En el corazón de Hermosillo, Sonora, se encuentra el refugio Vidas con Causa, un espacio dedicado a rescatar, rehabilitar y encontrar hogares para perros en situación de calle o maltrato. Fundada por Susana Cabral y su esposo Miguel Pérez Benítez, esta asociación civil comenzó como una pequeña iniciativa, pero hoy alberga a más de 100 perros, brindándoles cuidados y la oportunidad de una vida mejor.
Grecia Bojórquez/ NORO
Vidas con Causa nació como una respuesta a la problemática del maltrato animal en Hermosillo. Su fundadora, Susana Cabral compartió, en entrevista para Noro, que la idea surgió por iniciativa de su esposo Miguel Pérez Benítez, quien siempre tuvo una gran pasión por los perros.

“Él fue el que lo creó, empezaron con un rescate en la escuela de mi hija, y poco a poco fueron sumando perritos”, relató Susana. La misión comenzó de forma pequeña, pero fue creciendo a medida que las necesidades se hicieron más evidentes.
Vidas con Causa y el apoyo de la comunidad
Hoy, Vidas con Causa alberga a 180 perros, todos en estado de adopción. Estos animales, en su mayoría rescatados de situaciones extremas de violencia y abandono, viven bajo el cuidado de Susana y su esposo, quienes junto con varios voluntarios, luchan por ofrecerles un entorno mejor.

Aunque inicialmente, los fundadores se mostraron preocupados por abrir las puertas del refugio a la comunidad, por miedo a que las personas abandonaran más perros, esto cambió. Con el tiempo se dieron cuenta de que la respuesta era positiva y ahora, con 10 años de historia, su asociación civil es un ejemplo de ayuda a los animales.
“La comunidad respondió muy bien, la gente empezó a sumarse, a traernos donaciones, a venir a ver a los perros”, explicó Cabral.

Es importante detallar que el refugio depende en gran medida de donaciones y apoyos de la comunidad, situación que muchas veces es complicada, ya que mensualmente se necesita alrededor de una tonelada y media de croquetas para la alimentación de los perros.
“Vivimos de apoyos, de donaciones de empresas, el gobierno municipal y grupos de voluntarios. La alimentación, los cuidados veterinarios y la limpieza son algunos de los gastos más altos”, enfatizó Susana.
Vidas con Causa necesita mejorar sus instalaciones
Por otra parte, una de las tareas más complejas dentro del refugio es la clasificación de los perros. Cada uno tiene una personalidad distinta, por lo que es necesario adaptarlos a espacios adecuados para evitar conflictos.
“Los clasificamos por temperamento, tamaño y, sobre todo, por las interacciones con otros perros”, explicó Susana. Sin embargo, incluso con una planificación cuidadosa, a veces es necesario hacer ajustes, ya que los comportamientos de los perros pueden cambiar con el tiempo.
«Estamos tratando de mejorar nuestras instalaciones, ya que las necesidades son muchas», comentó Susana. Los perros están organizados en espacios que, aunque amplios, aún requieren más atención y recursos para brindarles una calidad de vida óptima.

“Lo más urgente ahorita es la mano de obra. Necesitamos acero, postes y malla ciclónica para terminar de adecuar el refugio”, detalló.
¿Cómo puedes ayudar al refugio?
El apadrinamiento es una forma de apoyo a largo plazo que permite cubrir los costos de alimentación, atención médica, entrenamiento y otros cuidados especiales que los perros del refugio requieren.
El apadrinar a un perrito no implica que el apadrinador deba adoptarlo, solo se compromete a ayudar económicamente con los gastos del animal. Las personas interesadas en apadrinar pueden elegir a un perro específico o dejar que el refugio les asigne uno, dependiendo de las necesidades de los animales.
Susana Cabral explicó que las donaciones, parte importante para la continuidad del proyecto, pueden ser monetarias por medio de depósitos bancarios, las cuales se utilizan directamente para cubrir los gastos del refugio, o en especie, como alimentos, juguetes, camas, collares, correas y productos de higiene para los perros.
Además, el refugio tiene un programa de voluntariado para pasear a los perros durante los fines de semana. Este programa no solo ayuda a mejorar la salud física de los perros, sino que también les proporciona una oportunidad para interactuar con personas fuera del refugio, lo que mejora su socialización.
“Todavía hay alrededor de 50 perros que no saben andar con correa y necesitamos enseñarlos. Entonces, estamos tratando de formar un grupo de entrenadores, unas seis a 10 personas para poder nosotros, en dos o tres semanas, poder enseñar a esos perritos a andar con correa, darles el premio, ponerle la correa”, detalló Susana.
Para aquellos interesados en adoptar, Vidas con Causa tiene el 100% de sus perritos en adopción, donde actualmente de los 180 perros hay seis cachorritos en búsqueda de un hogar:
“Realmente el requisito principal es que el perro esté mejor que aquí con nosotros. Que sea un perro que sea querido, que tenga un espacio digno donde estar. Que si va a estar afuera, pues, que tenga una casita, que tenga donde estar protegido, que lo puedan sacar a pasear”, detalló Susana.
La problemática de sobrepoblación de perros en Hermosillo
En Hermosillo, el abandono de mascotas se ha convertido en una problemática seria que, de acuerdo con Susana tiene mucho que ver con la forma en que se ve a los animales. Para Susana, el hecho de que muchas personas traten a los perros como si fueran objetos, y no como seres vivos con emociones, es una de las principales causas de este fenómeno.
«Vemos a los animales como cosas, no como seres sintientes», dijo Cabral, señalando que muchos adoptan perros sin pensar en las responsabilidades que implica cuidar de ellos.
«Falta mucho más cultura, mucho más concientización de que realmente es un ser viviente», enfatizó y aseguró que es necesario un cambio en la mentalidad para que los animales sean vistos como compañeros de vida y no como objetos que se desechan cuando ya no cumplen una función.
La importancia de la esterilización para controlar la sobrepoblación y evitar que los perros vivan en condiciones precarias, es otra de las acciones necesarias para el bienestar animal que necesita la capital de Sonora, recalcó Cabral.
“Falta mucho más trabajo, tan sencillo, por ejemplo, como las esterilizaciones. Si hay una estadística que te marca de cada diez cachorros de una camada, uno solamente lleva buena vida. Entonces, si estamos viendo esa estadística y hay una sobrepoblación canina altísima, ¿para qué queremos seguir teniendo más perritos?”, dijo Susana.
“Darles la oportunidad de sentir amor”
De la misma manera, Cabral aseguró que los animales que son adoptados o rescatados no solo reciben ayuda, sino que también retribuyen con amor incondicional a las personas:
“A veces pensamos que nosotros los ayudamos, pero en realidad ellos nos ayudan a nosotros. Siempre están ahí, leales, y cuando te ven, aunque solo hayan pasado cinco minutos desde la última vez, te reciben con una energía y un amor tremendo”, señaló.

Por último, la fundadora de Vidas con Causa invitó a las personas a darles una oportunidad a los perritos del refugio, ya sea adoptando o solo visitándolos:
“Si sus condiciones de vida no les permiten tener un perrito, porque trabajan mucho, porque la casa es pequeña o por cualquier otra razón. Pueden venir a conocerlos, venir a sacarlos a pasear los fines de semana. Y de esa manera, darles la oportunidad de sentir amor, porque eso es lo que ellos quieren nada más, amor”, concluyó.
Si estás interesado en apoyar al refugio, puedes hacerlo a través de su página de Facebook o Instagram como Vidas con Causa.










