El término ‘Lunes Negro’ tomó relevancia tras desaceleración de la economía de Estados Unidos y movimiento financieros en Japón.
Nancy Valenzuela / NORO
Este pasado lunes 5 de agosto se registró un ‘Lunes Negro’ tras el desplome de mercados financieros a nivel mundial ante el miedo de una posible recesión en Estados Unidos, combinados con la apreciación del yen, impulsaron una serie de movimientos negativos en los índices bursátiles.
¿Qué es el ‘Lunes Negro’?
El término «Lunes Negro» hace referencia a un desplome repentino y severo en los mercados bursátiles globales, generando pánico entre los inversores y ocasionando pérdidas significativas en la valoración de activos financieros. Este fenómeno, que puede tener consecuencias económicas devastadoras, se ha vuelto sinónimo de crisis financieras que sacuden los fundamentos de la economía mundial.

El más reciente episodio de «Lunes Negro» ocurrió el lunes 5 de agosto, cuando la Bolsa de Nueva York experimentó una drástica caída en medio de un brote de pánico global. Los principales índices bursátiles, como el Dow Jones, el Nasdaq y el S&P 500, sufrieron pérdidas considerables. El Dow Jones, por ejemplo, descendió un 2.60%, mientras que el Nasdaq y el S&P 500 retrocedieron un 3.43% y un 3% respectivamente. La situación no fue mejor en los mercados europeos y asiáticos, donde se registraron caídas pronunciadas, con el Nikkei 225 de Tokio desplomándose un 12.4%.
Este desplome fue impulsado por temores de una posible recesión en Estados Unidos, exacerbados por la apreciación del yen japonés y la creciente volatilidad en los mercados financieros, medida por el índice VIX, conocido como «el índice del miedo». El VIX alcanzó su nivel más alto desde marzo de 2020, reflejando un aumento significativo en la percepción del riesgo entre los inversores.

Causas de una crisis financiera que llevan al término ‘Lunes Negro’
Una crisis financiera se define como una perturbación abrupta que resulta en una pérdida significativa de valor en instituciones o activos financieros fundamentales para la actividad económica. Según la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), este tipo de crisis genera un desequilibrio fundamental entre la demanda de recursos financieros por parte de los agentes económicos y la oferta proporcionada por las entidades financieras.
Las causas que pueden desencadenar una crisis financiera son diversas y complejas. Entre las más comunes se incluyen:
- Problemas en el sistema bancario: Un sistema bancario inestable, donde los bancos enfrentan problemas de solvencia o liquidez, puede precipitar una crisis financiera. La incapacidad de las instituciones bancarias para hacer frente a sus obligaciones puede desatar una cadena de quiebras y pánico bancario.
- Mercados de divisas: La volatilidad en los mercados de divisas, como la depreciación o apreciación abrupta de una moneda, puede desestabilizar economías enteras, especialmente aquellas dependientes del comercio internacional.

- Caídas en la bolsa de valores: Los desplomes bursátiles, como los observados durante el «Lunes Negro», pueden ser tanto una causa como un síntoma de una crisis financiera. Las caídas abruptas en el valor de las acciones reflejan la pérdida de confianza de los inversores y pueden llevar a una contracción en la actividad económica.
- Problemas con la deuda pública: El endeudamiento excesivo por parte de un gobierno, y su subsecuente incapacidad para cumplir con sus obligaciones, puede desencadenar una crisis de confianza que afecte no solo al país en cuestión, sino también a los mercados globales.
- Falta de regulación adecuada: La ausencia de una regulación estricta en el sector financiero facilita la acumulación de riesgos sistémicos, haciendo que el sistema financiero sea más vulnerable a perturbaciones.
En el contexto del reciente «Lunes Negro», el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, señaló que el país cuenta con reservas suficientes para manejar la depreciación del peso y enfrentar una posible crisis financiera. Sin embargo, la preocupación global continúa, y los inversores siguen atentos a la evolución de los mercados y las políticas económicas que puedan mitigar o agravar la situación actual.
Con información de EFE e Infobae









