Tras hacer crecer Margarita Food Solutions, Julián Cajigas replanteó su idea del emprendimiento. Hoy lidera una empresa que sirve para mejorar la vida de las personas antes que para generar utilidades.
Ricardo Amador / NORO
Durante años, Julián Cajigas creyó que el éxito consistía en hacer crecer una empresa. Amplió el negocio familiar, fundado en 1983, y que hoy se conoce como Margarita Food Solutions, abrió nuevas sucursales y consolidó una empresa dedicada a abastecer de insumos a restaurantes.
“Margarita Food Solution actualmente vende insumos para los dueños de restaurantes. Pero más que vender insumos, vendemos tranquilidad”, contó a NORO.

Con el tiempo, esa idea evolucionó aún más. Hoy Cajigas asegura que su empresa no se dedica a comercializar productos, sino genera prosperidad humana y ayudar a que las personas vivan mejor. Esa transformación nació después de enfrentar una enfermedad, perder su principal sucursal y replantearse qué significaba realmente emprender. Desde entonces, resume esa filosofía en una frase que guía cada decisión de la empresa: “Estamos en el juego de la vida, no en el de los negocios”.
Cuando el éxito dejó de ser suficiente para Julián Cajigas
Para Cajigas, el cambio no ocurrió de un día para otro. Durante años alcanzó metas que cualquier empresario podría considerar sinónimo de éxito: hizo crecer la empresa, lanzó una marca propia, estudió en universidades internacionales y consolidó un modelo de negocio. Sin embargo, sentía que algo seguía faltando.
Ese punto de inflexión llegó durante un viaje a Panamá, cuando un encuentro inesperado lo llevó a replantearse aquello que buscaba desde hacía años.

«Había un vacío dentro de mí. Había logrado crecer la empresa, desarrollar marcas, viajar y aprender, pero seguía sintiéndome incompleto. Ese día entendí que estaba buscando aceptación donde no era. Cuando comprendí que mi valor no dependía de mis logros, dejé de vivir buscando aprobación y empecé a disfrutar más la vida. Ahí fue cuando entendí que estamos en el juego de la vida, no en el de los negocios», contó Julián Cajigas a NORO.
A partir de entonces comenzó a cuestionarse cuál debía ser el verdadero propósito de una empresa y cuál era su papel como emprendedor. La respuesta, dice, no estaba en vender más, sino en generar bienestar para otras personas.
Margarita Food Solutions mide historias, no ventas
Margarita Food Solutions es una empresa de Hermosillo, Sonora que distribuye insumos para restaurantes. Para Cajigas ese no es realmente su negocio. La historia que mejor explica esa idea ocurrió cuando un cliente se acercó para agradecerle por algo que nunca imaginó escuchar.

«Me dijo que nosotros le habíamos salvado el matrimonio. Antes cerraba su negocio de madrugada y por las mañanas tenía que recorrer cuatro o cinco proveedores diferentes. Casi no veía a su esposa ni a sus hijos. Cuando empezó a comprar todo con nosotros recuperó tiempo para convivir con su familia. Ahí entendí que nosotros no vendemos productos; vendemos tiempo, tranquilidad y experiencias que ayudan a mejorar la vida de las personas», relató.
Ese episodio terminó por confirmar la idea que hoy guía su empresa: medir el impacto de una organización no únicamente por sus ventas, sino por las historias que logra transformar.
Food King, la marca que nació de una experiencia personal
Durante la construcción de una nueva sucursal, una etapa marcada por el estrés y el desgaste físico, Julián Cajigas fue diagnosticado con diabetes. A partir de esa experiencia comenzó a replantear la forma en que entendía el éxito y el emprendimiento.
En esa etapa entendió que muchas de las decisiones que había tomado como empresario también debían responder a las necesidades que él mismo enfrentaba como consumidor. Esa experiencia dio origen a Food King, una marca enfocada en desarrollar alimentos con un mejor perfil nutricional, pensados para personas que buscan opciones más saludables sin renunciar al sabor.

Para Cajigas, Food King representa una forma distinta de emprender. Más que lanzar una nueva línea de productos, buscó crear soluciones a partir de un problema que vivió en carne propia.
«Si algo me funcionó a mí y puede ayudar a alguien más a mejorar su calidad de vida, entonces vale la pena desarrollarlo.Lla riqueza no significa solamente tener más dinero, también se mide en salud, en amistades, en poder reír, en disfrutar las cosas sencillas y en valorar todo lo que normalmente damos por hecho «, explicó.
La marca refleja la filosofía que hoy guía a Margarita Food Solutions: entender que los negocios pueden ser una herramienta para generar bienestar antes que solo utilidades.
El juego de la vida, no es el de los negocios
Hoy esa filosofía también se refleja en la forma en que dirige a su equipo. En la sala de juntas de Margarita Food Solutions hay dos sillas vacías para Julián una representa al cliente y otra simboliza a Dios. Antes de tomar una decisión importante, el equipo se pregunta si realmente beneficia a las personas y si está alineada con sus principios.

«Cuando entiendes que estás en el juego de la vida, dejas de tomar decisiones solamente por dinero. Empiezas a pensar cómo hacer que las personas que trabajan contigo tengan una vida memorable, cómo ayudar al cliente y cómo generar prosperidad. La rentabilidad sigue siendo importante, pero llega como consecuencia de hacer bien las cosas, no como el objetivo principal».
Más allá del crecimiento empresarial, Cajigas asegura que el legado que le gustaría dejar no está relacionado con el tamaño de sus negocios.
«Si entendemos que estamos en el juego de la vida y las personas aprenden a disfrutar, valorar lo que tienen y vivir con más amor, creo que ya hice un buen trabajo, más allá de las empresas», concluyó.




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