Etel Ayvar impulsa Somos Punto Norte en Hermosillo, conectando talento musical, formación y networking entre España y México.
Viajó de la Gran Vía, en Madrid, al desierto de Sonora. Un viaje quizá tan improbable como unir en una canción el regional mexicano con el flamenco, la música emblemática de España. Pero ambas travesías efectivamente sucedieron, y Etel Ayvar encontró en Hermosillo un lugar con hambre de profesionalización en la industria de la música, con proyectos lo suficientemente interesantes como para empezar a tomar con regularidad la ruta España-México. Hoy va por la segunda edición de Somos Punto Norte, una jornada de charlas alrededor de la industria musical que incluye desde productores hasta expertos en derechos de autor.
Etel Ayvar, directora de Somos Punto Norte, mánager de Chanela Clicka y abogada, habló con NORO sobre regional mexicano, Sonora y la importancia de la educación en las industrias creativas.
Etel, ¿cómo llegó una abogada española a tener un encuentro musical en Hermosillo, Sonora?
Yo llegué a Hermosillo hace dos años, en febrero de 2024. En Madrid habíamos hecho un camp de composición con Carín León y con unos productores que se llaman Chanela Clicka, yo soy su representante. Ellos conectaron desde el minuto uno. En ese momento se vio esa conexión que había entre el flamenco y la música regional mexicana. Así acabamos aquí.

Con dos años de estar visitando la ciudad, ya puedes hablar un poco de ella. ¿Qué cambió desde tu primera impresión hasta hoy?
Yo lo que siempre digo es que me enamoré de la ciudad, sobre todo por la gente y por la acogida tan increíble que siempre me han dado. Creo que es una ciudad con muchísima oportunidad, con muchísimo potencial para hacer cosas muy interesantes, sobre todo en las industrias creativas.
Hay cosas muy interesantes que se pueden desarrollar y hay mucho por hacer. Y yo, que soy emprendedora innata, pues siempre me ha llamado la atención sitios donde haya algo que construir, ¿no? Y poder estar en ese inicio de esa construcción y de desarrollarlo.
¿Cuál es ese chuki, esa potencia, que tú le ves a Hermosillo? ¿Dónde está la magia?
Hay mucho talento y no solamente por la música regional. Claramente la música regional del norte ha sido el gran exponente, a nivel nacional y mundial, pero realmente hay talento en muchísimos géneros musicales y disciplinas. Pero falta estructura. Hay una falta de estructura y de ecosistema, que es normal y que es lógico porque no deja de ser la capital de un estado. Tenéis un país enorme, en el cual todo está centralizado en la capital o en algunas áreas, Monterrey y Guadalajara.
Pero hay mucho más, hay mucho más país y hay mucho más talento. Entonces, considero que ayudando o intentando desarrollar ese ecosistema y esa profesionalización se va a retener más el talento en una ciudad.

El mismo Carín León es una muestra de esa resistencia hacia ese centralismo que mencionas, de decir: ¿Saben qué? Si quieren verme, vengan… ¿Qué pasó según lo que ves? Tuvo que haber un cambio para decir “No me voy”.
Yo realmente creo que el elemento diferenciador, no solo en México sino en Sudamérica también, es el orgullo que se siente por tu música, por tu comida, por tu país. Entonces es algo que hemos vivido en Argentina con el movimiento del trap, en Colombia con el reguetón. Tenéis la suerte de tener artistas que son muy orgullosos de su música, de sus raíces, y que han decidido que eso sea la bandera que va por delante de sus proyectos.
Tienes un Carín León, un Gabito Ballesteros, un Natanael Cano. Tienes un montón de artistas en una ciudad que tampoco para ser México es tan grande, en la cual se sienten muy orgullosos de su ciudad y de querer estar aquí y de querer hacer algo por la música. Decir “Ok, ¿tú quieres trabajar conmigo? Pues vas a venir a mi ciudad a trabajar conmigo”.
El aporte de Somos Punto Norte a la industria de la música regional
Ahora, ¿cómo entra Somos Punto Norte en este ecosistema?
La iniciativa de Punto Norte nace de conversaciones con gente que se ha vuelto amiga y gente muy especial para mí. Yo soy abogada y empresaria de formación académica, y me preguntaban sobre las regalías, sobre cómo funcionan los contratos, cómo registrar sus canciones. Empecé a darme cuenta que había tantísimo talento, pero faltaba este conocimiento, la oportunidad de poder decir “Ok, hay opciones, puedo formarme, puedo aprender”. No solamente músicos, artistas o compositores, sino personas detrás del escenario: marketing, comunicación, audiovisual, abogados. A raíz de eso monté una charla el 21 de mayo de 2025 en Musas (Museo de Arte de Sonora).
Fue un éxito. Yo me esperaba 30 personas. Al final unas 200 sí había. Fuimos dos ponentes, Edgar Burciaga, que es abogado también de la música, de Chihuahua, y yo. Luego, una mesa de debate que hice con Kakalo, Alberto Medina y Ramfer López, hablando del auge de la música regional mexicana. Fue curioso porque cuando estábamos haciendo la formación veía que todo el mundo hacía fotos a las diapositivas que mostrábamos. La reacción fue tan buena que dije “Vamos a seguir con los eventos alrededor de Punto Norte”.
Hicimos un evento de todo un día el 15 de octubre, invitando a profesionales también de fuera, para que haya esa conexión y esa interacción. Al final, la idea de Punto Norte es profesionalizar a través de la educación, pero también conectar y crear comunidad en un ambiente mucho más cercano y mucho más honesto, de alguna manera.
¿Qué consideras tú que Punto Norte ayuda a visibilizar? ¿En dónde tenemos que poner la atención?
Yo siempre digo que primero llega la música. Es decir, el auge musical en una zona. Luego llega la industria. Pero siempre lo último que llega es la educación. Entonces, considero que aquí ha llegado ya el talento, hay elementos de industria… Vamos a hacer que eso conecte con la educación. Estoy segura de que hay un montón de gente que piensa que solo se puede dedicar a la música tocando un instrumento, y no. Hay industria completa, hay muchas áreas en las cuales puedes compaginar esa pasión que tienes por la música con tu formación.

¿Qué se lleva quien va a Punto Norte?
Quien acude a Punto Norte se lleva contactos, herramientas y formación. Creas una dinámica en la que cualquier profesional o ponente es muy cercano. Se baja del escenario pero puede hablar contigo, puede compartir contigo. Estáis en un área de networking y comparte contigo o vamos a un after y están todos los profesionales allí. El “no” ya lo tenéis, hay que acercarse, arriesgarse. Una cosa que intento en todas las mesas de diálogo es que el asistente pueda llevarse algo.
Que alguien te cuente su experiencia está bien, pero necesito saber lo que aprendió y que eso lo pueda aplicar yo de alguna manera. [Punto Norte] es una iniciativa para los curiosos. Una de las cosas que tiene que haber para que tú aprendas es ser curioso y tener curiosidad por aprender y por saber y por crecer.
¿Cómo ves el futuro de Hermosillo en la industria creativa?
Creo que estáis en un momento perfecto de apoyar iniciativas en las industrias culturales y creativas para que el movimiento se desarrolle y crezca. Si realmente se aprovecha el momento tan bueno por el que está pasando, puede nacer mucha oportunidad. Al final, cualquier industria creativa, cultural, lo que genera en una ciudad es turismo, mayor economía y mayor publicidad y exposición.
Aparte, los profesionales que se dedican a la industria creativa pueden vivir de su arte, de lo que hacen. Lo que hay que hacer es aprovechar el momento en el que se está, no desesperarse, no querer ser nada ni nadie, sino desarrollar tu proyecto siendo muy consciente de lo que tienes y del momento en el que estás. Que puedas aprovechar esas oportunidades que de alguna manera pueden aparecer, pero con conciencia y con conocimiento. Ojalá yo con 20 años pudiera haber dicho que existía todo este conocimiento y esta transparencia por saber.





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