Navaja Sur entiende la música como un ritual, y con Bruxismo abre un espacio donde la muerte y la frontera se convierten en paisaje sonoro.
Grecia Bojórquez/ NORO
El cine y la música han sido dos lenguajes que han marcado el camino creativo de José Permar, originario de Baja California Sur. Después de una carrera destacada en el cine independiente, que lo llevó a festivales internacionales como Berlinale y Cannes, Permar retoma su faceta musical bajo el alias Navaja Sur. Su proyecto debut, Bruxismo, es un EP que entrelaza su bagaje cinematográfico con atmósferas electrónicas y sonidos tradicionales de México y América Latina.

Bruxismo es un conjunto de siete tracks y una exploración sonora que dialoga con la frontera, la muerte y los rituales. Con raíces en el noro y ahora establecido en Bélgica, el artista apuesta por una fusión donde el trip hop, el global bass y la cumbia se encuentran con instrumentos como el acordeón, interpretado por él mismo, y la guitarra de Nicolas Bouchez.
“El nombre Navaja Sur viene de mi lugar de origen, Baja California Sur: un recordatorio de las fronteras afiladas, las geografías cambiantes y los cruces culturales”, explica el artista sobre la identidad de este proyecto.
Navaja Sur: entre el baile y la introspección
El EP, que será lanzado en plataformas digitales el próximo 2 de noviembre, está concebido como un trabajo dual. Al mismo tiempo invita al movimiento en la pista de baile y a la contemplación íntima.
Dicha ambivalencia responde a un concepto que Navaja Sur define como ritual: “Para mí, la música no es contenido desechable, es un ritual”.

Temas como 15MG y Todos los Santos destacan por su energía rítmica y celebración colectiva, mientras que Pecho Tierra o Cuesta del Infierno profundizan en reflexiones más densas sobre los contextos sociales y políticos del norte del país y de la vida en los márgenes.
En su producción, el EP contó con la mezcla y masterización de 2Fic, productor e ingeniero francés, desde el estudio Diderich Records en Bruselas.
Imágenes y memoria en movimiento
El aspecto visual del proyecto es inseparable de su dimensión musical. El segundo sencillo, Embruxo, retoma un sample de la canción “Quién” de José Larralde, donde la frase “Quién me enseñó a ser bruto” se transforma en “brujo”. La letra se convierte en una reflexión sobre la masculinidad en entornos rurales, y el videoclip dirigido por Navaja Sur profundiza en esta idea.
Filmado en Super 8mm en la selva del Paraná, en la frontera argentino-brasileña, el video narra la historia de un hombre enfrentado a su propia brutalidad a través de duelos con machete contra una sombra de aspecto animal.

Inspirado en la leyenda centroamericana de los nahuales, hechiceros que pueden transformarse en bestias, la pieza audiovisual propone una confrontación con los propios demonios internos. Su estreno está programado para el 10 de octubre, en conmemoración del Día de la Raza.
Este cruce entre imagen y sonido no es casualidad. La trayectoria cinematográfica de Permar atraviesa su propuesta musical y refuerza la dimensión narrativa de su obra.
Un gesto de resistencia
El lanzamiento de Bruxismo también plantea una postura crítica frente a la industria musical actual. Navaja Sur decidió no distribuir su música en Spotify, señalando las prácticas de explotación hacia artistas y la manera en que las plataformas reducen el arte a un modelo desechable.

“Las plataformas de streaming que reducen el arte a fracciones de centavos y difunden copias generadas por IA traicionan el valor de este trabajo y de lxs artistas que lo crean”, sostiene.
En su lugar, el EP estará disponible en otras plataformas digitales y en Bandcamp, espacio que prioriza una relación más directa entre creadores y audiencias.




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