En México, el 77% de las madres ocupadas gana menos de dos salarios mínimos al mes, mientras realiza una jornada semanal no remunerada equivalente a un empleo de tiempo completo.
Ricardo Amador/NORO
En México, las labores domésticas y de cuidados que realizan las mujeres representan una jornada que el sistema económico no registra ni recompensa. Las madres dedican casi 24 horas semanales a esas tareas sin recibir pago. Por otro lado, las que logran emplearse enfrentan ingresos que no reflejan su carga total de trabajo.
El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) cuantifica cada año el valor de las tareas domésticas y de cuidados que realizan los hogares mexicanos. En 2023, esa cifra alcanzó los 8.4 billones de pesos. Para dimensionarlo: ese porcentaje supera la participación de la industria manufacturera (20.3%) y el comercio (18.6%) en la economía del país. De ese valor total, las mujeres aportan el 71.5%. Los hombres, el 28.5%.

Según la Encuesta Nacional sobre Uso del Tiempo (ENUT) 2024, las madres dedican en promedio 20.5 horas semanales a labores domésticas; es decir, actividades del hogar y 3.3 horas adicionales a compras, pagos y trámites familiares; en total: casi 24 horas por semana de trabajo no remunerado. Una jornada laboral completa que no genera ninguna prestación, ningún ahorro para el retiro y ningún derecho laboral.
A nivel general, el 66.8% del tiempo productivo de las mujeres corresponde a labores domésticas no remuneradas. En los hombres, esa proporción es del 33.2%.
El cuidado y las labores domésticas no generan ingreso
Los datos muestran que la participación laboral de las madres no desaparece, pero sí se contrae. El 61.8% de las mujeres de 35 a 39 años y el 61.4% de las de 40 a 44 están en el mercado laboral.
Las que sí trabajan enfrentan otra brecha: el 49.2% de las madres ocupadas percibe hasta un salario mínimo mensual. El 28.1% gana entre uno y dos salarios mínimos. Solo el 2.2% supera los tres salarios mínimos.

Bankaool, en un análisis sobre brecha financiera y género en México, señaló que México ocupa el lugar 74 del Índice Global de Brecha de Género 2024. Esta posición refleja las diferencias salariales y el peso de una estructura donde el cuidado de los hogares sigue sin traducirse en seguridad económica para quienes lo realizan.
El costo de no redistribuir los cuidados del hogar
La carga de cuidados no remunerados reduce el tiempo disponible para trabajar, pero también define el tipo de empleo al que se puede acceder.
Esa exclusión tiene consecuencias que se acumulan con los años: menos cotización al IMSS, menos acceso a productos financieros formales y pensiones más bajas al llegar a la vejez.

El Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) estima que incorporar a las mujeres al mercado laboral en el mismo porcentaje que el promedio de la OCDE requeriría sumar a 18.6 millones de mujeres a la fuerza de trabajo. Hacerlo podría aumentar el PIB nacional a 6.9%.




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