Con un crecimiento de 11.32%, Sonora busca que el empuje industrial se traduzca en más valor agregado y proveeduría local, en una coyuntura marcada por el nearshoring y la demanda de talento humano.

Daniela Valenzuela / NORO
En 2025, Sonora perfila su top 5 de exportaciones por sectores: minería, automotriz, aeroespacial, energías limpias, semiconductores y electromovilidad, para atraer inversión, impulsar reinversiones y ganar valor agregado, con presión por talento humano.
El peso de esta estrategia no se queda en el discurso. En números, el Gobierno de Sonora reportó 26,567.8 millones de dólares en exportaciones y un crecimiento de 11.32%.
A la par, estimaciones difundidas por Border Now calculan 14,000 millones de dólares ligados a nearshoring, un termómetro del ritmo de expansión industrial que hoy se busca convertir en cadenas más completas dentro del estado.
Estos cinco sectores se vuelven prioridad porque concentran buena parte del perfil exportador y porque ahí es donde se puede empujar más proveeduría local y procesos con mayor contenido técnico.
Minería se sostiene por volumen y por su peso exportador

La minería está en el top 5 porque es una de las actividades que más empuja el flujo exportador de Sonora y porque sus minerales se insertan en cadenas industriales que se mueven con rapidez, sobre todo electromovilidad, electrónica avanzada y semiconductores.
Un estudio académico sobre competitividad minera estima que el estado concentra 81% de la producción nacional de cobre y 34% de oro, además de calcular una contribución de 20.33% al PIB estatal y alrededor de 142,000 empleos asociados al sector.


El problema no se trata solo producir. El reto está en cuánto valor se queda aquí. La discusión se ha movido hacia valor agregado, con más procesamiento y transformación alrededor del mineral.
En la misma investigación se ubican cerca de mil empresas proveedoras mineras, una base que puede crecer si más etapas del proceso se quedan en Sonora.
Automotriz y aeroespacial buscan que la cadena se quede en el estado

En automotriz, el movimiento se concentra en Hermosillo, con una planta ancla y una red de proveeduría local ya instalada. En esa cadena aparecen proveedores como Martinrea, Faurecia y Lear, y se reporta un universo cercano a 90 empresas vinculadas al sector.
Se apuesta por hacer más profunda esa red con más compras locales, más automatización, más servicios industriales y más procesos técnicos dentro del estado.


En aeroespacial, el crecimiento se ha sostenido con actividad histórica en Guaymas y un empuje más reciente hacia Hermosillo y Nogales. Se reportan más de 70 empresas y más de 20 mil empleos en el sector, con trabajo de manufactura especializada que incluye componentes, maquinados, aeroestructuras y procesos de alta precisión.
En Hermosillo se ubican operaciones como Latecoere y trabajo industrial ligado a GE Aviation, señales de que el sector se está empujando con procesos técnicos.
Energías limpias, semiconductores y electromovilidad se juegan en talento y logística

En energías limpias, el tema se ordena alrededor del Plan Sonora y el paquete de habilitadores que lo rodea, como talento humano e infraestructura.
Investment Sonora ha planteado una bolsa de 48 mil millones de dólares asociada al plan, además de subrayar conectividad con ocho puertos terrestres y la expansión del Puerto de Guaymas.
En frontera, una tesis de posgrado sobre integración económica documenta el cruce de más de 350 mil camiones en Nogales, un flujo que dimensiona el tamaño del corredor exportador.


En semiconductores y electromovilidad, el empuje creció tras la crisis de chips que frenó cadenas industriales, incluida la automotriz.
Una parte del trabajo se está cargando a dos frentes, atraer empresas que puedan operar desde Sonora para abastecer cadenas regionales y preparar perfiles técnicos que sí se usen en planta.
Ya se reportan dos carreras ligadas a semiconductores en el estado, una en el ITH y otra en Unison, además de diplomados y colaboración con universidades de Arizona, incluida ASU, para alinear formación con procesos reales.

La conexión con electromovilidad se cruza por la base automotriz ya instalada. Los vehículos híbridos y eléctricos requieren más electrónica, más chips y mejores procesos, y ahí es donde se abre el espacio para subir contenido técnico y capturar más valor agregado dentro del estado.
Los datos de exportaciones, el empuje del nearshoring y la agenda del Plan Sonora explican por qué estos cinco sectores están al centro.
Lo que falta por ver es qué tanto se quedan en Sonora las etapas con mayor margen, con una proveeduría local más fuerte, más procesos técnicos y más capacidad instalada que no dependa solo de ensamblar o enviar materia prima.
Con información de la Secretaría de Sonora, Gobierno de México, Expreso y Proceso.










