Un estudio de la Universidad Anáhuac y CETYS Universidad analiza cómo las emociones impactan el aprendizaje y la resiliencia de emprendedores de cerveza artesanal de Baja California.
Ricardo Amador/NORO
Un equipo multidisciplinario de la Universidad Anáhuac México y CETYS Universidad, a través del Instituto INNSIGNIA, llevó a cabo el estudio “Emociones y aprendizaje emprendedor: el caso de las cervecerías artesanales de Baja California”. La investigación tuvo como objetivo comprender cómo las emociones influyen en el proceso de aprendizaje de los productores y dueños de cervecerías artesanales.
Durante una semana de trabajo de campo, la Dra. Lizbeth Puerta Sierra, en conjunto con el Dr. Rogelio Puente, el Dr. Mayer Cabrera y la Mtra. Creta Cota, entrevistaron a cerveceros de la región con el objetivo de explorar cómo enfrentan los altibajos del emprendimiento y cómo la gestión emocional incide en sus decisiones de negocio.

“Estas emociones de orgullo o frustración pueden detonar cambios en el emprendimiento, inspirar estrategias más efectivas de innovación centrada en el cliente, o incluso influir en la continuidad del emprendimiento”, comentó la Dra. Puerta.
La investigación continúa en ciudades como Tijuana y Mexicali, con el respaldo de estudiantes becarias del Instituto INNSIGNIA, quienes también participaron en las entrevistas.
Baja California es polo creativo y emocional de la cerveza artesanal
Desde 2017, CETYS Universidad ha sido pionera en el análisis de la cerveza artesanal como industria cultural y creativa. El Instituto INNSIGNIA ha desarrollado proyectos que abordan no solo la competitividad de esta industria, sino también el papel de las emociones en su evolución.

El Dr. Mayer Cabrera enfatizó que este tipo de investigaciones ayuda a entender la resiliencia emocional de quienes emprenden en contextos vulnerables: “Este proyecto nos permite explorar la resiliencia emocional en contextos de vulnerabilidad como es el emprendimiento creativo, lo cual tiene implicaciones para el estudio de la identidad profesional en oficios y en contextos de creatividad e innovación cultural”.
Esta perspectiva no solo aporta valor al estudio del emprendimiento en el norte del país, sino al desarrollo de políticas que promuevan el bienestar emocional de quienes forman parte de este ecosistema productivo.
La inteligencia emocional: clave para emprender con éxito
Diversos estudios comprueban que una alta inteligencia emocional puede ser determinante para el éxito de un negocio. Saber gestionar el miedo, la frustración, la euforia o la crítica, permite a los emprendedores tomar decisiones más acertadas, adaptarse mejor a su entorno y fortalecer su proyecto.

El emprendimiento cervecero, como muchos otros, se enfrenta a lo que algunos expertos llaman la montaña rusa emocional: entusiasmo por una nueva idea, decepción ante las primeras dificultades, miedo ante el fracaso y necesidad de reajustar el rumbo.
Contar con herramientas para gestionar la incertidumbre y las emociones permite a los cerveceros transformar las crisis en oportunidades. Saber interpretar el rechazo o la retroalimentación negativa como señales de mejora es parte del camino hacia un negocio sostenible.
¿Cómo aprender a gestionar lo que sentimos?
Una de los apectos que deja el estudio es que no se trata de controlar las emociones, sino de escucharlas y gestionarlas. En el mundo empresarial, muchas veces se ignora este aspecto en favor de métricas, rentabilidad o estrategia. Sin embargo, el estado emocional de quien emprende puede ser el mayor activo o el mayor obstáculo de su empresa.

La Dra. Puerta y su equipo reconocen que abrir espacios para hablar sobre emociones en contextos de emprendimiento es todavía poco común, pero indispensable.
Como explica la experta, comprender cómo se sienten los cerveceros al recibir una crítica o al obtener un premio, permite conectar con su humanidad y diseñar apoyos más integrales.
Fuentes: Cetys, Universidad de la Laguna









