llegada a México de un cubano con una maleta llena de sueños
Raidel Mantilla comenzó a practicar deportes desde muy pequeño en su natal Cuba, país en donde descubrió su plan a futuro de convertirse en profesor de educación física, inspirado por sus mentores, quienes lo llevaron a escoger el camino que terminó por cambiar su vida para siempre.

“Lo que me tocó fue licenciatura en biología en la Universidad de La Habana por el índice académico que tenía, pero se alejaba mucho de lo que realmente yo quería, que era estar en el deporte. Me apasionó desde que empecé practicando mis deportes de inicio, que fueron lucha, judo, bolígopolo, pasé por muchos deportes de chico hasta que en sexto grado me atrapó el atletismo y era lo que quería hacer. Siempre soñé con ser entrenador de la línea”, relató Raidel Mantilla en entrevista para NORO.
Consolidado como un entrenador destacado dentro de Cuba, las autoridades del deporte mexicana llegaron a la isla en 2007, con el propósito de buscar nuevos mentores de distintas actividades, incluido el atletismo. Para Raidel Mantilla, esto significó la oportunidad de migrar hacia México para continuar desarrollando su carrera en el municipio de Bahía de Banderas, en Nayarit.

Hermosillo se convirtió en el nuevo hogar de Raidel Mantilla y su familia
Tras varios años de gran trabajo en esta ciudad, la Olimpiada Nacional 2012 celebrada en Puebla, Hermosillo detectó el talento de Raidel Mantilla y lo buscaron para suplir un nuevo puesto dentro del atletismo sonorense: entre la incertidumbre de dejar Nayarit y buscar una nueva oportunidad en Sonora, finalmente la decisión se tomó para darle paso a una nueva etapa de su vida como entrenador en la llamada Ciudad del Sol.

D: ¿Por qué decide quedarse en Sonora?
R: “Las cosas se fueron dando solos, con independencia, de que verdaderamente las ofertas de trabajo nunca pararon, pues sucedió… Me enamoré del colectivo que logré reunir aquí. Se empezaron a dar un abanico de posibilidades y de resultados, que evidentemente más allá del gusto, crearon un compromiso”.
Pero dentro de ello, también hubo una razón muy especial para permanecer en Hermosillo: su hija Érika, quien a los 6 años dejó Cuba para llegar a la ciudad, siendo esta una de las principales razones para permanecer en un municipio que se ha convertido en el hogar de su pequeña.
“Han acogido muy bien a mi familia, mi hija que llegó aquí lleva más tiempo viviendo en México que lo que vivió en Cuba, en sus escuelas, con sus maestros, a mi esposa, a mi hijo, las familias que se han acercado y me han brindado su apoyo inquebrantable… … Ella es posiblemente la razón más fuerte por la que yo estoy aquí ahorita”.

Érika Mantilla: la cubana más hermosillense dentro del atletismo de Sonora
“Mi hija creo que es más hermosillense, es más mexicana ya que cubana. En Cuba nació, pero México le dio tanto amor, tanto cariño, tanto abrigo, que es mexicana”. – Raidel Mantilla.
Para Érika, Hermosillo es su casa, el lugar donde ha construido un hogar en compañía de su familia; aunque sus papás se encargan de mantenerla conectada con sus raíces, México le ha dado la oportunidad de desarrollarse de forma personal.

“Pues la verdad, cuando llegué aquí me emocionaba todo. Porque casi cada fin de semana, o por decirlo así, todos los fines de semana me llevaban a conocer un lugar nuevo. Y yo me quedaba tan asombrada y feliz que decía, wow, me encanta este lugar”, contó Érika Mantilla a NORO.
En el aspecto deportivo, la entidad le ha dado también un espacio que le permite seguir entrenando y demostrar su talento y dedicación, al punto de otorgarle a Sonora una medalla de oro nacional en el lanzamiento de martillo.
“Para mí significó un gran orgullo. No solo para mí, también para mi entrenador. Ya que es algo que hasta a mí me tomó por sorpresa, porque sabía que estaba preparada, pero no sabía cómo me iba a ir realmente. Pero fue una sorpresa maravillosa, me encantó la experiencia de ese campeonato nacional”.

“Sonora es una tierra llena de talento, por donde quiera que lo busques y lo mires: en la sierra, en los pueblos, en las zonas costeras” – Raidel Mantilla
Más allá de su vocación como entrenador, Raidel Mantilla notó que en el estado existen múltiples talentos para las distintas disciplinas del atletismo. Con su experiencia y mentoría, ha logrado potenciar el nivel de este deporte, consolidando grandes logros desde su primer año en Hermosillo.
“Desde el 2013, empezamos a incluir atletas en las selecciones de México, a diferentes niveles, juveniles, de mayores, panamericanos, mundiales, tanto sub-18 como sub-20, y campeonatos iberoamericanos, Juegos Centroamericanos y el Caribe, Juegos Paralímpicos, Mundiales Paralímpicos, Panamericanos de Paranacional”.

Raidel Mantilla reconoce que él talento no es suficiente, pues, aunque los atletas ponen toda la dedicación de sobresalir, las condiciones aún no son las óptimas para desarrollar a deportistas de alto rendimiento, esto debido a la falta de infraestructura como un Centro Estatal de Alto Rendimiento, una villa activa, gimnasios y material para disciplinas complejas como los lanzamientos.
“Muchas veces no tienes en todos los municipios la posibilidad de tener tantos entrenadores para atender a la población. Entonces, muchas veces se pierden los atletas, se pierden los talentos por no tener un lugar donde poderlos concentrar o donde poderlos guiar o que puedan trascender”.

Un corazón dividido y la decisión de convertirse en mexicano ante la ley
El primer gran evento de Raidel Mantilla como entrenador de un atleta mexicano se dio en los Juegos Parapanamericanos de Toronto 2015, competencia donde guió a Rebeca Valenzuela hacía la obtención de dos medallas de oro en el lanzamiento de jabalina e impulso de bala; sin embargo, la competencia también tuvo un peso emocional cuando la atleta cubana aseguró que le ganaría a la Valenzuela durante estas pruebas. Entre el conflicto de sentimientos, Raidel Mantilla y Rebeca Valenzuela lograron subir a lo más alto del podio en dos ocasiones.

“Es una emoción grande. Es mi primer gran resultado como entrenador a nivel internacional, aquí en México hablando. Mi primer resultado sobresaliente. Y ver la bandera (de Cuba) que siempre defendí, añoré, siempre en segundo lugar, producto de mi trabajo. Es duro”.
Raidel Mantilla contó que la decisión de naturalizarse mexicano llegó en 2016, derivado de las complicaciones para asistir a próximas competencias internacionales por su pasaporte cubano y las dificultades burocráticas que esto siginficaba. Luego de pensarlo por un tiempo, a bendición de su abuela —quien lo crió— fue definitiva para convertise de forma oficial en un mexicano más.
“Si quería trascender, mis sentimientos tenían que dar un vuelco y decirlo: ahora sí, no soy un cubano trabajando para México. Soy un mexicano defendiendo las conquistas del deporte mexicano. Elevando a lo más alto el deporte mexicano. Entonces hubo que pensarlo, hubo que digerirlo y saber que ya no íbamos a regresar. Saber que nuestras raíces las íbamos a echar aquí, íbamos a plantar la semilla aquí”.

Los Mantilla: un legado que sigue creciendo y demuestra cada día que Sonora existen las oportunidades para trascender
Raidel Mantilla busca que su huella siga transformando el deporte de la entidad, y a través de su experiencia, quiere que Sonora continúe creciendo. Incluso con varias ofertas de trabajo en puerta, el compromiso con su atletas le hizo permanecer en la tierra que ahora se convirtió en su hogar.
“Dije no puedo dejar el trabajo que he hecho aquí… me enamoré del colectivo que logré reunir”. El equipo que yo dirijo, se llama La Banda Que Manda. Es decir, tú escuchas así, tú dices, hey, ¿y eso por qué? Porque nos los ganamos, como les digo a los muchachos, a puro trabajo y dedicación. Y era dondequiera que estábamos, éramos 1 y 2, 1 y 3, es decir, era estar todo el tiempo en el estrado de premiaciones y eso también merece reconocimiento”.

Tanto Érika como Raidel Mantilla demuestran que el estado es un lugar donde sí existen las oportunidades para llegar lejos, tanto en el deporte como en la vida cotidiana. A través de su experiencia, los Mantilla son un claro ejemplo de que la disciplina y el trabajo duro abren las puertas de cualquier lugar, y hoy, ellos buscan dejar en Sonora un legado que retribuya en el ámbito deportivo a la entidad que les abrió las puertas y los recibió con brazos abiertos desde el primer día.

“No tengan miedo. Aquí es un lugar donde no importa de qué color seas, qué idioma hablas, aquí te van a acoger como si fueras parte de ellos, porque es una experiencia que yo viví y es muy bonito”. – Erika Mantilla.
“El migrante que tenga la posibilidad, la dicha, de que Sonora lo abrace y lo albergue, pues que le retribuya con buenas acciones, que le retribuya emprendiendo de la manera más honesta que se pueda, de la mejor manera posible, y que se integre y aporte a la sociedad y le retribuya a Sonora lo que le puedan haber brindado en ese momento”. – Raidel Mantilla.





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