La canción que se baila a la medianoche del 31 de diciembre, el corrido de Año Nuevo, nació como un poema escocés del siglo XVIII sobre la amistad, la memoria y el paso del tiempo.
Ricardo Amador/NORO
El último día del año, y para recibir el siguiente, en el norte de México se reproduce una canción que se le conoce como el corrido de Año Nuevo. Su origen está en Auld Lang Syne, un poema escrito en 1788 por el escocés Robert Burns, cuya letra habla de recordar los viejos tiempos, las amistades y los ciclos que se cierran.

Auld Lang Syne no fue concebido originalmente como una canción de Año Nuevo. Fue un poema que se envió al Museo de Antigüedades de Escocia como carta. En la carta que llegó, Burns explicó que había recopilado versos de una canción tradicional que escuchó de un anciano y que decidió ponerlos por escrito para preservarlos.
El texto, escrito en lengua scots, una variante del escocés, utiliza la expresión auld lang syne, que puede traducirse como “por los viejos tiempos” o “por los días pasados”. Desde su origen, el poema gira en torno a la memoria compartida, la amistad duradera y el acto simbólico de brindar por lo vivido.
¿Qué dice la letra de Auld Lang Syne, poema que inspiró el corrido de Año Nuevo?
Lejos de hablar de fuegos artificiales o celebraciones, el poema plantea una pregunta sencilla: “¿Deberían olvidarse las viejas amistades y nunca ser recordadas?”. A partir de ahí, la voz poética invita a levantar una copa en honor al pasado común.

A lo largo de sus estrofas, Auld Lang Syne evoca escenas de camaradería, caminatas compartidas, trabajo conjunto y momentos que el tiempo ha separado, pero no borrado. El mensaje central no es la nostalgia triste, sino el reconocimiento de que el pasado forma parte de lo que somos.
Corrido de Año Nuevo: de Escocia al mundo
La relación entre Auld Lang Syne y el Año Nuevo se consolidó primero en Escocia, durante la celebración de Hogmanay, la fiesta tradicional que marca el final del año. En estas reuniones, era común cantar la canción tomados de las manos, como un gesto de unión antes de comenzar un nuevo ciclo.

Sin embargo, su popularización global ocurrió en el siglo XX. A partir de 1929, el director de orquesta Guy Lombardo interpretó Auld Lang Syne cada Nochevieja en transmisiones de radio y televisión en Estados Unidos. Esa repetición anual hizo que la canción quedara asociada de forma casi automática con la medianoche del 31 de diciembre.
La llegada a México y el corrido
En México la melodía fue adoptada por músicos regionales y reinterpretada con instrumentos como acordeón, bajo sexto y tambora. Con el tiempo, esta versión se popularizó como el llamado corrido de Año Nuevo, aunque musicalmente no cumple con la estructura clásica del corrido tradicional mexicano.
La adaptación no modificó el sentido original del poema, pero sí transformó su tono. Lo que en Escocia tenía un aire reflexivo, en México adquirió un carácter festivo y bailable, acorde con la forma en que se vive la celebración de fin de año.
El impacto de Auld Lang Syne va más allá de la música. Cada vez que suena a medianoche, funciona como un ritual colectivo que invita a mirar atrás, reconocer lo vivido y avanzar. En ese sentido, su permanencia demuestra cómo una obra del siglo XVIII puede seguir dialogando con emociones contemporáneas.
A más de 230 años de haber sido escrito, Auld Lang Syne sigue cruzando fronteras y generaciones. Ya sea como poema escocés o como corrido de Año Nuevo, su mensaje permanece intacto: antes de comenzar de nuevo, vale la pena brindar por lo que ya fue.
Letra de Auld Lang Syne
Primer verso:
¿Acaso se debe olvidar a un viejo conocido
y nunca recordarlo? ¿
Acaso se debe olvidar a un viejo conocido
y nunca recordarlo?
Coro:
Por los viejos tiempos, amigo,
por los viejos tiempos,
tomaremos una taza de bondad todavía,
por los viejos tiempos.
Segunda estrofa:
¡Y seguro que tú serás tu fuente de cerveza!
¡Y seguro que yo seré la mía!
Y tomaremos una copa de bondad aún,
por los viejos tiempos.
Coro
Tercera estrofa:
Hemos corrido por los páramos
y hemos pintado los campos hermosos;
pero hemos vagado mucho tiempo
sin parar, desde hace mucho tiempo
Coro
Cuarto verso:
Nosotros dos hemos estado durmiendo en el fuego,
desde el sol de la mañana hasta la hora de cenar;
pero los mares entre nosotros han rugido
durante mucho tiempo.
Coro
Quinta estrofa:
¡Y ahí tienes una mano,
mi fiel fiere!
¡Y dame una mano!
Y tomaremos un buen sorbo,
por los viejos tiempos.
Fuentes: Nat Geo, CBS News, El Sol de Hermosillo




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