Vivir y crecer en Ciudad Juárez forjó en Susana Molina, fundadora de Batallones Femeninos, una misión clara: alzar la voz de las mujeres a través del rap

Daniela Valenzuela / NORO
Susana Molina, conocida como “Obeja Negra”, con «b» porque se considera una rebelde desde la cuna, es una de las precursoras del rap femenino en México.
Su nombre artístico refleja su espíritu de lucha y resistencia dentro de una escena dominada históricamente por hombres.

Desde 2009, ha sido una voz influyente en el rap, utilizando su música como una herramienta de transformación social.
Con letras que desafían estereotipos y cuestionan las desigualdades, ha inspirado a muchas mujeres a tomar el micrófono y hacerse escuchar.
En su camino por abrir espacios para las mujeres en el hip-hop, fundó Batallones Femeninos junto a otras cinco raperas, un colectivo que ha crecido y se ha consolidado como un movimiento de resistencia.
Susana Molina: La “Obeja negra”

Nacida en Ciudad Juárez, Susana Molina creció en un entorno marcado por desafíos sociales y la constante necesidad de ser valiente y resiliente.
En una ciudad fronteriza donde la adversidad era parte del día a día, encontró en la música y el arte una vía de escape y expresión.

Desde muy pequeña, su pasión por la música la llevó a formar parte de la rondalla de la iglesia, un primer acercamiento al mundo artístico que más tarde definiría su camino.
Al adentrarse en la escena musical, Susana notó la falta de representación femenina en el rap, un género dominado por hombres.

Fue entonces cuando decidió tomar el micrófono y cambiar la narrativa. Bajo el nombre de «Obeja Negra», con «b» como símbolo de su espíritu rebelde, se convirtió en una figura clave dentro del rap feminista en México.
Con el tiempo, Susana se ha consolidado como un referente para las mujeres en el hip-hop, impulsando la participación femenina en un ámbito históricamente excluyente.
Batallones femeninos

Susana Molina creó el grupo en 2009 junto a cinco mujeres más, dando origen a Batallones Femeninos, un colectivo que ha desafiado la brecha de género dentro del hip-hop y ha utilizado la música como una plataforma para visibilizar problemáticas sociales que afectan a las mujeres.
En un género históricamente dominado por hombres, este grupo no solo abrió espacios para la participación femenina, sino que también convirtió el rap en una herramienta de protesta y transformación.
Desde su fundación, Batallones Femeninos ha trabajado para alzar la voz en temas como la violencia de género, la desigualdad, los derechos reproductivos y la menstruación, resignificando el papel de la mujer en la música y en la sociedad.

Para Susana, el hip-hop no es solo un género musical, sino un medio de resistencia y lucha social. Su liderazgo dentro de Batallones Femeninos ha sido clave para que más mujeres se sumen a la escena del rap, demostrando que su talento y mensaje pueden romper cualquier barrera impuesta por el sistema.
Gracias a su trabajo, han logrado posicionarse como un referente en la música urbana con causa, llevando su mensaje a distintos escenarios y festivales, dentro y fuera de México.
Batallones Femeninos sigue creciendo, consolidándose como un movimiento que no sólo denuncia las injusticias, sino que también inspira y motiva a nuevas generaciones a encontrar en la música un espacio de libertad, resistencia y transformación social.
Con información de N+, El Norte y Noticias Naciones Unidas.










